Las redes sociales maduran

Las redes sociales ya no son privativas de los más jovenes. Cada vez más adultos usan las aplicaciones de redes sociales y leen y participan en blogs. Esta me parece que es la conclusión más importante del estudio  Global Faces and Networked Places: A Nielsen Report on Social Networking’s New Global Footprint realizado por Nielsen.Online (información BBC, resumen ejecutivo, informe completo). En el conjunto de los 8 países estudiados (entre ellos España), el 67% de los internautas son lo que el estudio denomina “communities members”, esto es, aquellos que usan algunas de las aplicaciones específicas de redes sociales o visitan regularmente un blog. Por tanto, estamos hablando de un fenómeno mucho más amplio de lo que normalmente se denominan “redes sociales”. Así se explica que sea el uso más extendido, después de la búsqueda y la visita de portales informativos y por encima del correo (65%). Los internautas gastan el 10% de su tiempo de conexión en redes sociales y blogs.

No sé porque Nielsen engloba estas dos actividades en un estudio que va, sobre todo, dirigido a que los publicitarios comprendan este nuevo entorno. No me parece útil, pues aunque no cabe duda de que un blog puede congregar una red de relaciones sociales (como también puede hacerse a través de listas de correo, foros o chat), se trata de una actividad muy distinta de administrar nuestras redes sociales a través de una aplicación específica. Los blogs son un vehículo de información y opinión. Las redes sociales sirven para compartir información (contenidos), pero van más allá, son vehículo de contacto, definición de la identidad, movilización social y hasta tribunal popular (como se ha vista en España en el caso de Marta del Castillo y Tuenti).

Viene esta reflexión a cuento de que sorprende que, según el estudio, el 75% de los internautas sean considerados “miembros de una comunidad”, el segundo páis sólo después de Brasil con el 80%. Me atrevo a pensar que en España las aplicaciones de redes sociales siguen siendo preponderantemente juveniles, mientras que las capas de edad superior están más vinculadas a blogs. A nivel global, el estrato de edad con mayor participación es ya el de 35 a 49 años (no se desglosa este dato por países).

El estudio confirma el dominio de Facebook y la especialización de MySpace en el mundo de la música. Nielsen advierte a los anunciantes que uno de los términos más odiados en las redes sociales es el de publicidad y animan a las compañías a abrir sus propios perfiles y a participar en la dinámica social. Lo que subyace es la falta de un modelo claro de negocio en las redes sociales, como ya comenté en una entrada anterior.

También se recoge la simbiosis de Twitter con los medios tradicionales. Twitter se está convirtiendo en un vehículo para las “breaking news” de medios como CNN, BBC o New York Times. Ya se utilizó espontáneamente como fuente interactiva en el terremoto de China y los atentados de Bombay. Ahora, lo que nació como una plataforma social (informar a los amigos de lo que hago en cada momento) se utiliza como medio de distribución por los periódicos o televisiones.

La Historia en directo

Ayer no tenía acceso a internet, así que seguí la toma de posesión de Obama a través del medio por excelencia para estas ocasiones, la televisión. Seguí la retransmisión básicamente a través de La Dos, con saltos a Cuatro y a CNN Internacional. De esa manera me sumé a los millones de espectadores en todo el mundo que tuvieron esa experiencia tan típica de la televisión de sentirse partícipe de un acontecimiento histórico… desde el sofá del cuarto de estar.

La toma de posesión de Obama fue uno de esos grandes acontecimientos mediáticos, estudiados por Dayan y Katz. La traducción de su obra en español lleva un título que me parece acertado: la historia en directo. Este es uno de los acontecimiento que, según la clasificación de estos autores, podemos calificar como de coronación. Son acontecimientos básicos para crear la simbología que une a una comunidad nacional o, más allá de las fronteras nacionales, a una comunidad universal. Todos hemos participado virtualmente en la coronación del emperador y, de una manera u otra, a través de los iconos y la palabras, tenemos la ilusión de haber sido espectadores de primera fila del nacimiento de una nueva era.

Esta participación virtual une, pero también paraliza. Somos simples espectadores que ignoramos nuestra pasividad e inanidad. Como alternativa, en el ciberespacio se ha configurado un nuevo modelo de participación virtual. Son infinidad los sitios tanto de medios tradicionales como de organizaciones sociales (por ejemplo, Avaaz) que crearon su propio espacio para esa investidura. En esos espacios se facilitaba un canal de televisión para la retransmisión en directo y se solicitaban fotos, vídeos y, sobre todo, opiniones. Con las fotos y los vídeos los participantes se convertían en testigos activos. Pero lo más importante eran las opiniones. Por primera vez la llegada al poder de un mandatario ha ido acompañada de un flujo inabarcable de deseos, consejos, opiniones y mensajes de ánimo. ¿Sería posible dar forma a ese magma? ¿Sería posible que ese espíritu de los ciudadanos del mundo inspire esa nueva presidencia que tanto nos afecta a todos?

