Trump ha desencadenado una guerra en Próximo Oriente, sin objetivos bien definidos y que es, sin duda, es una guerra por elección y que no tiene nada de defensiva. Intentaré en este post realizar algunas precisiones para entender este conflicto de gran capacidad para desestabilizar aún más el desorden mundial. Para seguir el minuto a minuto recomiendo: BBCnews.com, La Vanguardia o RTVE.es
Es fácil entrar en una guerra, pero difícil salir. Como titula el jefe de Oriente Próximo de la BBC, el veterano Jeremy Bowen, después de cuatro días, no tenemos ni idea cuál puede ser el curso de esta guerra. Por ahora es una guerra regional, pero está dando muestras de su capacidad para extenderse más allá de Oriente Próximo; un barco iraní ha sido hundido en el Índico, en las costas de Sri Lanka, con un torpedo, el primer ataque de este tipo desde la II Guerra Mundial.
Lo que siguen son algunas reflexiones para delimitar la naturaleza de la guerra, a partir de lecturas de la prensa nacional, BBC, The New York Times, The Economist. Sepuede hacer scroll hacia abajo para encontrar los distintos apartados de este largo post.
Agravios históricos
En su primer vídeo anunciando el ataque, Trump esgrimió un catálogo de viejos agravios de la República Islámica contra EEUU. La toma de la embajada en Teherán; el atentado contra los marines en Beirut; el ataque al US-COLE (que probablemente fue una de las primeras acciones de AL QAEDA).
Una justificación para vender la guerra a su electorado nacionalista. Los agravios también podrían ser invocados al revés, como recuerda Rafael Fraguas. Después de la II Guerra MundialWashington ejerció o compartió con Londres el tutelaje de Irán, básicamente en beneficio de las compañás petrolera . La CIA derroco al primer ministro Mossadegh, que se disponía a nacionalizar el petróleo y apoyó la dictadura de Mohamed Reza Palehevi,
La guerra de Trump
Trump prometió al movimiento MAGA (América Primero) que no metería al país en ninguna guerra lejana en la que no estuvieran en juego intereses vitales de EEUU.
Ha roto ya esa promesa en varias ocasiones, Al menos en la llamada «Guerra de los 12 días», de junio de 2015, como ahora llrvó a cabo bombardeos conjuntos con Israel contra las supuestas instalaciones nucleares iraníes; la diferencia es que aquélla se presento como una «operación quirúrgica». Trump hizo gala de haber borrado completamente del mapa las instalaciones nucleares iraníes. Como ahora, Irán respondió atacando a Israel y movilizando a sus milicias como Hezbolá y los hutíes. Después de unas jornadas de discretas negociaciones se llegó a un alto el fuego, que ha durado hasta ahora, sin que Irán lo rompiera.
Después de asegurar que había eliminado la capacidad nuclear y misilistica de Irán, EEUU desplegó un inmenso poderío naval (dos grandes potaviones y sus grupos de apoyo) a sumar al despliegue permanente de las bases estadounidenses en los países aliados del Golfo y la potencia de Israel para llevar a Teherán a la mesa de negociaciones: negociaciones mediadas por Omán, con el objetivo de que Teherán desmontara sus capacidades nucleares y de misiles, Cuado Omán anuncia que las conversaciones van por buen camino se produce el ataque.
En qué quedamos, como alardeó Trump ¿se habían anulado en 2025 las capacidades nucleares de Irán?. O no.
A Trump le venía bien una guerra para elevar sus índices de popularidad -ahora por los suelos- quitar el foco del escándalo Epstein; una guerra de diversión, pero que no coincida con las legislativas de medio mandato. Incluso esta guerra puede ser una pieza más en la deriva dictatorial y fascista de Trump.
Al genocida Netanyahu también le viene bien para seguir siendo valorado como el salvador de Israel y que se olviden sus casos de corrupción.
Trump se ha metido en la guerra sin la preceptiva autorización del Congreso y sin ni siquiera presentar el caso con solemnidad; en lugar de un discurso en el despacho oval, colocó un vídeo en su red social grabado en su residencia de Florida, con un atuendo como si saliera de un partido de golf.
Trump podría haber evitado la guerra, si hubiera respetado el acuerdo logrado durante la presidencia de Obama con los europeos, un acuerdo por el que Teherán (Plan de Acción Conjunto) se comprometía a no enriquecer uranio más allá de un porcentaje que pudiera servir para fabricar el arma nuclear. Se sometió a inspecciones y la Agencia Internacional de la Energía certificó que Teherán cumplía escrupulosamente el acuerdo. A cambio le fueron levantadas las sanciones, lo que revitalizó la economía iraní. Cuando llegó al poder Trump en su primera presidencia, lo calificó «del peor acuerdo del mundo» y se retiró del mismo; de modo que el programa nuclear iraní quedó fuera de cualquier supervisión.
