La revolución en Marruecos la harán los pobres

No me resisto a hacer una entrada breve para recoger la esclarecedora visión del periodista marroquí Ali El Merabet recogida en una entrevista de Juan Ramón Lucas en Radio Nacional.

Merabet teme las redadas indiscriminadas de cientos, miles de personas, que pueden ser detenidas a raíz del atentado de Marraquech. De esos miles, sometidos a vejaciones o torturas, se obtendrá un  grupo, quizá una decena, que se presentarán como culpables, lo sean o no.

Preguntado si el atentado puede detener las reformas se pregunta ¿qué reformas?. El Rey ha encargado a un constitucionalista de confianza que reforme la Constitución. Una reforma, una revolución pasa por una asamblea constituyente.

“La revolución la traerán los pobres de las ciudade, de los barrios periféricos abandonados por el Estado; no los jóvenes que salen de picnic gritando cuatro consignas”. Es el diagnóstico de Merabet. “No a la monarquía aboluta -dicen- pero no atacan al Rey”.

No conozco al periodista. Sólo he encontrado una referencia a una condena de inhabilitación, pero no sé si se trata de las misma persona. Lo que no cabe duda es que el colega que hoy hablaba en RNE tiene coraje. La entrevista me ha reconciliado con la radio.

Audio entrevista

Rectifico: la transcripción de RNE me ha despistado. Se trata de Ali Lmrabet, veterano periodista y luchador democrático, director de Demain. Aquí dejo el vínculo a su artículo “Un attentad qui conforte le régime marocain”.

El estancamiento

El sol se levanta en Madrid en medio de una atmósfera saturada de polvo africano. Un disco perfecto de luz fría, filtradas sus tonalidades cálidas por las particulas llegadas del desierto. Sensación más que de quietud, de estancamiento.

El estancamiento atmosférico me hace pensar en el estancamiento informativo de estos últimos días. Los grandes acontecimientos globales han perdido fuelle. Ahí están, con todo su potencial de cambio y desestabilización, pero los medios están cansados y la monotonía lo filtra todo. Es la hora de los pequeños sucesos locales.

En Libia, los bombardeos de la OTAN han llevado el conflicto a un aparente punto muerto. Los medios se aburren y sus enviados especiales se las ven y se las desean para colocar una crónica.

Washington, París y Londres están ya dando asistencia a los rebeldes, pero no parece que terminen de decidirse por un apoyo decisivo. ¿No se fían de los rebeldes? ¿Temen que si los arman (lo que supondría la violación de las resoluciones 1970 y 1973) perderían la tibia aprobación de sus opiones públicas? ¿No quieren implicarse más en una guerra incierta?

Turquía busca alguna forma de alto el fuego que supondría la división de hecho del país y la supervivencia de Gadafi y sus hijos.

Atención al 4 de mayo. En un acto sin precedentes, el Fiscal del Tribunal Penal Internacional, Moreno Ocampo, informará al Consejo de Seguridad. Debería presentar pruebas de los crímenes de guerra o contra la humanidad que pudieran haber cometido unos y otros (los prisioneros de ambos bandos pueden estar en peligro). De esta reunión podría salir la luz verde para emitir una orden internacional de detención contra Gadafi, lo que cerraría las puertas a componendas como las que intenta Turquía.

Mientras, en medio del estancamiento, la muerte de 200 libios, tragados por el mar cuando intentaban llegar a la isla de Lampedusa, apenas arranca titulares.

Del resto de las revoluciones árabes apenas nada nos cuentan. Nada de Baréin, donde la revolución ha sido reprimida por el Consejo de Cooperación del Golfo (Catar interviene en contra de la “democracia” en Baréin y a favor en Libia). De Siria nada se habla hasta que vuelva a ver otro estallido. De Marruecos, todos satisfechos con las promesas del Rey. Y que decir de Túnez y Egipto ¿sabe alguien cómo marchan sus transiciones?.

De Costa de Marfil, información elaborada en España o -lo que es peor- en París. Otra guerra africana que no entendemos ni queremos entender. Allí, la presencia de fuerzas de la ONU no han impedido las matanzas (como las ejecutada por las fuerzas de Outtara, el presidente “legítimo”). Las tropas francesas se limitan a proteger a los europeos y se convierten en otra parte más del conflicto al atacar a Gbabgo. Costa de Marfil muestra las limitaciones y contradicciones de la “intervención humanitaria”.

El otro gran acontecimiento mediático, las catástrofes de Japón, también han caído en la rutina. Fukushima sigue ahí como una bomba de tiempo, pero los expertos parecen que ya han dicho todo lo que tenían que decir (por ahora la población no corre demasiado riesgo y nadie sabe que hacer con la central). Algunas poblaciones (Alemania) han sacado sus conclusiones.

Portugal se rinde y pide rescate. España no es Portugal… La economía va mal, pero las previsiones van bien, así que sus gestores están más que satisfechos.

Los críticos dicen a los periodistas que han magnificado las revoluciones árabes y se han olvidado de la “revolución” de Islandia, el único lugar en que se ha encarcelado a banqueros.

