Bombardear Siria o la reputación de Estados Unidos


Otra vez las pruebas opacas cuando no prefabricadas; otra vez los argumentos humanitarios; otra vez los análisis sin fin, los mapas de objetivos y despliegues. Ruido, mucho ruido y me parece que en este caso pocas nueces.

¿Bombardeará Estados Unidos Siria? ¿Es legítima una intervención? ¿Explotaría el polvorín de Oriente Próximo en caso de bombardeo? Muchas preguntas para que las responda alguien no experto como yo, pero no me resisto a dejaros mi reflexión.

Legitimidad

Una intervención unilateral de Estados Unidos, sólo o en una coalición ad hoc (eso que en la jerga intervencionista se llama coalición de voluntarios) no está respaldada por el derecho internacional.

Podría tener tres fundamentos. Uno, que el régimen sirio estuviera poniendo en peligro la paz internacional y entonces la intervención caería dentro del capítulo VII de la Carta de ONU y tendría que estar autorizada por el Consejo de Seguridad. Nadie plantea que exista ese supuesto.

Dos, basada en la obligación de proteger. Es claro que el régimen sirio está cometiendo actos criminales contra su propio pueblo que justificarían una intervención, pero ésta tendría que ser proporcionada y dirigida específicamente a proteger a los civiles y estar aprobada por el Consejo de Seguridad. Desde luego que un bombardeo con misiles de crucero en absoluto va a terminar con las masacres y no hay ninguna posibilidad de que sea aprobada por el Consejo de Seguridad, una instancia todo lo oligárquica que se quiera, pero la única legitimada en nuestro muy imperfecto derecho internacional.

Y tres, y más específico, como una respuesta por la violación de la Convención contra la Armas Químicas. Este tratado no prevé ninguna represalia militar en caso de violación, por lo que no habría más fundamento que los que enumerado como uno o dos.

El lenguaje a veces es transparente. Tanto desde Washington como desde París se ha hablado de represalia. En definitiva, potencias que quieren arrogarse el papel de policías del mundo que nadie les ha conferido.

Habría no obstante, un argumento moral a favor de la intervención, si aún no cumpliendo los requerimientos del derecho internacional un ataque pudiera poner fin a los crímenes contra la población. Los argumentos morales son siempre reversibles y susceptibles de utilizar a conveniencia y, por tanto, no conducen en el mejor de los casos más que a la tiranía benévola. Pero es que dadas las características de este conflicto ninguna intervención -limitada o amplia- puede parar la carnicería, más bien al contrario.

Y todo ello sin olvidar cómo Estados Unidos miró para otro lado cuando su entonces aliado Sadam Husein gaseó a los kurdos de Halabja o los soldados iraníes.

Las pruebas ¿A quién beneficia el bombardeo químico?

Estados Unidos dice tener como pruebas del uso de gas sarín contra la población civil muestras biológicas del personal sanitario que atendió a los civiles. En cuanto al origen del ataque, alega observaciones de satélite sobre el emplazamiento de los combatientes. Y en lo demás, se remite a pruebas recabadas por los servicios secretos que no se pueden revelar por motivos de seguridad. En esta ocasión nos han evitado un espectáculo como el de Colin Power con sus vídeos en la ONU. Lo de Francia es todavía más ingenuo: sus pruebas son los vídeos que circulan desde el primer momento con cadáveres y personas con convulsiones.

Que existió un ataque con gas tóxico a posiciones controladas por los rebeldes con concentración de población civil parece fuera de duda. Pero los detalles sólo pueden establecerlos equipos independientes como los de la ONU. Y como en Irak, Estados Unidos no está dispuesto a someterse a esa verificación independiente.

Es cierto que los inspectores de la ONU en ningún caso establecerán el origen del ataque. Aquí surgen distintos relatos a modo de novela policíaca: ¿a quién favorece el bombardeo?.

Para Estados Unidos, es claro que Asad quiere desafiar a la comunidad internacional para ver hasta donde puede llegar en el uso de estas armas en la limpieza de focos de resistencia. Para Putin es absurdo que cuando el régimen sirio está consiguiendo llevar la iniciativa militar vaya a caer en esta trampa. Un stringer de una periodista de AP asegura haber recogido testimonios entre los rebeldes que aseguran que la munición química fue entregada por el ministro de defensa saudí a los rebeldes y que a estos les explotó por inexperiencia.

