4 años de guerra en Ucrania: la guerra que ha cambiado todo


Drone ruso presentado por Ucrania en la Conferencia de Seguridad de Munich. Los drones se han convertido armas muy relevantes. Imagen tomada en «Open letters» de Anne Aplebaum.

Ya en Ucrania ya es más larga que la guerra civil española. Más larga también que la década de guerra sucesivas en los Balcanes, de Eslovenia a Kosovo, Si contamos la sublevaciones en el Donbás de la repúblicas separatistas promovidas por Rusia y la ocupación de Crimea. la guerra dura ya una década.

En el campo de la batalla

Lo que iba a ser una «operación militar especial» un paseo para ocupa Kiev e istaurar un gobierno títere se convirtió en un fiasco.

La guerra ha sido una guerra de desgaste, Ucrania lanzó una serie de contraofensivas. En abril de 2022 el ejército ucraniano reconquistó las ciudades de Bucha e irpin. En Bucha se encontraron pruebas de crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por la tropas rusas, como testimoniaron los corresponsales sobre el terreno. También reconquistaron dos ciudades tan importantes como Jarkov y Jersón. Kiev y sus aliados occidentales concibieron esperanzas de expulsar completamente a los rusos y ganar la guera,

En junio de 2023 Ucrania lanzó otra contraofensiva con el objetivo de tomar Melitol, un puerto sobre el Mar de Azov. La contraofensiva desarrollada en las provincias de Zaporiya y Donetks y tenía como objetivo estratégico dividir a la fuerzas rusas y cortar la conexión de Rusia con Ucrania. La ofensiva estaba mal planificada los ucranianos carecían de munición de artillería suficiente. De modo que se abandonaron los objetivos estratégicos y se conformaron con ocupar algunos objetivos tácticos.

A partir de ahí se han sucedido las batallas de desgaste, la más importante en la ciudad de Bajmut. Son lugares sin gran valor estratégico, pero que se convierten en iconos propagandísticos para ambos bandos.

Kiev ha pedido sucesivas armas avanzadas desde tanques y aviones de combate de última generación, que, según Zelensky han llegado tarde; además cuando han llegado los militares ucranianos no estaban formados en el uso de este material moderno,

Ambos contendientes, sobre todo los rusos han dependido para sus comunicaciones de sistemas de satélites comerciales, en concreto StartLLink, dejando a Elon Musk la posibilidad de desconectarlos. En el caso de Ucrania, la dependencia ha sido mayor de las comunicaciones y la información de inteligencia proporcionada por EEUU. Cuando Washington ha cerrado o entornado el grifo de estos recursos ha puesto en aprietos a los ucranianos.

Aparte de su peso demográfico y su profundidad estratégica, Rusia cuenta con armas atómicas que amenaza con usar, al menos en su dimensión táctica, si su supervivencia estatal pudiera estar en cuestión. La guerra de Ucrania ha elevado el riesgo de confrontación atómica.

La guerra de los drones

La superioridad aérea, imprecindible para desarrollkas cualquier operación terrestre, hasta ahora se lograba con aviones de carísimos integrados en sofisticados sistesmas de combate. En esta guerra un dron barato puede derribar un avión de combate.

Según se desarrollaba la guera los drones (vehículos tripulados a distancia, sin piloto presencial) ha ido ganando protagonismo. De los sencillos y baratos iranís Sahed de tipo kamikaze, utilizados por los rusos en enjambres para saturar las defensa antiaéreas en los bombardeos a las ciudades; hasta los sofisticados drones marinos con los que Ucrania ha hundido a varios grandes buques; de hecho han conseguido que la flota dl Mar Negro no se aventure a abandonar sus puertos por la amenaza de los drones.

Ucrania ha desarrollado su propia industria, poniendo a sus jóvenes técnicos a trabajar en este terreno hasta convertir a su industria en uno de las más potentes en este sector.

La guerra que lo ha cambiado todo

Aunque en 2007, Putin ya perfiló su política nacionalista en la Conferencia de Seguridad de Munich y a pesar de los avisos de los servicios secretos la invasión de Ucrania a gran escala el 24 de febrero de 2024 pilló por sorpresa a Europa.

La UE ha reaccionado imponiendo sucesivas rondas de sanciones, cuya eficacia ha sido relativa. La economía rusa subsiste vendiendo petróleo y gas a precios más bajos a otros países, pero la UE ha perdido el acceso s una energía barata, lo que ha afectado gravemente a sus economías especialmente a la de Alemania.

El sustitutivo del gas ruso ha sido el gas licuado estadounidense. Desde todos los puntos de vista, EEUU es el gran ganador de esta guerra.

El apoyo diplomático y militar de Biden a Kiev, con suministro de armas, que siempre para Kiev eran pocas se ha trastocado con Trump en un entendimiento con Putin.Sonada fue la bronca humillante de Tump a Zelensky ante las cámaras, mientras redoblaba los gestos amistosos hacia Putin, por ejemplo en la cumbre de Alaska.