Estancamiento informativo, estancamiento económico (recesión+inflación), estacamiento político

La era Brezhnev se conoció en la URSS como la del estancamiento y durante ella el sistema, incapaz de innovar política, económica o socialmente, sometido a la carrera de tecnológica y armamentística impuesta por Estados Unidos, se fue vaciando por dentro hasta que se derrumbó con Gorbachov.

Aquí los jóvenes empiezan a responder a este estamiento resignado. Juventud Sin Futuro sale hoy a la calle. Veremos que voz les dan los medios. Veremos si son capaces de mantener su grito más allá de la instantaneidad de las redes sociales.

Periodistas en peligro

El mundo está lleno de lugares peligrosos. Lugares en condiciones ambientales o sociales muy difíciles; lugares donde el hombre es un lobo para el hombre y la vida de un ser humano no vale nada.

Sólo algunos de estos lugares son noticia y muy pocos son protagonistas de la información global. Dos puntos calientes son hoy escenario de acontecimientos globales, Japón y Libia.  Y cómo es lógico, allí están los periodistas para contarnos lo que pasa, periodistas locales, corresponsales y enviados especiales.

Por el momento, Libia es mucho más peligroso para los periodistas que Japón. Gadafi ha detenido, encarcelado y maltratado a varios periodistas internacionales, y sus fuerzas emboscaron a un equipo de Al Jazira y mataron a uno de sus periodistas.

En estos momentos se da la batalla por la estratégica ciudad de Abdabiya. Si las tropas de Gadafi toman este nudo de comunicaciones podrían avanzar por la carretera del desierto hasta la frontera con Egipto y dejar en una bolsa a Tobruk y Bengasi. La mayor parte de la prensa internacional ha abandonado ya Bengasi y ahora está basada en Tobruk, desde donde hace incursiones informativas hacia Bengasi, hasta hace unos días un asentamiento seguro para la tribu periodística. Si Tobruk cayera es posible que bastantes periodistas no pudiera cruzar a Egipto, pero tal cosa parece improbable porque los leales a Gadafi tampoco avanzar tan rápido como si se tratara del “blitzkrieg” alemán y lo más probable es que la mayoría pudiera ponerse a salvo.

En Japón, la amenaza es más difusa.La exposición a la contaminación nuclear, hasta ahora, mientras no se entre en la zona de exclusión en torno a Fukishima, no pone en grave peligro la vida ni la salud, pero su evolución resulta imprevisible.

La obligación de los periodistas es estar en Japón y en Libia y contarlo, pero sin correr más riesgos que los que sean razonables. Ya sé que es imposible establecer el límite, pero, desde luego no vale la pena jugarse la vida por el Pulitzer. Hay que pararse en el límite del “territorio comanche” -Evaristo Canet dixit. Pero hay que estar en lugares como el Sarajevo asediado.

En cualquier caso, los periodistas extranjeros corren menos riesgos que los locales y que los fixers (los ojos y los oídos del extranjero) que los han auxiliado. El extranjero puede ser respetado como emisario o pieza de cambio; estar protegido (hasta cierto punto) por su país; en cualquier caso, siempre le queda coger el último avión. Al local no y especialmente el fixer puede ser perseguido por colaboracionista con el extranjero (recuérdese los Gritos del Silencio).

La de periodista es una profesión peligrosa. Cada año, las estadísticas reflejan medio centenar de profesionales muertos en misión informativa. Pero no se dice lo suficiente que la mayoría son freenlance locales, casi siempre fotoperiodistas o videoperiodistas.

Las verdaderos héroes no ganan nunca el Pulitzer. Son los que en su comunidad denuncian cada día, sin brillo ni glamour, los abusos de los poderosos. Son perseguidos y algunos abandonan. Otros perseveran hasta que son asesinados. Fue el caso del colombiano Pedro Cárdenas, asesinado después de ser uno de los protagonistas del En Portada “Madito Oficio”. Para él y para tantos anónimos periodistas, mi homenaje.

El futuro del periodismo más allá de WikiLeaks

Me quedé sin batería y tuve que dejar de tuitear. La verdad es que fue un alivio porque me sentía como parte de una gran cacofonía, cotorreando desde el Reina Sofía el desarrollo del panel sobre “WikiLeaks, las revoluciones árabes y el futuro del periodismo”, que reunió ayer en Madrid a los directores de El País, The New York Times, The Guardian, Le Monde y Der Spiegel.

La gran pantalla mostraba tuits, entradas de Eskup (el twitter de El País), retuits, la imagen realizada  que se retransmitía el panel en streaming…. los titulares con los que unos y otros pretendíamos sintetizar las reflexiones ya de por si breves de los participantes, bajo la etiqueta #periodismoconfuturo. Un agobio.

¡Ay! El pensamiento instantáneo. Añoro las aburridas conferencias de una hora y los largos ensayos de 300 páginas. Pero que le vamos a hacer, estamos condenados a escoger entre hamburguesas y sofisticados platos deconstruidos, sin que quepa la posibilidad de los nutritiva cocina tradicional.