Obama anunció una nueva era y todos los comentaristas la dan hoy por hecho. A mi el discurso me pareció esperanzador, pero también cauto y más que idealista, pragmático. Lo más positivo, la advertencia a los norteamericanos de que no pueden seguir consumiendo todos los recursos del planeta.

Como experiencia puse hace casi un mes una encuesta sobre las primeras medidas de Obama. Sólo ha habido 18 respuestas, pero 7 creían que la primera medida debiera de ser cerrar Guántanamo. Pues bien, uno de sus primeras órdenes ejecutivas ha sido suspender los juicios, paso obligado para poner fin a ese agujero negro de los derechos humanos. Es más fácil cerrrar Guantánamo -y aún así será un galimatias jurídico- que cualquier otra medida. Pero es una de las más necesarias para restaurar la decencia.

¿Una nueva era? Ya veremos.

(Escribo esta entrada a vuela pluma (sigo sin conexión estable), así que disculpad la falta de enlaces, fotos y vídeos)

Guerra de propaganda en Gaza

La primera víctima de una guerra es la verdad. Hoy la propaganda bélica no trata tanto de mentir u ocultar unos hechos como de construir un relato favorable. En esta construcción de relatos los israelíes son grandes maestros.

Hoy la prensa española se ocupa (por ejemplo, Rosa Jiménez Cano en El País) de la guerra de propaganda que se desarrolla en las redes sociales y, de modo muy especial en YouTube. Las primeras informaciones las podemos encontrar en Vnet (3 de enero) y en The Independent (2 de enero), esta última información prácticamente traducida en Periodistas en Español por Marta Molina.

En esencia, aparecen las siguientes novedades:

Por primera vez un ejército abre un canal en YouTube y usa directamente las redes sociales. Todos los ejércitos tienen su cuerpo doctrinal sobre propaganda, pero el israelí ha sido siempre uno de los más activos e innovadores en esta materia. A ello ayuda la presencia de civiles movilizados en sus filas. Sus portavoces, a menudo mujeres atractivas, no tienen el clásico envaramiento militar. Esos civiles convertidos en militares, muchos de ellos muy jóvenes,  se mueven como el pez en el agua en los mismos recursos interactivos que usan en su vida social y profesional.

La guerra de la propaganda se desarrolla en la blogesfera. El conflicto palestino no es una guerra entre dos países ni siquiera entre dos comunidades. Es una guerra civil global, que enfrenta dos concepciones religiosas fundamentalistas, dos nacionalismos radicales, al fundamentalismo con el laicismo, a la izquierda con la derecha, a los pacifistas con los belicistas… Judíos y palestinos (pero sobre todo árabes y musulmanes) son comunidades globales. No es extraño que su enfrentamiento se traslade a la blogesfera. Estas comunidades, además, vigilan la información que se difunde a través de la red y de los medios tradicionales -doy fe de innumerables llamadas a TVE de judios argentinos.

La fascinación por la imágenes violentas. El yihadismo lleva más de una década (desde la guerra de Argelia de mediados de los 90) enalteciendo y legitimando su ejercicio de la violencia mediante la difusión de sus imágenes, primero a través de cintas y DVDs, luego con vídeos colgados en internet. Esta iconografía se carga de simbología religiosa (por ejemplo, con recitaciones del Corán o cantos religiosos). Los israelíes explotan en YouTube la simbología de la efectividad tecnológica, los vídeos de bombardeos, con una estética de vídeo juego, que se popularizaron a partir de la primera guerra del Golfo. Estoy seguro que muchas de las visitas en YouTube a estas imágenes de hazañas bélicas no lo son de convencidos sionistas sino de adolescentes en busca de emociones fuertes e imágenes impactantes. En esta iconografía la guerra se virtualiza y se convierte en espectáculo.

Cuando los medios vuelven la mirada hacia el ciberespacio se les olvida denunciar un hecho básico: Israel impide la entrada de periodistas a Gaza. Con estos se consigue un doble objetivo: no pueden dar testimonio directo de lo que ocurre en la franjay se concentran en la frontera, donde caen los erráticos cohetes de Hamas. Así, vemos baterías de posiciones de directo con decenas de periodistas internacionales diciendo “aquí, a mis espaldas acaba de caer un cohete… la población del sur de Israel está atemorizada…” En definitiva se construye un relato en el que los verdugos son las víctimas -en realidad unos y otros son verdugos y víctimas.

Para saber la verdad, hay que recurrir al testimonio de los cooperantes que resisten en Gaza. No es extraño que Israel facilitara la evacuación de 400 extranjeros, para evitar, así, testigos incómodos. Los medios están recurriendo a ellos y los españoles a la comunidad de los hispano-palestinos, muchos de ellos médicos, que sufren doblemente, como palestinos, médicos y como laicos (la mayoría) que soportan el gobierno de Hamas.