Y hay quien, por fin, asegura que todo es una provocación de Asad para ser bombardeado y desatar una conflagración en todo Oriente Próximo, que es por cierto lo que éste ha dicho en una entrevista para el diario Le Figaro. La lógica apunta a esta última hipótesis, pero ¿quién sabe? como ocurre tantas veces todo puede deberse a una cadena de errores e incompetencias de unos u otros.

Bombardeará Estados Unidos. Sí, por su reputación

Estados Unidos bombardeará Siria porque se juega su reputación como potencia.

La reputación  era para la Monarquía Hispánica el correlato público de la honra y muchas de sus actuaciones (sobre todo en su decadencia) se llevaron a cabo no tanto por defender la fe católica o por razones estratégicas, sino por mantener la reputación, sin la que una potencia no es nada. Hoy la reputación se llama credibilidad.

El secretario de estado, John Kerry, lo dijo paladinamente: Estados Unidos se juega su credibilidad. Barack Obama estableció una línea roja, el uso de armas químicas cuando tal línea parecía lejana y ahora se ve en la necesidad de hacer efectiva su amenaza.

¿Por qué estableció esa línea? En la administración Obama hay una facción (Susan Rice es una de sus más destacadas figuras) partidaria de que la defensa de los derechos humanos en el mundo es un interés esencial de Estados Unidos. El Obama presidente, cauto y precavido por naturaleza, se encuadra más en la corriente realista, pero como en el caso de esta línea roja autoimpuesta, hace concesiones, más retóricas que efectivas, a los idealistas.

El interés estratégico de Estados Unidos es que el régimen de Asad no se desplome caóticamente, lo que entregaría gran parte del país a grupos yihadistas afiliados a Al Qaeda. Castigar, debilitar a Asad sí, derrocarlo, al menos ahora, sin un alternativa unida y confiable para Estados Unidos, no. No faltan informaciones que aseguran que los yihadistas temen que en realidad se termine por bombardear sus posiciones.

Con el apoyo ya de los líderes demócratas y republicanos Obama seguramente ordenará un bombardeo limitado la próxima semana.  En cuanto al pequeño François, dispuesto a emular al pequeño Nicolas en la recuperación de la grandeur mezclada con argumentos humanitarios, puede que le siga, pero no parece que por eso vaya a mejorar su popularidad interna. No contará Obama en este caso con el primo británico, después de ser Cameron derrotado en el parlamento (¡eso es un parlamento!)

¿Polvorín o laberinto?

Si Estados Unidos bombardea -ha dicho Asad- el polvorín de Oriente Próximo estallará. Una conflagración general no es 100% descartable, pero es que en realidad esa guerra ya se libra en una multiplicidad de conflictos enlazados, donde los actores intercambian aliados.

Leo estos días Jerusalén: la biografía, de Simon Sebag Montefiore, y muchas de las luchas por la Ciudad Santa, con sus guerras, alianzas, tratados y equilibrios de poder entre imperios parecen referirse al día de hoy. Oriente Próximo es la bisagra del mundo, un laberinto de luchas estratégicas, pero no un polvorín que pueda estallar con una chispa ni siquiera con un misil de crucero.

Hay una guerra por la implantación del islam político como fuerza predominante en las transiciones democráticas árabes. Turquía, los Hermanos Musulmanes y Catar son en este caso los aliados, mientras que Arabia Saudí es enemiga de cualquier forma de democracia, aunque la fuerza predominante sea islámica. El golpe de estado de Egipto ha supuesto un paso atrás gigantesco en la adaptación del islam a la democracia. El famoso discurso de Obama en El Cairo que era el engarce para que Estados Unidos aceptara al islam político ya no tiene ningún valor, tras el apoyo de Washington al golpe. En esta batalla son ganadores Arabia Saudí, los salafistas y los yihadistas (enemigos por cierto de la Casa de Saud).

Otra guerra evidente es entre chiíes y sunníes, que se libra en Siria, Líbano e Irak. No son guerras de religión, sino de poder. Se trata de que una comunidad u otra controle los resortes del estado y de la economía. Las dictaduras árabes -como el Imperio Otomano- garantizaban un precario equilibrio, imprescindible sobre todo para las comunidades minoritarias (cristianos, kurdos, drusos). Ahora las dos grandes comunidades islámicas luchan por la preponderancia, al tiempo que funcionan como agentes de la coalición sunní (monarquías del Golfo, Arabia Saudí) o (los chiíes) de irán.