Poco aportó el acto, al que asistieron mayoritariamente estudiantes de periodismo. No es que no se plantearan las cuestiones pertinentes o que los directores no las respondieron. Es que todo ya se había dicho por activa y pasiva.Como ejemplo, el largo artículo de Bill Keller sobre sus relaciones con Assange y WikiLeaks.

Mi síntesis:

- Los documentos revelados por WikiLeaks sólo podían cobrar sentido mediante el filtrado y el tratamiento periodístico que sólo podían hacer las grandes redacciones. WikiLeaks exigía gran periodismo.

- Para todos, WikiLeaks era una fuente y como tal la trataron.

- Sea o no periodista Assange, sea Wikileaks un medio o no -y aquí había matices- todos estaban de acuerdo que su actividad está protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

- Las revelaciones siempre serán bienvenidas, pero ningún medio puede trabajar con fuentes absolutamente anónimas, como ocurriría con las cajas negras confidenciales en las que depositar anónimamente documentos.

- Revoluciones ha habido siempre, pero las revelaciones de WikiLeaks aumentaron la indignación de las poblaciones árabes y las redes sociales les ayudaron a movilizarse.

- Casi nada se habló del futuro del periodismo y muy poco del modelo de negocio. The Guardian, modelo abierto. Der Spiegel y Le Monde, de pago la publicación en papel en la Red; The New York Times, pago a partir de un determinado número de informaciones ( a a final de año). Todos, pago en las nuevas plataformas como las tabletas.

Mascolo arrancó el único aplauso de la tarde cuando se preguntó porque su revista, Der Spiegel, no podía costar más que un café macchiato en Starbucks. Los jóvenes periodistas estaban de acuerdo con que su trabajo debe pagarse. Como me dijo luego uno de mis alumnos asistente, “el futuro acojona”.

Estoy de acuerdo con Rusbridger, el directo de The Guardian, con poner al periodismo profesional en el centro del nuevo ecosistema informativo donde los periodistas ya no tienen el monopolio de la información.

Por ahí va el futuro.

Los “documentos palestinos”, epitafio para el proceso de paz en Oriente Próximo

Reveladas las negociaciones entre la Autoridad Nacional Palestina e Israel

Hay vida más allá de Assange y WikiLeaks. Al Jazeera ha conseguido 1600 documentos confidenciales que recogen las minutas de la negociación entre israelíes y palestinos en la última década y ha compartido su publicación con The Guardian (navegación en la base de datos de The Guardian)

Estos palestine papers muestran, como dice The Guardian, la lenta agonía de unas negociaciones de paz en los que la parte palestina es cada vez más débil y está más dispuesta a hacer concesiones.

En esencia, lo publicado hasta ahora muestra que:

- Sobre la base de las fronteras del 67, la parte palestina aceptaba el principio de amplios intercambios territoriales que consagraban la anexión por Israel de las principales colonias.

- Los negociadores palestinos estaban dispuestos a aceptarla anexión israelí de todos los asentamiento de Jerusalén Este, salvo Har Homa (Jabal Abu Ghneim)

- Los palestinos aceptaban el control israelí del barrio judío y del barrio armenio de la ciudad santa.

- Exigían en cambio el desmantelamiento de Ariel, la gran ciudad que prácticamente parte en dos a Cisjordania.

- Los palestinos reducían la reivindicación sobre los refugiados al retorno simbólico de 100.000 al estado de Israel.

Concesiones todas de la máxima envergadura rechazadas por Israel.

Composición de Al Jazeera

Al Jazeera y supongo que todos los medios árabes citan esta frase del negociador palestino Saeb Erekat. Es la expresión de la oferta de entrega de mayor parte de la sagrada Al Quds a la Jerushalayim judía, a cambio de otros territorios en la misma área. Fuera de contexto es casi una confesión de traición de la causa árabe y palestina.

Pero hay que leer la minuta de esa reunión del 4 de mayo de 2008 para comprender que se trata de una oferta muy seria de negociación,  que busca esencialmente la continuidad territorial de un futuro estado palestino. La magnitud de la concesión es apreciada por la ministra de exteriores israelí Tzipi Livni, pero no por ello deja de ser rechazada.

El fin de la solución de dos estados

Los documentos muestran crudamente la gigantesca mentira del llamado “proceso de paz”. Unos dirigentes palestinos, cada vez con menor legitimidad interna, se ven obligados a ir una y otra vez a la mesa de negociaciones en una posición más débil, para tratar de preservar una parte menor de territorio, mientras Estados Unidos les exige mayores concesiones, simplemente para que puedan sentarse a la mesa.

Shlomo Ben Ami ha insistido en infinidad de ocasiones que ambos pueblos, conducidos por dirigentes carismáticos, tendrían que hacer concesiones dolorosas.