Por lo que sabemos de las negociaciones que han precedido a la guerra (atacar a objetivos estratégicos mientras se negocia como hizo Japón en Pearl Harbour), Irán estaba dispuesto a dar seguridades y someterse a inspección para no desarrollar un programa nuclear militar, pero no renunciar a su capacidad de usar la energía nuclear para fines civiles; tampoco a sus programas de misiles y drones, ni a neutralizar a sus milicias en la región.
La amenaza inminente
Trump ni se ha molestado en pedir la autozación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como hizo Bush, sin conseguirlo para la invasión de Irak.
Ha invocado para consumo interno una amenaza inminente para EEUU. Falso:
Ni Irán tiene la bomba atómica ni está en condiciones de amenazar con sus misiles a EEUU ni a Europa; aunque sí a Israel con misiles y drones y a las bases de EEUU en el Golfo y a algunos países del este de Europa. Amenaza que ni siquiera estaban avaladas por sus servicios de inteligencia.
La inexistencia de esa amenaza demuestra que se trata de una guerra voluntaria, que viola el derecho internacional y constitucional de EEU, que ni siquiera ha buscado un consenso nacional, ni una coalición internacional que la apoye.
Desencadenante
Es la guerra de elección de Trump y Netanyahu. pero ¿por qué ahora?
Según numerosas noticias, la CIA recibió información de qu la cúpula religiosa militar y política del régimen iba a estar reunida en el mismo lugar. Las propias fuentes iraníes han confirmado la muerte del líder supremo Jameneí y ha enseñado las muestras de dolor por su muerte. No sabemos si han muerto el resto de autoridades, pero parece que un triunvirato ya está dirigiendo el proceso de la sustitución de Jameneí, que dada su elevada edad, de una manera u otra tenía que estar previsto.
Falta de objetivos claros
Trump ha enunciado diversos objetivos, tanto la amenaza inminente, como el derrocamiento del régimen de los ayatolás. Desde el punto de vista militar es una operación masiva, planificada para 3 ó 5 semanas, que ahora el presidente dice que durará lo que haga falta ¿para qué? . Para destruir los misiles iraníes y sus factorías de enriquecimiento de uranio (con el peligro de contaminación) para que se produzca una rebelión que derroque al régimen o para que sus dirigentes se entreguen a EEUU o Israel. Para lograr la destrucción del régimen sería necesario desplegar tropas lo que hundiría la popularidad de Trump.
Todos los militares advertirían que iniciar una guerra sin objetivos claros es la mejor manera de perderla o de desencadenar un caos en que nadie gane.
Hegemonía israelí
El único objetivo claramente identificable es reafirmar la hegemonía israelí en la región, ya casi lograda con la derrota del «eje de la resistencia», las milicias bajo influencia iraní. Después de culminar el genocidio en Gaza y seguir en curso el Cisjordania, el único desafío para Israel era el núcleo militar iraní que quedará destruido o neutralizado en esta guerra.
En esta guerra regional, Hezbolá la milicia chí libanesa ha vuelto a atacar el norte de Israel, después de cumplir el alto el fuego desde 2024, a pesar de los cotidianos bombardeos israelíes contra el sur de El Líbano. Ahora el ejército israelí ordena una vez más la evacuación de todos los civiles al sur del río Litani y parece dispuesto entonces a destruir con sus tanques y excavadoras todos los los pueblos al sur del río.
¡Pobre Líbano! Siempre víctima de todos los conflictos de la región.
Hegemonía en el Golfo
A estas a estas alturas, la respuesta de Irán ya ha desencadenado una guerra regional. Como era previsible Teherán ha atacado a los aliados de EEUU en el Golfo. La hegemonía en el Golfo, disputada entre las petromonaquías conservadoras sunníes y la República Islámica chíi se libra ahora directamente con las armas y no como anteriormente por actores interpuestos. Pienso que Teherán ha cometido el mismo error de Hitler, cuando después de Pearl Harbour declaró la guerra a EEUU.
Otro objetivo, debilitar a China
China pierde una fuente de petróleo barato que tanto necesita.
No es ya que la producción del petróleo iraní, que iba dirigido sobre todo a China sale del mercado. Los peligros de la navegación es otro daño para la potencia exportadora que es China. Pekín pierde, además, un socio estratégico. Para algunos analistas, Washington necesita neutralizar a Irán para desplazar portaviones al mar de China, de cara a una invasión china de Taiwán.
Consecuencias para el mercado de los hidrocarburos
El 20% del petróleo y gas que pasan por un estrecho de Ormuz, que bloqueado estrangula el mercado de los hidrocarburos. Europa ya está pagando más por los combustibles. EEUU puede acudir a su producción de petróleo y gas proveniente del fracking un procedimiento caro, que puede ser rentable con alza general de precios de los hidrocarburos. Trump puede liberar reservas estratégicas; cualquier cosa antes de que la gasolina suba antes de las elecciones de medio mandato.
La inflación parece una consecuencia ineludible, tanto en Europa como EEUU. Y con la inflación, la subida de los tipos de interés y la caída de las bolsas, que tiene más consecuencias para el americano medio (que está acostumbrado a usar sus inversiones como fuente de ingresos) que para el europeo, más alejado de la bolsa.