Hay una guerra por la hegemonía regional. Turquía, Arabia Saudí, Catar e Irán son los actores de este conflicto. Cada uno usa sus peones más poderosos. Turquía su diplomacia y su integración en el mundo occidental, su desarrollo económico. Catar una diplomacia de chequera y de apoyo a los Hermanos Musulmanes y grupos yihadistas. Arabia Saudí su peso religioso y su apoyo a todas las formas de islam más conservador y retrogrado. Irán, su enorme potencial, su posición estratégica, su guía sobre todos los chiíes.

Otra manifestación de esta guerra global es el conflicto palestino-israelí. El interés estratégico de Israel es tener vecinos débiles, pero estables. Mejor un Asad debilitado que una Siria yihadista. Las conversaciones con los palestinos puestas en marcha por Kerry serán una vez más un elemento cosmético para no ceder ni un milímetro de tierra.

En Siria se cruzan ahora todos estos conflictos -más la rivalidad Estados Unidos-Rusia. El régimen de los Asad ha sido una dictadura, pero su legitimidad se basó en garantizar el equilibrio entre comunidades, sin perjuicio de los privilegios de la propia, los alauís. Asad sigue contando con el apoyo de las comunidades minoritarias. Por eso y por la existencia de un estado organizado y unas fuerzas armadas fieles y entrenadas en la lucha insurgente en el Líbano Asad ha resistido y en los últimos tiempos con ayuda de Hezbolá está logrando una cierta ventaja militar.

Ni Asad ni sus enemigos pueden ganar la guerra. Sólo una negociación puede poner fin  a la carnicería. Pero para ello es necesario que las potencias implicadas en este conflicto global acepten que sus intereses estarán mejor servidos por una Siria unida.

 

F1 en Bahréin, un caso de globalización


Reuters

Los aficionados al automovilismo ponen a punto las más cómodos sillones para no perderse nada de su querido espectáculo. Pero ¡ay! están muy preocupados por si algunos inoportunos manifestantes les estropean la fiesta.

¿Qué pintan los bólidos de Fórmula 1 en ese pequeño estado que la mayoría será incapaz de situar en el mapa? ¿Qué pasa en Bahréin para que haya disturbios y protestas?

La F1 en Bahréin es un caso de libro de globalización, en el que entra en juego el espectáculo, los derechos humanos y la geoestrategia.

LA FALLIDA REVOLUCIÓN DE BAHRÉIN

Bahréin fue un episodio fallido en la Primaver Árabe. En la estela de los acontecimientos de Túnez y Egipto la mayoría chií ocupó la Plaza de la Perla exigiendo reformas democráticas y un tratamiento equitativo. Los chiíes son dos tercios del millón de habitantes de esta minúscula isla estado gobernada por el clan sunní de los Jalifas, pero se sienten excluidos del poder y discriminados en acceso a trabajo, vivienda y otros servicios.

Las protestas pusieron en jaque al gobierno del rey Hamad y el país al borde la revolución, hasta el punto de que se produjo una intervención militar de Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos. La intervención de la “Santa Alianza Sunní” sin que se produjera una masacre en la Plaza de la Perla, pero desde entonces se ha desarrollado una inclemente represión, con encarcelamientos y torturas y juicios que incluyeron hasta el personal médico que auxilió a los heridos por la represión.

Un año después, los movimientos chíes se han reorganizado y no quieren perder la oportunidad de la televisión global para hacer llegar su causa al mundo.

LOS INTERESES ESTRATÉGICOS

Bahréin es una pequeña isla entre la costa sureste de Arabia Saudí y la península de Catar. Con una importante producción de petróleo para tan pequeño país y, sobre todo, ingentes reservas de gas, Bahérein se ha convertido en un centro bancario y pretende atraer el turismo de lujo.

La revuelta en Bahréin alentaba las protestas de las minorías chiíes en Arabia Saudí, algo que no podía consentir la teocracia de Riad. Todos estos acontecimientos se enmarcan en la pugna entre Arabia Saudí e Irán por controla la orilla occidental del Golfo Pérsico, donde se producen y circulan los barriles de petróleo que Estados Unidos y Europa consumen. Un gobierno democrático en Bahréin se veía en Riad y ¿Washington? como la cabeza de playa de Irán en Arabia.

Estados Unidos tiene en Manama la base más importante en la zona, hogar de la V Flota. Con la retirada de Estados Unidos de Irak, Manama se convierte en una pieza central de la estrategia norteamericana, como ponía de manifiesto el pasado año el conservados instituto estratégico Stratfor.