Ya no existen dirigentes carismáticos y sólo los funcionarios de la Autoridad Palestina están dispuestos a hacer concesiones que posiblemente les costarían el puesto y hasta la vida. No se puede decir que sean traidores por ello. Otra cosa es la colaboración con la seguridad israelí, el conocimiento previo del ataque a Gaza, y, sobre todo, reconocer el “carácter judío” del estado de Israel, una verdadera traición a los árabes israelíes.

La revelación es histórica porque es el acta de defunción de un proceso de paz muerto hace mucho tiempo. La Autoridad Nacional Palestina queda en una situación muy frágil y su proclamación unilateral de un estado palestino parece más improbable. Y si la solución de dos estados se evapora, la ocupación israelí es el único horizonte inmediato.

Como muchos observadores han advertido las nubes de tormenta bélica llevan meses cargándose. La filtración puede ser la chispa que incendie el polvorín. No sé quién habrá filtrado los documentos. Israel se confirma como la parte intransigente e insaciable. Esto no mejorará su cada vez más dañada imagen exterior. Desde este punto de vista le perjudica. Pero también puede ser un paso más hacia un nuevo ajuste bélico, que sus jefes militares están pidiendo a gritos.

Cada vez me parece que la única solución justa es un  único (por ahora inviable) estado democrático para palestinos y judíos.

(Shlomo Ben Ami sostiene que estos principios ya habían sido aceptados por Arafat en el marco del plan Clinton. Aquí dejo la entrevista en Al Jazzera)

Wikileaks desmitificado

Los habitantes del ciberespacio tienden a magnificar cualquier acontecimiento. WikiLeaks desborda el ciberespacio y seguramente marcará un antes y un después en el manejo de la información pública. Nos ha confirmado que el Imperio es poderoso y sus vasallos poco dignos. Nos obliga a replantearnos toda la cadena de producción periodística, de las fuentes a la publicación. Pero no está de más dismitificar un poco. Y para ello, sin que sirva de precedente reproduzco aquí algunos de los párrafos del artículo de Daniel Peral en Europa en Suma. Un poco de vitriolo nunca viene mal.

WIKILEAKS. EL FILTRADOR, FILTRADO.

Por Daniel Peral

Convendría centrar la discusión, porque, en caso contrario, podríamos  pensar que estamos ante “o maior acontecimento da historia da humanidade”, que diría un portugués.

La aldea global se ha dividido, como en la primera guerra mundial entre aliadófilos y  germanófilos, entre detractores y partidarios de Wikileaks.

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Faltan más filtraciones, por ejemplo: que papel jugó Goldman Sachs en la caída de su rival, Lehman Brothers, el taponazo de la crisis financiera. ¿Era necesario que cayera esa entidad y la otra no? ¿Se trató, como han señalado algunos medios, de una guerra entre gigantes, crisis de hipotecas-basura aparte?

Queremos fugas del trabajo de la silenciosa y efectiva diplomacia China que desprecia la situación de los derechos humanos en África, donde tiene ya un millón de trabajadores y de donde saca petróleo, madera, gas, coltán, y de los ciberataques de Pekín, ayer contra Google y Facebook, ahora contra Skype. Paradójico ¿no?, cuando ellos fabrican los ordenadores y móviles de última generación, pero no permiten a los chinos tener acceso a las nuevas redes sociales .Queremos conocer todas las interioridades del despótico régimen ruso, y, como me dice un amigo que vive desde hace años en Calcuta (pronúnciese Galkata), de la inmensa corrupción política de la emergente y aparentemente modélica India.

Queremos conocer la contaminación real de nuestros grandes bancos, los españoles, por el virus del ladrillo En  fin, queremos desayunarnos cada día con un escándalo y saber lo malos que son y somos todos.

Por cierto, poco se ha filtrado de como Israel ha “toreado” de nuevo a los EEUU, en esta ocasión al inicialmente firme Obama, que pedía el fin de la expansión de los asentamientos judíos en tierra palestina para resucitar al difunto proceso de paz. Antes, cayeron Bush padre y  Clinton; con W no había problemas. No hemos visto ninguna queja de los diplomáticos por la brutal expansión de las colonias y las condenas de los palestinos. Sólo, la preocupación de Israel, su miedo escénico e histórico, frente a los misiles y el arma nuclear iraní ¿Curioso, no?

Los fanáticos de la nube consideran que la historia cambia cuando aparecen ellos, que nada será igual después de Wikileaks, como aquella tontería de Fukuyama de que la historia había llegado a su fin con la caída del muro de Berlín y el triunfo del capitalismo como Sistema Único, que traería la paz y la concordia global al mundo. Lo estamos viendo. Lo fans de lo global no recuerdan la invención de la escritura en aquellas modestas tablillas de barro, la de la rueda, el fuego o la pólvora. Nadie dijo en su momento que la historia había cambiado. No tenían relatores globales, Wikis, ni iPhones que lo contaran.