Termino dejando el enlace al movimiento Free Gaza, promotor del barco de socorro que la marina israelí ha impedido llegar, y donde se pueden encontrar relatos diarios de lo que ocurre en el territorio martirizado. Y añado la protesta de la Federación Internacional de Periodista por el bloqueo informativo de Gaza.

Completo esta entrada el 7 de enero con el análisis de Fair sobre el tratamiento de los medios norteamericanos, donde casi universalmente se considera que Israel se defiende de la ruptura de la tregua por Hamas, ignorando que el tiempo de la tregua terminó, que Hamas la hizo cumplir, que Israel también realizó ataques durante la tregua y que, sobre todo, Israel mantuvo el bloqueo de la Franja.

Como nos atracan las redes sociales

He recibido esta mañana un mensaje de un buen amigo, de todo confianza, para que me sumara a su red social en Hi5. He picado. Seguramente, él también habrá picado… Ha sido muy fácil darme de alta y no he tenido que dar ningún dato confidencial. Pero, inmediatamente, sin pedirme permiso Hi5 se ha apropiado de toda mi agenda de contactos y ha enviado a todas las direcciones una invitación a sumarse a mi “red social”. Ni que decir que en mi lista hay direcciones de amigos, pero muchas más direcciones profesionales. Hi5 no me ha preguntado si yo quería enviar esa invitación y a quién, y las ha lanzado automáticamente. Algunos amigos me responden personalmente. Por no enviar un nuevo mensaje masivo coloco aquí esta entrada para advertir de las consecuencias de unirse a Hi5 y como protesta al sentirme atracado. Lógicamente, esas direcciones robadas no sólo sirven para extender artificialmente la red de Hi5, sino que muy bien puede utilizarse para spam o para otros fines ilícitos.

Y ahora ¿a quién reclamo?

El futuro de las redes sociales

Reseño brevemente este artículo sacado del último The Economist, “Online social networks: everywhere, nowhere.

Las redes sociales no son negocio. A pesar de su crecimiento exponencial y a pesar de adquisiciones millonarias, como la realizada por AOL de Bebo, las redes sociales no tienen un modelo de negocio claro. Ocurrió lo mismo con el correo web. Microsoft, Yahoo o Google incluyen publicidad en sus servicios, pero dando el servicio de correo gratuito pretenden ante todo mantener al usuario enganchado a otras de sus páginas mucho más rentables en términos ded publicidad.

Las redes sociales tienden a ser ubicuas (everywhere). Hasta ahora, cada red social es un jardín cerrado, pero existe un movimiento creciente -como ocurrió con el correo y la mensajería instantánea- en interconectarlas. Los usuarios exigen ya la portabilidad de sus datos de unas redes a otras.

Las redes sociales pueden desaparecer como tales (nowhere). El futuro puede estar en la explotación del correo web como red social. Ahí está todo: lista de direcciones (clasificadas en tipos de contactos), tráfico de mensajes más o menos frecuentes, citas entre usuario… Sólo hace falta explotar con nuevas aplicaciones esa mina de datos.

Cuidado con las redes sociales

Fue sonada la metedura de pata de aquellos medios angloasajones que difundieron datos sacados de un falso perfil de Bilawal Bhutto en Facebook. El hijo de la asesinada Benazir declaraba en esa falsificación que no había nacido para ser un líder y hacía una serie de manifestaciones que podían considerarse contrarias a la interpretación estricta del Islam. Facebook retiró los perfiles.

Ahora, según informa The Guardian, la BBC recomienda a sus empleados precaución en el uso de fotos obtenidas en las redes sociales. La BBC no ha tomado todavía una directriz editorial definitiva, pero subraya que la facilidad de obtención no exime de responsabilidad por su uso. En primer lugar, está la cuestión de su propia autenticidad. Y, además, se plantean problemas de derechos difíciles de resolver. Los editores de la BBC insisten en que aunque este material sea público, en la mayor parte de los casos se ha generado para ser visto por una pequeña comunidad de amigos y familiares. Una vez más se plantea la frontera entre lo público y lo privado. En cualquier caso, se recomienda que se indique el contexto en que se han obtenido estas fotos.

 La semana pasada también sabíamos, gracias a la comparecencia de Pierre Lessourd ante un Comité sobre Información y Propiedad de los Medios de la Cámara de los Lores, que la agencia France Press tiene prohibido usar como fuentes Wikipedia y Facebook, entre otras fuentes en línea.

Creo que Facebook y Wikipedia son dos fuente muy distintas. La primera es un vehículo de hacer públicos contenidos privados, y, por tanto, su fiabilidad debe considerarse mínima. En cambio, Wikipedia está basado en una creación colaborativa del conocimiento, que incluye sus propias herramientas de corrección y debate sobre cuestiones controvertidas. Por tanto, puede ser considerada una fuente que ofrece elementos para valorar su fiabilidad. El problema es que las fuentes en línea no se someten al proceso de verificación de las fuentes del mundo real, en gran parte por la presión que supone la edición en línea de contenidos para distintas plataformas.