La guerra ha reafirmado una aliaza estratégica entre Rusia y China, antiguos rivales. China es el principal cliente de recursos energéticos de Rusia y Moscú depende en gran medida de la tecnología china. En el terreno diplomático, China quiere presentarse como neutral en los foros internacionales, pero se abstiene de cualquier condena a Rusia.

Como consecuencia, Europa se ha quedado sola en el apoyo a Ucrania, militar, política y económicamente. La UE no se puso de acuerdo en utilizar los fondos requisados a los magnates rusos para financiar a Ucrania y ha tenido que lanzar un empréstito (el segundo después del emitido para hacer frente a las consecuencias de la pandemia).

La guerra ha puesto de manifiesto que Europa ya no puede contar incondicionalmente con el paraguas defensivo estadounidense si en el que la OTAN se queda en una estructura vacía.

Por toda Europa corre el fantasma de la remilitarización.

Los objetivos estratégicos de los contendientes

El primer objetivo estratégico militar de Putin era tomar Kiev e instalar un gobierno títere en Kiev: no contaba con la resistencia de Ucrania a su «operación especial». Pero ha logrado otros objetivos estratégicos políticos.

Zelensky ha tenido que renunciar a adherirse a la OTAN y no ha logrado recuperar el este ocupado por Rusia o por sus repúblicas tributarias (Donetsk y Lugansk).

Zelensky lo único que ha logrado es la promesa de ingresar por vía rápida en la UE; una promesa que habrá que ver si puede hacerse realidad. Primero Ucrania tendría que adaptarse al acervo comunitario, al menos en materia de lucha contra la corrupción y luego lograr el visto bueno de los 27 -algunos de los países que son hoy sus abogados políticos y militares tendrían que afrontar la competencia sobre todo agrícola del nuevo miembros.

Ahora la guerra se libra para determinar el dominio del Donbás y otros territorios del este de Ucrania. Kiev parece dispuesta a ceder en unas negociaciones de paz entregar a Rusia el Donbás ocupado, pero no otros territorios de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia.

Loi que nadie, ni los contendientes ni Europa ni EEUU plantean es una negociación de paz sobre unos elementos de justicia aceptables para todos que puedan asegurar una paz duradera.

El cansancio de la guerra y la resistencia

En este punto parece claro que nadie puede ganar fulminantemente la guerra.

Ucrania logró en los primeros tiempos una movilización social extraordinaria, elemento esencial para parar a los rusos. Después de 4 años la sociedad está exhausta. Aumentan los que huyen de ser alistados.

Rusia usa una táctica de bombardeos tanto con drones como con misiles hiopersónicos para destruir las infraestructuras ucranianas, sobre todo las energéticas; la población tiene que subsistir sin calefacción con temperaturas de hasta 20 grados bajo cero.

Es una táctica que recuerda los bombardeo alemanes sobre Inglaterra buscando desmoralizar a la población, pero el Reino Unido tenía la defensa del Canal y la alianza de EEUU. En Ucrania aumenta el descontento porque bajo los bombardeos crece la corrupción.

Según la BBC Rusia ha tenido unas bajas mortales de entre de 243.000 y 352.000, con un aumento del 10% el último año. Los soldados están mal entrenados y bajos de moral.Los generales rusos lanzan oleada tras oleada contra las posiciones enemigas;

Pese a su superioridad demográfica Rusia cada vez tiene más dificultades para cubrir las bajas y paga a los reclutas sueldos notables o recurre a aliados como Corea del Norte. Son estas unidades las que mayores pérdidas sufren, como antes los soldados de Wagner, el África Corps de Putin, que después de sufrir bajas considerables en Ucrania se rebeló y tras un acuerdo para detener la revuelta, su jefe Prigozhin, fue convenientemente víctima de un accidente de avión.

Aunque Putin no puede ganar la guerra, no puede llegar a un acuerdo de paz sin lograr alguna baza que pueda vender internamente como victoria. Un acuerdo de paz en la situación actual y el regreso de los veteranos y la pésima situación económica podría generar un descontento que pusiera en peligro el régimen de Putin. Esta es la tesis de The Economist (publicada en la Vanguardia: Putin no tiene incentivos para un acuerdo de paz porque podría poner en peligro su poder.

Posible futuro

Es imposible saber como salir de esta sangrienta guerra, pero teniendo en cuenta las posiciones manifestadas por las partes. Se podría llega a un acuerdo muy frágil, favorable para Rusia y EEUU y poco para Ucrania y Europa:

  • Se congela la línea de frente. Rusia renuncia a reivindicar más tierras y Ucrania cede los territorios ocupados por Moscú.
  • Como la cesión territorial es inconstitucional, Zelensky organiza deprisa y corriendo un referéndum que ratifica la entrega. Aumenta el malestar y se organizan unas elecciones que Zelensky pierde. Un partido prorruso consigue buenos resultados y condiciona toda la política.
  • Para garantizar el cumplimiento sobre el terreno se crea una fuerza internacional de interposición, EEUU no participa.
  • Un elemento central del acuerdo de paz es el reparto entre EEUU y Rusia de los recursos ucranianos por valor de 12.000 millones de euros. Mientras tanto, la UE sigue financiando a Kiev por un tiempo limitado con deuda mancomunada.
  • Ucrania logra unas garantías de seguridad de Europa, que se ponen pronto a prueba cuando Rusia vuelve a intervenir para apoyar a ls repúblicas prorrusas del Donbás. El ciclo diabólico se pone de nuevo en marcha, con la abstención de EEUU.
  • El proceso de ingreso de Ucrania en la UE se hace muy difícil. Entre tanto Kiev tiene que acudir a un préstamo del FMI; las condiciones de vida se hacen más miserables.
  • En Rusia el malestar estalla en revueltas reprimidas cruelmente; Putin es derrocado por los servicios de seguridad; Los nuevos gobernantemantienen la represión, pero buscan mejores relaciones con Occidente, que vuelve a comprar gas y petróleo ruso.
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3 respuestas to “4 años de guerra en Ucrania: la guerra que ha cambiado todo”

  1. Avatar de Manuel Nolla Fernandez Manuel Nolla Fernandez Says:

    Todo es posible.

    Yo creo que no depende de las circunstancias del frente de batalla sino de la posición que finalmente adopten los países europeos. Otras están claras. La rusa es anexionarse un territorio y garantizar que el resto no sea una base de potencial agresión. La Americana es repartirse el pastel material. (la circunstancial cercanía a Putin no oculta su permanente confrontación del Rusia). La Ukraniana es defenderse lo mejor posible y buscar apoyos para ello.

    Mientras en Europa se siga intensificando la obsesión militarista antirusa, se seguirá sacrificando a la población ukraniana en la confianza de que ello se acompañará de un sacrificio de la población rusa como para debilitar a Rusia. Más allá de sus desgaste en los frentes, no se plantean nuevas defensas del territorio ukraniano, sino nuevos medios para golpear a Rusia cada vez más profundamente. Lo que le pase a Zelensky y a su país no le importa a nadie; cuanto más débil quede más fácil será su explotación. Después de cualquier acuerdo de paz quedará un resquemor ukraniano que facilitará alimentar convenientemente la desestabilización (incluso terrorista) del área.

    La Unión Europea es incomprensible. Su único enemigo real es USA. Nos amenaza, nos sabotea el acceso a energía barata para hacernos depender de él. Ahora seremos los paganos de una crisis con Irán puesto que nos afectarán las consecuencias colaterales y nuestra otra fuente de energía proviene del Golfo. USA tiene sus propios yacimientos y ahora los venezolanos.

    Casi toda agresión se justifica en el miedo a la agresión del agredido. Rusia o Irán. Cualquier país que destaque y sea riesgo para la hegemonía del actual estatus se convierte en ENEMIGO. La competencia inherente al capitalismo nos llevará a otra guerra cada vez más generalizada y posiblemente devastadora.

    • Avatar de rafaeldiazarias rafaeldiazarias Says:

      Manolo perdona que no te haya contestado antes. La semana pasada tuve que pasar por el taller y esta he estado con Irán.
      Estoy de acuerdo que la población de Ucrania es la víctima de las grandes potencias y de la inanidad de Europa.
      No estoy de acuerdo con que EEUU sea el principal enemigo de la UE. Ahora tenemos dos grandes enemigos. Rusia y EEUU, ambos tienen intereses estratégicos y valores contrarios a los nuestros. Pero con ambos tendremos que convivir, en el caso de Rusia habrá que contener su expansión con una mezcla de palo y zanahoria. Eso es fácil de decir, pero difícil de hacer. En el caso de EEUU y de China (más rival que enemigo) fomentando la tan cacareada y difícil autonomía estratégica.

      • Avatar de Manuel Nolla Fernandez Manuel Nolla Fernandez Says:

        Interesante, pero insisto.

        A Rusia le sobra territorio, materias y energía. Por el contrario, tendría sinergias de colaboración con Europa en un elemento que no se consigue con la agresión, sino con la colaboración: el conocimiento y la tecnología. No tiene más problema que el de garantizar el acceso al Mediterráneo por el Sur. Y allí ataca a Ukrania porque se ha hartado del acoso de la OTAN y porque es un territorio que está en la esencia de su propio origen, con cultura y etnias acosadas. ¿Qué otra ambición territorial ante una Europa cercana en todos los sentidos?.

        En el mundo capitalista todos son potenciales competidores, pero, en la medida en la que se pretenden mantener privilegios derivados de la explotación colonial o de la hegemonía imperial, la competencia salta de nivel. El privilegio USA está en la supremacía con la que sale de cada guerra Mundial y (lo que es hoy más importante) en la imposición del dólar como moneda mundial en las transacciones y refugio de los depósitos estatales. Esto les permite imprimir dólares al gusto. Ellos sí está en una batalla imperial y han decidido poner a trabajar su espectacular superioridad militar (siempre lo han hecho en un esclarecedor rosario de agresiones y guerras pero ahora de forma más definitiva en la medida en que empiezan a ver su hegemonía económica en peligro).


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