Uno de los acontecimientos más importantes de finales del siglo XX, con gigantescas consecuencias, queridos jóvenes y jóvenas, entusiastas ahora de las Wikifugas, se produjo sin la red social, sin Internet, sin teléfonos móviles, ni de los antiguos ni de los “inteligentes”. Y fue hace nada, sólo 20 años. Fue un movimiento creciente de protesta de los alemanes del Este, los héroes de aquella revuelta, por el boca a oreja, como se dice ahora, en la que no hubo ni un muerto ni un herido y que acabó con los regímenes “socialistas” del Este de Europa, la economía  planificada, los sueños del viejo filósofo de Tréveris, con siglo y medio de luchas obreras. Aquellas gentes abrieron grietas en el muro de Berlín. Lo que no sabían los pobres, y  nosotros tampoco, es que con ese momento histórico, de verdad, de lo buenos, daban carta blanca al capitalismo brutal, el único sistema que quedaba y cuyas consecuencias estamos viviendo desde 2007

 

(Como aperitivo es suficiente. Os remito de nuevo a la lectura del texto completo)

Adiós a Luis Mariñas

Acabábamos de salir del 23-F. Iñaki Gabilondo se disponía a desarrollar un cambio revolucionario: unificar las distintas redacciones de los telediarios de TVE y organizarla en áreas temáticas. Luis llevaba poco dirigiendo el informativo regional de Madrid después de haber puesto en marcha el de Galicia. Y Gabilondo le había encargado ser el jefe de Nacional de esa nueva redacción. No nos conocíamos, pero hablé con él y me encargó hacerme cargo de Justicia y Tribunales. Y en ello trabajé a sus órdenes dos años.

No eran tiempos fáciles. La reforma organizativa llegaba cuando la resaca del 23.F imponía una involución política. Carlos Robles Piquer llegó como Director General para parar los pies a los rojos peligrosos. “Se han hecho muchas barbaridades con la bandera” -nos dijo a los que ibamos a cubrir el juicio de los militares sublevados.

En este contexto, Luis Mariñas puso en marcha nuevos procedimientos de trabajo informativo, pero sobre todo dio la batalla día a día para hacer una información independiente para consolidar la democracia y el Estado de Derecho. Las cosas se complicaron con la lucha fratricida de las familias de UCD y recuerdo los meses previos a la convocatoria de elecciones de 1982 como una interferencia continua del poder político. Creo que Mariñas supo lidiar con aquellas presiones.

Después con los socialistas en el poder, Luis Mariñas se convirtió en uno de los periodistas del establecimiento, para continuar con una trayectoria errática, de la televisiones privadas a la pública. Pero nunca olvidaré aquellos meses en los que Luis era el motor de una redacción que luchaba por su independencia.

RTVE: manual de estilo y código de autorregulación en defensa del menor

Por fin el Consejo de Administración ha aprobado y la Corporación RTVE publicado su Manual de Estilo, después de la salida en falso de hace unos meses.

Con respecto al primer borrador, la versión definitiva no presenta grandes diferencias, pero se han eliminado imprecisiones en asuntos deontológicos y, sobre, todo,se ha fundamentado mejor su contenido en el conjunto normativo que regula la Corporación, incluido el Estatuto de Informativos, que antes parecía ignorarse.

Resulta imposible el análisis de una obra como ésta, así que me limitaré a comentar aspectos que me han llamado la atención. Más allá de su utilidad interna, a la que me referiré, recomiendo su lectura y consulta a estudiantes y profesionales del periodismo, como una referencia de las soluciones deontológicas y de estilo que ofrece la más potente empresa audiovisual española.

Normas de buena práctica

En su introducción, el texto declara que “…detalla una serie de pautas y recomendaciones, cuya finalidad es orientar hacia el máximo rigor periodístico el trabajo de los profesionales no sólo de la información sino de todos los ámbitos, géneros y formatos presentes en la programación de RTVE.”

Se trataría de convertir en orientaciones prácticas los mandatos jurídicos o deontólogicos que las leyes reguladoras y el Estatuto de Infomativos imponen a los profesionales. Sin embargo, en general se adoptan enunciados normativos más que orientaciones prácticas y más casuística, que pudieran servir de ayuda en casos conflictivos.

Más deontología que estilo

El Manual tiene más peso deontológico que de estilo. En lo referente a los lenguajes televisivo, radiofónico y multimedia, recae más en generalidades, salvo algunas normas más concretas sobre estructura y recursos gráficos de la información multimedia (que, por cierto, se prefiere denominar genéricamente noticia, sea cuál sea su género, 4.5). Da la impresión de que en la radio y la televisión no se han abordado más que superficialmente unas normas de estilo perfectamente asentadas en la práctica, mientras que en el terreno multimedia se ha sentido la necesidad de codificarlas.

Llama la atención la forma imprecisa en que, en los tres medios, se define el reportaje como una simple ampliación de la noticia, ignorando que su materia prima son los testimonios.

Las recomendaciones sobre el uso del castellano resultan muy genéricas. No está mal la solución a la remisión a la Gramática, la Ortografía y Fundeu, pero eso va de suyo. Entre los anexos es clamorosa la falta de una catálogo de topónimos, así como de unas normas sencillas de trasliteración de las lenguas más comunes; todo ello para evitar el desbarajuste de topónimos (o que Aquisgrán se convierta en Aachen) y que cualquier nombre extranjero se pronuncie como si fuera inglés.