EL CIRCO DE LA FÓRMULA 1

Ni que decir tiene que  Bahréin no tenía ninguna tradición automovilística, pero el circo de Ecclestone era perfecto para el proyecto de reorientar al país hacia el turismo de lujo.

Es fácil construir un circuito en el desierto y basta con aportar 30 millones de dólares para que las escuderías se plieguen a correr allí, si es necesario de noche y con iluminación para evitar el calor.

El circo (corredores, aficionados, medios) se mueve en su propia burbuja esteril y desconectada del mundo real. La Fórmula 1 se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos mediáticos globales y los derechos de televisión se cuentan entre los más cotizados.

NO ES LA SEGURIDAD, SON LOS DERECHOS HUMANOS

Parece que los corredores están preocupados por su seguridad, mientras que el gobierno y los organizadores insisten en que todo funcionará perfectamente.

La cuestión no es esa. La pregunta que debiera de hacerse la Fórmula 1 -como bien señala Rupert Wingfield-Hayes en la BBC- es si legítimo celebrar las pruebas en Bahréin.

El gobierno ha hecho la promesa de una serie de reformas democráticas, que quería vender al mundo aprovechando la F1. Pero eso no le ha impedido seguir con su campaña de represión, denunciada por las organizaciones locales e internacionales de derechos humanos.

Si el gobierno de Bahréin quiere aprovechar el acontcimiento global de la F1, Amnistía Internacional tampoco quiere dejar pasar la oprtunidad y nos invita a participar en su acción “Las dos caras deBahréin” pidiendo la liberación de 14 activistas de los derechos humanos.

Estado de los medios 2012: ¿se comerán las tecnológicas a los medios periodísticos?


Cada año esperamos el Estado de los Medios para conocer los desarrollos y cambios de la industria informativa en Estados Unidos.

De un año para otro -y ya son 9- este estudio nos ha mostrado un panorama lleno de grises: una crisis profunda de los medios tradicionales, sobre todo de los periódicos, pero también un conjunto de oportunidades que los cambios tecnológicos nos ofrecen para hacer periodismo de otra manera.

Ayer avancé en Twitter alguna de las claves del State of the News Media 2012. Hoy me detengo aquí en los puntos que considero de más alcance.

Multiconsumo de información

El 2011 ha sido en Estados Unidos el año de la información en el móvil. Pero ello no ha supuesto, ni mucho menos, la disminución del consumo en otras plataformas de publicación. Teléfonos inteligentes, tabletas… se han sumado a portátiles y ordenadores personales. En cada momento se usa el dispositivo más adecuado y en todos ellos se consulta información.

Un dato muy concordante con lo que ocurre en Europa es el aumento del consumo de televisión. Suben las audiencias de las tres grandes cadenas tradicionales, sube CNN y baja Fox.

Las redes sociales como filtros informativos

Que las redes sociales son influyentes nadie lo pone en duda, pero los datos del estudio dan todavía porcentajes bajos de su papel como gatekeepers: sólo un 10% del público accede a las noticias como consecuencia de una recomendación en las redes sociales.

El efecto de las tabletas

Las tabletas son en gran parte responsables del acceso directo a los medios informativos. Sus aplicaciones están dirigiendo una parte muy importante del tráfico, lo que es coherente con esa menor importancia de las redes sociales.

También las tabletas están favoreciendo un consumo más reposado y, por tanto, abren una ventana de oportunidad para el periodismo en profundidad.

Los monstruos tecnológicos

Hasta aquí luces. Las mayores sombras las proyectan el papel oligopólico de las grandes compañías tecnológicas. Los medios van muy por detrás de sus desarrollos tecnológicos y de sus apuestas estratégicas. Las cinco grandes compañías tecnológicas acaparan el 68% de la publicidad en línea. Y lo que es más grave, con su manejo de los datos personales llevan camino de convertirse en los casi exclusivos gatekeeepers.

Por de pronto las tecnológicas ya están haciendo avances financieros sobre los medios tradicionales, como YouTube que financia vídeos de Reuters en su intento de convertirse en un canal con contenidos informativos propios. Pero los autores avanzan que cualquier día puede producirse una gran adquisición, por ejemplo, The Washington Post engullido por Facebook.

