Promover el derecho a la información partiendo del Reglamento europeo de Medios (EMFA) no es atacar la libertad de expresión


Public live event media coverage, television cameras at a press conference

El 9 de abril se celebró en la sede de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una jornada titulada «De Bruselas a la redacción: qué cambia la regulación europea y cómo afecta al trabajo del periodista». Se desarrolló en dos mesas, la primera general sobre el desarrollo del Reglamento europeo de Medios y la segunda sobre secreto profesional. Aquí, por premura, solo me voy a referir sobre todo a la primera y a la polémica que me suscitó.

María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid se refirió a la inquietud en algunos medios. por medidas como el registro obligatorio; normas que se imponen desde Europa. Dijo que se está aprovechando la necesidad del desarrollo del EMFA para que, en el marco de la polarización, el gobierno ponga el foco sobre los medios considerándolos como un problema para la democracia. Normas que ponen orden, normas que llegan desde Europa. En la polarización nacional se pone el foco en los medios como un problema. Desconfía de que el desarrollo se presente como un programa de regeneración de la democracia. Si en el discurso público hay excesos en España hay normas para evitarlos y citó las sanciones contra las injurias y calumnias.

Parece que la presidenta de la APM no aprecia las novedades introducidas por el Reglamento para hacer efectivo el derecho a la información veraz:

Transparencia: conocer mediante un registro público la propiedad y línea editorial de los medios (saber quién comunica).

Pluralismo: normas anticoncentración (para que no se monopolice el discurso).

Competencia en condiciones de igualdad: conocer y regular las fuentes de publicidad institucional (para que nadie se financie en condiciones de privilegio a cargo del dinero público y evitar, así el sesgo político)

Independencia y financiación suficiente de los medios públicos (para que una voz de todos garantice el acceso a una información veraz y de calidad).

Secreto profesional: para que la adquisición de información no sea interferida,

Un regulador independiente: para asegurar el cumplimiento de la regulación y desarrollarla.

Como se ve, es hora de superar la visión reduccionista de la que mejor regulación de los medios es la que no existe, que es lo que defendió María Rey, al menos en su primera intervención. Como declararon otros ponentes se trata de establecer cómo se regula y por quién. Si se contrastan los anteriores objetivos de desarrollo del Reglamento y el programa legislativo anunciado por el gobierno las normas podrán ser más o menos acertadas, pero hay una ausencia clamorosa la garantía de la independencia y la finnanciación suficiente de RTVE (que ni está ni se la espera).

A lo largo de la jornada se insistió en la dificultad de una regulación en capas (EMFA, DSA, Directiva Audiovisual) y se requirió que el gobierno dotara de medios a la CNMC para que se convirtiera en un verdadero regulador de los medios.

POST SCRIPTUM

Recojo aquí el enlace a la nota FeSP sobre la jornada