Neutralidad y excelencia informativa

“La Corporación RTVE y sus profesionales no adoptarán posicionamiento ideológico más allá de la defensa de los valores constitucionales” (Manual 1.1.2 y Artículo 10-b Mandato-Marco, pdf)

Tal declaración, más allá de su aplicación estricta en los espacios de opinión, sintetiza la esencia del servicio público: neutralidad ideológica y compromiso con los valores constitucionales. La excelencia informativa está determinada por el compromiso constitucional y el uso apropiado del lenguaje informativo para obtener de cada medio sus máxima potencia expresiva. Creo que el Manual es más útil en concretar el compromiso con los valores constitucionales que en dar orientaciones útiles en el uso creativo de los lenguajes.

Entretenimiento

El Manual se proyecta principalmente sobre los territorios informativos. Pero no falta una sección dedicada al entretenimiento. El mandato de servicio público supone ofrecer al público “un ocio activo, crítico, imaginativo, culto, enriquecedor y divertido” y para ello considera contenidos prioritarios “el conocimiento, la comunicación, la innovación, la imaginación, la capacidad de reflexión y el humor inteligente”.

Se trata de concretar esos principios en algunos de los géneros de programas, ordenando que se orienten al servicio de los valores constitucionales, como el de la cohesión social. Así, por ejemplo, se afirma que “los espectáculos y programas deportivos pueden ser un instrumento o un símbolo en beneficio de la cohesión social de la colectividad pero esto nunca debe suponer una reafirmación de la identidad frente a otros grupos, pueblos, países u otras aficiones” (1.2.1.4), pero no se dan consejos prácticos sobre como tratar la tensión en enfrentamientos deportivos o evitar el patrioterismo.

Por cierto, que entre los programas de entretenimiento no se mencionan los “realities”. ¿Renuncia a ellos TVE? ¿No cabe un tratamiento conforme a los valores constitucionales de esta categoría de programas?

Orientaciones y realidad

Cabría hacer un catálogo de normas contradictorias o que chocan con la práctica cotidiana. Selecciono arbitrariamente sólo algunas.

– Imágenes ajenas.”RTVE no difundirá la señal en directo de acontecimientos de interés informativo que sea proporcionada por entidades interesadas. [--] RTVE deberá esforzarse en cada circunstancia para que la información ofrecida en directo sea captada y tratada con sus propios medios y personal técnicos. Cuando no sea posible se comunicará a la audiencia” (1.1.4.3). En las campañas electorales empieza a advertir de que se trata de una señal producida por el partido, pero todavía no se ha generalizado esta advertencia. No parece que RTVE esté combatiendo esta práctica de los partidos, que debiera ser contestada conjuntamente por todos los medios, públicos y privados.

- Seguimiento informativo. “Es obligación de los profesionales de RTVE ofrecer el seguimiento de una información relevante hasta que quede suficientemente clarificada en todos sus extremos, independientemente del tratamiento dispensado por el resto de los medios de comunicación.” (1.1.4.4). Esta obligación es olvidada por RNE y TVE, que como todos los medios se suben a las olas informativas y siguen la consonancia mediática.

- Especialización. “La falta de especialización puede menoscabar la credibilidad. (1.1.4.5)” Se enuncia como si esa falta de especialización fuera una responsabilidad del informador y se ofrece como solución cursos de formación continuada. Se olvida que la especialización sólo se puede lograr en el marco de una carrera profesional y con una organización que la favorezca.

Habría otros muchos conflictos entre la recomendación y la realidad, como en el uso de imágenes impactantes, imágenes descargadas de Internet, prohibición de viajes pagados o cuestionarios pactados etc. etc.

Efectividad y actualización

Un libro o manual de estilo sólo será útil si es fruto de un amplio debate previo y se mantiene actualizado mediante su discusión en las redacciones y utilizando mecanismos de interacción. Por lo que sé el debate previo no ha existido, pero todavía se está a tiempo de convertir el Manual en una referencia para los conflictos diarios manteniendo un debate permanente alimentado por los conflictos diarios.

CÓDIGO DE AUTORREGULACIÓN PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DEL MENOR

Esta entrada ya es demasiado larga, pero quiero dejar constancia de la aprobación y publicación del Código de Autorregulación para la Defensa de los Derechos del Menor, otro instrumento esencial para el cumplimiento del servicio público.

En esencia se trata de una puesta al día del texto que en2004 las televisiones pactaron con varios ministerios y que desde entonces se ha vulnerado sistemáticamente por los operadores privados, sobre todo por Telecinco.

El texto actual es un compromiso unilateral de RTVE, que endurece las obligaciones que la legislación impone a todos los operadores y la específica que corresponde a la Corporación según sus normas reguladoras.