Periodismo automatizado

Relaciono este protagonismo del oligopolio tecnológico diagnosticado en el Estate con las nuevas experiencias de escritura periodística automática a partir de datos que nos relata Evgeny Morozv. El título y el subtítulo lo dicen todo: “¡Un robot me robó el Pulitzer! De cómo el periodismo automatizado y la pérdida de privacidad en la lectura pueden dañar el discurso civil”. Terrible pensar que Amazon no sólo sabe lo que leemos, sino hasta lo que subrayamos.

La ejecución extrajudicial de Bin Laden


No creo que a estas altura pueda aportar ningún esclarecimiento, pero tengo que decirlo: Ben Laden ha sido ejecutado extajudicialmente en palmaria violación del derecho internacional.

No ha sido una acción de guerra. Estados Unidos -y menos su presidente por una orden ejecutiva- no puede convertir unilateralmente la lucha contra el terrorismo en una guerra… the war on terror de Bush, en la  que Obama sigue atrapado.

Se dirá que pedir la extradición a Paquistán hubiera sido ridículo. De hecho, no creo que se hubiera podido solicitar esa extradición porque, que yo sepa, ningún tribunal norteamericano ha procesado y menos condenado en ausencia (algo que permite el derecho anglosajón) a Bin Laden.

Se dirá que era imposible su captura con vida. Si tan localizado estaba ¿no habría sido posible lanzar algún gas paralizante como el utilizado por los rusos en el teatro Dubroska?

Se dirá que era imposible entregar el cadáver a la familia, como dicta el derecho y la ética, so pena de originar una explosión de ira. Y que su tumba se convertiría en la meca de yihadismo. Al menos, que no nos tomen por idiotas diciendo que lanzando el cadáver al mar (que no “enterrando” o “sepultando”) se cumplen los ritos musulmanes.

Al final, estamos ante el viejo dilema entre medios y fines. Los fines no justifican nunca éticamente los medios. Y muchas veces, los medios inmorales e injustos terminan por frustrar a largo plazo los fines aparentemente obtenidos.

Irlanda del Norte, España… nos han enseñado que no hay atajos fuera del estado de derecho para luchar contra el terrorismo.

Muerto Bin Laden es ya el mártir de los mártires. ¿Salvará su muerte alguna vida o pondrá otras muchas más en peligro?

(Y desde luego, para el fin de proteger a los civiles en Libia no es legítimo el medio de bombardear a Gadafi y su familia.)

Cómo Internet y los teléfonos móviles han convertido las noticias en una experiencia participativa


El Project for Excellence in  Journalism acaba de publicar un informe sobre el consumo de información de los norteamericanos bajo el título “Entendiendo el consumo participativo de las noticias” y el subtítulo con el que encabezo esta entrada.

La principal conclusión es que la inmensa mayoría de los norteamericanos, hasta un 92%, consumen la información de actualidad a través de múltiples plataformas. Nada menos que un 46% usan habitualmente hasta 6 distintas plataformas.

La televisión sigue siendo el medio o plataforma preferido, pero Internet ha superado a la radio y a los periódicos.

- Un 78% se informa a través de la televisión local

- Un  70% lo hace en cadenas nacionales de tv. por ondas o cable

- Un 61% a través de Internet

- Un 54% en la radio

- Un 50% en un periódico local

- un 17% en periódicos nacionales

Internet no aporta la diversidad profetizada: un 57% se contenta con consultar entre dos y cinco cibermedios.
Experiencia participativa:

- Un 37% usa el teléfono móvil para informarse

- Un 28% ha personalizado su acceso a la información a través de Internet

- Un 37% crea o “mueve” información a través de la redes sociales.

En definitiva, un nuevo ecosistema, donde a la última hora se accede por el móvil, se reciben alertas a través de las redes sociales y donde unos medios o plataformas refuerzan a otros. Pero ¿dónde se crea esa información que rebota de una plataforma a otra? El informe, basado en encuestas entre los consumidores, no responde a esta pregunta. Mi respuestas: en los medios tradicionales, pero también cada vez en mayor medida en los nuevos medios sociales.

Turquía y Armenia avanzan hacia la normalización


Barack Obama reabrió durante su gira europea la siempre latente cuestión turca. Al recomendar a la Unión Europea el ingreso de Turquía no hizo sino reafirmar una posición tradicional de Estados Unidos, que es vista por muchos en Europa como una ingerencia. Sarkozy -faltaría más- adoptó la pose de independencia y le constestó que ese es un asunto interno de los 27.