Inflación y caída de las bolsas pueden ser factores negativos para las perspectivas electorales de Trump.
Derrocamiento del régimen
Terminar con el régimen de los ayatolás ha sido otro de los objetivos enunciado por Trump en alguna de sus confusas elocuciones.
Parece que espera que después de los bombardeos, la gente salga a la calle. Irán es un país con una vieja y rica cultura (en la que se funde la herencia persa con el milenarismo musulmán chíi) y los ataques pueden reforzar el nacionalismo, en lo que se llama «efecto bandera, si nos atacan todos nos unimos.
La República islámica ha sido una teocracia sanguinaria y cruel, pero no nos confundamos por las imágenes de unas adolescentes que bailan para celebrar la muerte de Jameneí, miles y miles lloraron su muerte en las calles. El régimen, sin duda mantiene su aparato represivo y el apoyo de los más desfavorecidos y religiosos y sus redes de influencia y corrupción.
Parece muy improbable la caída del régimen sin la intervención de tropas de tierra. Según la doctrina militar más asentada las guerras no pueden ganarse desde el aire y más en este caso en el que se persigue el cambio de régimen.
Desglobalización
Además de los daños al mercado del petróleo y el comercio chino. otro factor de la globalización, el turismo sufre un importante golpe.
Desde hace más de una década, los aeropuertos del Golfo (Dubai, Qatar) se han convertido en hubs para el tráfico aéreo desde y hacia Asia.
Esa es la razón de que tantos turistas hayan quedado atrapados por el conflicto.
Europa y la UE
Como siempre, una actuación ni siquiera decepcionante porque como siempore la Unión ha sido incapaz de hablar con una sola voz y los comunicados de la Comisión y de la Alta Representante de Seguridad y Exteriores son bochornosos, con su llamada a que los contendientes actúen con contención y urgir una transición creíble en Irán (parece un copia y pega de la reacción sobre Venezuela)
Francia ha dejado claro que no apoya un ataque que viola el derecho internacional y que manda a la zona al portaviones Charles Degaulle para defender sus interese y losd de sus aliados.
Starmer no ha querido implicarse directamente – lo que ha decepcionado. a Trump, que ha dicho que la relación «especial» no volverá a ser la misma- Irán ha atacado con drones la base británica de Akrotiri en Chipre, que no es UE, porque es una base bajo soberanía británica, según el tratado de independencia de 1960. Así que Irán no ha atado a Chipre ni a la UE, sino al Reino Unido.
Los países europeos, sobre todo los que colaboren con Trump, pueden ser objeto de atentados terrorista
Bases españolas
El gobierno Sánchez ha negado el uso de las bases de soberanía española y uso conjunto de Morán y Rota por considerar que la operación viola el derecho internacional. El Tratado de 1988 establece que cuando el uso no sea bilateral o mulilateral (por ejemplo OTAN), será necesario el permiso expreso de España. A los críticos remito a la literalidad del tratado de 1988, sobre todo a su art. 2.
Trumpe en uno de sus berrinches ante las cámaras y en presencia del canciller Merz, amenazó con suspender el comercio con España. Según explicó el canciller a medios alemanes, luego a solas explicó a Trump que no puede poner aranceles especiales a un miembro de la UE. La unión negocia en conjunto. EEUU tiene superávit comercial con España. Cualquier medida especial podría denunciarse ante el tribunal de OMC (ciertamente bloqueado por Estados Unidos desde la primera presidencia de Trump).
El «no a la guera» vuelve a escucharse en la sociedad española.
¿Quién aguantará más?
En esta guerra de misiles y drones el factor fundamental son los interceptores. En principio, la capacidad militar y de armamento de EEU e Israel es infinitamente superior a la de Irán. Per oTeherán tiene un ejército numeroso y bien preparado, además de la Guardia Revolucionaria, de 100.00 efectivos y una marina potente,
Su baza más importante son los drones Saheed, que han probado su eficacia en los ataques rusos a Ucrania. Irá puede fabricarlos masivamente a un coste de 30.000 dólares. Aunque pueden interceptarse con drones también de bajo coste, hasta ahora EEUU e Israel han utilizado los caros y sofisticados Patriots y Arrows, de los que ambos tienen cantidades limitadas.
La clave de la guerra es saber si se acabarán antes los drones o los interceptores.
¿Será Irán otro avispero?
Irán no es Irak, ni Libia. ni Afganistán. Es un país muy cohesionado, pero muy dañado por medio siglo de teocracia. Para Israel el mejor escenario sería un desmenuzamiento como el de Siria. Ese escenario impulsaría nuevas oleadas de refugiados hacia Europa.
Para EEUU sería un factor de desestabilización para una región vital para sus intereses como es el Golfo. Lo normal es que intente una transición que estabilice es país. El problema es la falta de una oposición civil y unificada. Reza Palevi, el hijo del criminal Sha no es conocido por la población, así que Washington tendría que montar una gran operación de relaciones públicas para colocarlo.