Lo más destacado son los compromisos en la franja de protección reforzada, especialmente el de establecer una programación de carácter familiar los sábados, domingos y festivos, de 16 a 19 horas. No se delimita que se entiende por programación familiar, que hasta ahora en la práctica se concreta en productos de Hollywood más aptos para débiles mentales que para menores.

El Código pretende proteger al menor como espectador y en este sentido reitera normas incluidas en el Manual de Estilo. Se establece un código de clasificación por edades, con avisos visuales y auditivos.

En cuanto al menor como espectador de los programas informativos, se recomienda la eliminación de contenidos violentos, pero, puesto que no se puede edulcorar completamente el relato informativo, se termina por admitir que “en los casos de relevante valor social o informativo que justifiquen la emisión de las noticias o imágenes antes referidas, se avisará a los telespectadores de la inadecuación de las mismas para el público infantil.”

El Sahara después de Agdaym Izik

Nada volverá a ser igual en el Sahara después de la represión marroquí al campamento de Agdaym Izik

Los saharuis llevan 35 años sin poder ser soberanos en su propia tierra, sufriendo el exilio eterno o la ocupación, víctimas de un Marruecos que proyecta todas sus carencias y frustraciones en el territorio, de una España irresponsable y de Polisario que ha terminado por convertirse en el gestor de la dependencia de la ayuda internacional. Un pueblo que merece un destino mejor.

Es pronto para avanzar conclusiones sobre todo en plena desinformación y guerra de propaganda, pero se apuntan ya algunas tendencias: necesidad de ampliar la misión de la ONU a la protección de los derechos humanos, involución en Marruecos, una España más débil en sus relaciones con el vecino del sur, un reforzamiento de la resistencia interna… y unas malas prácticas generalizadas en la verificación de fuentes por parte de los medios españoles.

Proteger a los saharauis

Las autoridades marroquíes han desatado una represión que supone graves violaciones de los derechos humanos. Asesinatos, palizas y detenciones indiscriminadas. Con la información existente hablar de genocidio o exterminio sistemático -como hacen los activistas prosaharauis- parece una distorsión propagandística. Habrá que ver si los detenidos terminan por convertirse en desaparecidos en cárceles clandestinas como tantas veces ha ocurrido en la historia de Marruecos.

La gravedad de las violaciones de los derechos humanos justifica la intervención internacional. No se trata de invocar la siempre conflictiva cláusula de la responsabilidad de proteger que tiene todo Estado en relación a su población que no deja de ser una limitación a su soberanía. Marruecos es simple potencia administradora de hecho, no el estado soberano del territorio -pese al desliz del ministro Jaúregui.

El Consejo de Seguridad de la ONU debe intervenir cuando en un territorio pendiente de descolonizar la potencia administradora viola los derechos humanos. La única acción viable sería ampliar la misión de la MINURSO para que tuviera competencias en materia de protección de los derechos humanos, por la que los saharauis llevan clamando desde hace mucho. No estoy muy seguro de que la MINURSO hubiera sido capaz de proteger eficazmente a la población en una situación tan conflictiva como ésta, pero sin duda hubiera sido un relativo freno a la represión.

La única potencia que podría imponer esta situación a Marruecos es Estados Unidos, pero la Administración Obama parece concentrar sus esfuerzos en una falsa coreografía de conversaciones de paz en Oriente Próximo. Para el Sahel parece apostar por una estrategia de refuerzo militar de los regímenes amigos a costa de los derechos humanos. No parece, en consecuencia que el sistema de Naciones Unidas vaya a aportar una protección efectiva, sin perjuicio de que, por ejemplo Argelia, planteara una demanda en la Comisión de Derechos Humanos.

La protección de los saharauiss depende pues de sus propias redes sociales y de la acción de activistas que, como se ha visto en esta crisis, tienen muy poca experiencia y pertenecen a organizaciones bastante débiles. Amnistía Internacional o Human Rigths Watch debieran de tomar acciones contundentes, como la de intentar enviar comisiones de investigación a su territorio.

Involución marroquí

Existe un riesgo cierto de que el reinado de Mohamed VI vuelva a los “años de plomo”. El desmantelamiento del campamento, con las muertes de policías, parece una operación mal preparada y peor ejecutada. Puede que sólo sea incompetencia; puede que se buscaran esas muertes para justificar una represión a sangre y fuego. Si las fuerzas políticas y sociales se envuelven en la bandera nacional y legitiman una represión indiscriminada echaran por la borda la limitada apertura política, con consecuencias internas.

España pierde

La pusilánime diplomacia española no hace sino mostrar la dependencia de España de Marruecos. El talón de Aquiles siguen siendo Ceuta y Melilla. ¿Cuánto tiempo va a pasar hasta que Marruecos orqueste algún incidente grave en esas fronteras -fronteras de la vergüenza por las condiciones en que se desarrolla el pequeño comercio?. Un Marruecos más cerrado y menos respetuoso de los derechos humanos será un interlocutor mucho más difícil.