No sé si ayudan o perjudican las presiones norteamericanas en el anclaje definitivo de Turquía a Europa. Pueden ablandar resistencias gubernamentales, pero crean resquemor en las opiniones públicas de Francia y Alemania, nada partidarias de la integración.

El mejor camino de Turquía hacia la UE es el de la normalización. Normalización democrática y social. En otras palabras, suavizar su factores diferenciales: resolver la cuestión kurda, crear espacio de convivencia para laicos y religiosos… y superar la cuestión armenia. La negación del genocidio armenio ha sido un factor de fricción diplomática y el pretexto para limitaciones a la libertad de expresión.

Ahora, después de una década de trabajo de académicos y encuentros de la sociedad civil, Armenia y Turquía se preparan para normalizar sus relaciones. El Internacional Crisis Group acaba de publicar un informe titulado Turkey and Armenia: Opening Minds, Opening Borders (resumen ejecutivo y recomendaciones; pfd). El trabajo documenta este proceso, determina los puntos esenciales del diferendo y realiza recomendaciones a ambos gobiernos para que el proceso no se frustre.

A Turquía le recomienda que no sacrifique la normalización a las exigencias de Azerbaiyán de retirada armenia de Nagorno-Karabaj. Y a Armenia que pacte con Azerbaiyán en el marco de la OSCE unos principios para la retirada de sus tropas del enclave. Como siempre, en los territorios bisagra entre Europa y Asia, unos conflictos albergan a otros, como si de matrioskas se tratara.

Cuando Turquía sea un país “normal”, con relacionaes normales con todos sus vecinos estará más cerca de la Unión. Para la Unión, la integración sería un acierto estratégico. Institucionalmente supone un desafío gigantesco, que la Unión paralizada de hoy es incapaz de afrontar. Si los 27 hicieran ahora caso a Obama la Unión se convertiría en una simple  zona de libre cambio.

Las dificultades de Obama con la democracia digital…y Cuba


Franklin D. Roosevelt supo explotar un nuevo medio, la radio, para establecer una relación especial con los ciudadanos. Otro tanto hizo Kennedy con la televisión. Y Obama ensaya fórmulas de democracia digital. Pero al político que ha llegado al poder en la ola de una campaña digital se le está atragantando la tecnología.

La Casa Blanca no tiene la tecnología adeacuada para, por ejemplo, realizar el envío masivo de correos. Además, toda acción gubernamental está sometida a normas y procedimientos, ente otros, en materia de privacidad. Ahora los vídeos de YouTube incrustados en el blog de la Casa Blanca llevan un enlace a la política de privacidad de este repositorio, advirtiendo que se recogen cookies, como puede verse en el siguiente vídeo.

Lo más importante es que los entusiastas jóvenes tecnólogos que acompañaron a Obama en su carrera a la Casa Blanca, están aprendiendo que gobernar no es hacer campaña. Que gobernar no es agitar o movilizar. Que existen responsabilidades y un escrutinio permanente.

Son ya muchas las voces que reprochan a Obama no haber aprobado, como prometió, una directiva del gobierno digital (e-goverment) como prometió. No falta tampoco el uso de las nuevas herramientas para controlar la acción de gobierno. ProPublica (una interesante iniciativa de periodismo de interés público) ha puesto en marcha su ChangeTracker que advierte de los cambios en las páginas oficiales n whitehouse.gov , recovery.gov y financialstability.gov.

(Fuentes: Washington Post, Wired)

EPÍLOGO CUBA

Interrumpo la redacción de esta entrada para ver los telediarios. Y me entero que Obama ha levantado las restricciones a los contactos con Cuba. ¿Y cuál es la última entrada del blog de la Casa Blanca? Pues Obama buscando huevos de Pascua, con el correspondiente vídeo (el incrustado más arriba).

Millón y medio de cubano-americanos habrán acogido con alegría o rechazo esta medida. Pero para los servicios de información de la Casa Blanca la noticia es el huevo de Pascua.

La medida estrecha más aún el estrecho de La Florida. La población de Cuba se va beneficiar y los cubano-americanos van a reconstruir sus lazos con el país de sus orígenes. La llegada de remesas también será un balón de oxígeno para el gobierno de Castro. Es una buena plataforma para un mayor acercamiento que puede escenificarse en la próxima cumbre de las Américas. El reto para Washington y La Habana es el levantamiento total del embargo. La transición a la democracia se aceleraría -los hermanos Castro mediante.

Enhorabuena al pueblo de Cuba.

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