La resistencia saharaui

Como en todo conflicto donde un movimiento de resistencia actúa desde el exterior llega un momento en que la iniciativa pasa al interior. Esto es lo que ocurrió en Palestina en la primera Intifada o lo que pasó en España con fenómenos como CCOO o la renovación del PSOE del interior. Y eso es lo que está ocurriendo desde hace varios años en los territorios ocupados saharauis. Hasta ahora ha tenido una dimensión social, con figuras como Aminetu Haidar, pero la represión que ahora se desarrolla forzará a la creación de una resistencia clandestina que, por muchos lazos que pueda tener con el Frente Polisario, será cada vez más independiente de él.

De ese movimiento social se había desgajado una corriente favorable a aceptar la autonomía propuesta por Rabat. Hoy estas mismas personas critican abiertamente (por ejemplo en entrevistas en TVE) que las autoridades hayan alentado los ataques de los colonos marroquíes contra la población. Hoy la autonomía es más inviable y se ha abierto una brecha muy difícil de cerrar entre pobladores originarios y los colonos marroquíes.

Cualquier solución pasa por un triángulo de negociación Marruecos-Polisario-Resistencia Interna, lo que complica todavía más una componenda satisfactoria para todos.

Entretanto, no es despreciable la radicalización de esa resistencia interna y su infiltración por redes yihadistas. Marruecos lleva años haciendo propaganda sobre esa supuesta presencia y con sus actos lleva camino en que se convierta en una profecía autocumplida.

La guerra de la propaganda

Capítulo aparte merece la guerra de propaganda. Marruecos decreta el bloqueo informativo y encuentra su chivo expiatorio: los medios españoles. Pero hay que decir que los medios españoles se lo están poniendo fácil con la publicación de fotos que no corresponden al conflicto. El caso demuestra unas malas prácticas generalizadas en cuanto a la verificación de las fuentes y especialmente de los contenidos obtenidos en Internet.

Tomemos el caso de las fotos de niños heridos en Gaza en 2006. El País la publica el vienes 12 de noviembre en su página 5 (no el miércoles como se dice en la rectificación, que ni en eso aciertan) y rectifica el 13. Por lo que parece varios diarios publican la foto distribuida por EFE, que la habría obtenido de la organización Thawra. En su rectificación, esta organización asegura que Marruecos está filtrando fotos falsas. ¿Una trampa de los servicios secretos marroquíes? Puede ser, pero lo que es seguro es que alguien hizo circular esa fotos en las redes sociales y que los medios profesionales incumplieron las más elementales obligaciones de verficación y publicaron estas fotos sin referencia a la fuente, como sus propios libros de estilo les exigían.

“Esto ilustra los peligros de los medios cuando confían sólo en una fuente, especialmente cuando esa fuente es parte en el conflicto y la información no puede ser verificada de manera independiente”, ha dicho Aidan White, secretario general de la Federación Internacional de Periodistas, en un comunicado en el que pide más exactitud en la cobertura de la crisis.

Bastaría haberse fijado un poco en las fotos de los niños para detectar que, por ejemplo, no aparecía nadie con los ropajes propios del Sahara. Si la foto hubiera pasado por las manos de un editor gráfico o un redactor especialista en internacional que en su momento hubiera seguido el ataque israelí a Gaza seguramente esas fotos no se hubieran publicado. Pero por lo que parece lo que cuenta es quien copia y pega más rápido.

El Telediario 2 de TVE “casi el mejor telediario del mundo”

Por segundo año consecutivo la edición nocturna del telediario de TVE es premiado por la organización Media Tenor. En esta ocasión, queda en segundo lugar tras el Journal de TF1.

Ya explique el año pasado la naturaleza de este premio. Se premia la diversidad (temática, de localización, personajes, géneros informativos) medible cuantitativamente. No se tienen en cuenta criterios cualitativos, imposibles de aplicar cuando se comparan informativos de muy distintos países. Y ahí, en lo que no resulta medible, es donde fallan los  inf0rmativos de TVE.

Mi juicio sobre este informativo sigue siendo positivo. Pero falta profundidad y sobran informaciones planas y tratamientos obvios. Como cualquier informativo incurre en errores. Citaré algunos recientes que no me parecen admisibles.

Ayer, 28 de octubre, el mismo informativo que dedicaba un buen tiempo a su premio, daba como segunda noticia la absolución por un jurado popular de una mujer acusada de la muerte de su marido, información que bien podría haber abierto un bloque de sociedad con noticias semejantes. En cambio, la muerte de Néstor Kirchner se retrasaba hasta el minuto 20 y se despachaba con un directo y una crónica.

No me ha gustado el tratamiento de la información de los archivos de la guerra de Irak, donde se ha insistido (como, por cierto, en el New York Times) en la implicacion iraní casi tanto como en las atrocidades. El pasado lunes, el TD2 realizó una asociación intolerable entre WikiLeads y el cibercrimen, dando paso a un reportaje sobre el crimen en la red con una presentación de este índole: “Y ya que hablamos de WikiLeads hay que recordar la actividad criminal en Internet…· (cito de memoria).

Para ser el mejor telediario del mundo no basta recoger voces plurales.

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