Es la hora de la sociedad civil iraní

En Irán no se desarrolla estos días una nueva revolución de color, por mucho que los que protestan hayan adoptado el verde como símbolo

Lo de los colores viene de la Revolución Naranja de Ucrania, seguida por la Revolución de las Rosas en Georgia y otras revueltas populares identificadas con un color o símbolo. Aunque no tuviera color propio, la primera después de la caída del Muro fue la caída de Milosevic en Serbia. El modelo siempre es el mismo. Un régimen no homologable con las democracias liberales. La oposición no reconoce la victoria del candidato del poder, comienzan las movilizaciones con apoyo más o menos secreto del exterior, hasta que el régimen resulta desbordado y, o bien reconoce la victoria de la oposición, o bien es derrocado, como ocurrió en Serbia. Ucrania o Georgia, puestas como ejemplo por el Estados Unidos de Bush, han sido un gran fiasco.

La división dentro del régimen islámico

En las revoluciones de colores la oposición persigue un cambio de régimen. En Irán asistimos a una disputa dentro del régimen. Musaví no pone en cuestión la república islámica sino que denuncia que sus principios están siendo subvertidos con un pucherazo de Ahmedinejad.

Nadie pone la mano en el fuego por la victoria de Jamenei y si no véase la prudencia de Obama. Como José Antonio Guardiola recuerda Irán no es Teherán. Seguramente Ahmedinejad habrá ganado, pero alguien se le ha ido la mano y ha provocado la crisis.

El conflicto tendría que haberse sustanciado en el interior del régimen, caracterizado por una suerte de centralismo democrático: los teólogos discuten hasta la extenuación y la decisión es adoptada por el líder máximo, el jurisconsulto iluminado, que todos respetan. El régimen está ahora claramente dividido entre Jamenei-Ahmedinejad y Rasanjani-Musaví-Jatamí. ¿Pondrá la división en cuestión la autoridad esclarecida del líder máximo Jamenei?

La hora de la sociedad civil

Los manifestantes de Therán no tomarán el poder, pero han convertido a la sociedad civil urbana en el nuevo actor político que los ayatolás ya no podrán ignorar. Las clases medias han aprendido a organizarse con las nuevas tecnologías y buscar atajos tecnológicos a prohibiciones o censuras. Como dice Ana Blanco en su blog no se puede quitar los móviles a las multitudes de manifestantes.

Gobierne quien gobierne no podrá ignorar las demandas de este nuevo actor político. Si lo hace, el desafecto crecerá. Por el momento, es lo que está haciendo Ahmedinejad. El riesgo es que el país se divida en dos. Entonces tendríamos que hablar no de una revolución de colores, sino de una contrarrevolución sangrienta. Lo que está claro es que la república islámica no se disolverá como un azucarillo en una revolución de terciopelo.

(Y como siempre, la recomendación del especial de BBC on line)

Debate a cinco sobre ¿Europa?

Acaba de terminar el debate en TVE entre las cinco candidaturas con mayor representación en el Parlamento Europeo. Un debate a cinco, con tiempos pactados, no puede ser un buen espectáculo audiovisual. Pero, como en otras ocasiones, ha resultado más esclarecedor que el cara a cara entre los representantes de los dos grandes partidos.

El el debate se han evidenciado dos modelos económicos y sociales. No, no estaban representados por el PP y el PSOE. Los encarnaban Izquierda Unida, a la izquierda, y Coalición por Europa (representada por CiU), a la derecha. Dos modelos nítidos. Uno partidario de intervención del estado, nacionalizaciones, derecho al aborto, estado palestino y saharaui… Otro, defens0r de privatizaciones, desrerregulaciones, mercados únicos y una Europa de los pueblos y los idiomas.

Entre estos dos polos, PSOE y PP han mantenido su consabida batalla de gobierno y oposición. Ciertamente, con el PSOE defendiendo posiciones más próximas al polo izquierdo y con el PP intentándose desmarcarse de las soluciones más radicalmente neoliberales  del polo derecho. En medio, más escorado hacia la izquierda, la Europa de los Pueblos (representada por ERC). Y como los datos demuestran esa confrontación en lo nacional de PP y PSOE se traduce en un consenso del 70% de las iniciativas en el Parlamento Europeo.

Los espectadores -sin duda pocos- han visto así dos modelos de sociedad, aunque una vez más las referencias a Europa han sido, salvo en el bloque institucional, escasas, por no decir inexistentes.

De los cinco candidatos, Ramón Jáuregui (PSOE), como siempre brillante y apasionado, con un punto de aspereza, podría considerarse como el más convincente, si es que algún elector está todavía dispuesto a dejarse convencer. Por cierto, sus  sonrisas ante opiniones que considera desmesuradas o demagógicas, le dan un tono desdeñoso y no le favorecen.

De Grandes (PP), senatorial, pesado, poco articulado, pero creíble. Meyer (IU), eficaz. A los dos representantes catalanes, nuevos en estas lides, todavía les falta un hervor.

En cuanto a la realización, correcta y conforme a la pauta pactada. Se priva a los espectadores de los cronómetros. La disposición en torno a la mesa, con un espacio abierto frente a la moderadora, ha dado como resultado que Jáuregui y Junqueras (EdP) se dirigieran directamente a cámara en sus primeras intervenciones, dando una cierta impresión de hieratismo. Cuando ha saltado apenas la chispa del debate entre los debatientes, no siempre el plano elegido ha servido los cruces de miradas. No hubiera estado de más un mayor empleo del plano cenital.

Me quedo con el “en Europa hay que hacer amigos” de Luis de Grandes, que no ha sido entendido en su respuesta por Jáuregui, al referirse a las amistades con Estados Unidos. En Europa hay que hacer amigos, porque la Unión es obra de consensos y de intercambios, de hoy por ti mañana por mi. Lástima que dada las relaciones de fuerzas y el entreguismo socialista esos consensos sean siempre de derechas.

(Aprovecho esta entrada para enlazar al monográfico del Portal de la Comunicación sobre elecciones y medios de comunicación)

Europa ausente del cara a cara Mayor-López Aguilar

¿Se debe mantener la política agraria común? ¿Debe la Unión Europea desarrollar una política anticíclica? ¿Debe desarrollar un ejército europeo? ¿Cómo conseguir la seguridad energética? ¿Es respetuosa con los derechos humanos una directiva que permite retener en centro de detención a los inmigrantes hasta seis meses? ¿Debemos ir hacia una unión política o retroceder a un mercado común? ¿Debe admitirse a Turquía en la Unión? ¿Qué características tiene que tener la futura Comisión? ¿Qué hacer si los irlandeses vuelven a rechazar el Tratado de Lisboa?…

Son algunas de las cuestiones que se planterán en el próximo Parlamento Europeo. Ninguno de los dos candidatos ha querido entrar en ellas. Mayor Oreja ha planteado el debate en términos estrictamente nacionales -quizá habría que decir nacionalistas. Y López Aguilar ha invocado a Europa sólo en el terreno de los principios, una Europa que, según dice, se construirá a partir de ahora conforme a nuestros valores.

Un debate como éste no puede estar focalizado en las complejidades técnicas que conforman el día a día de la Unión. Pero han faltado ganas de llevar la Política de la Unión a la discusión. Bien dice Mayor que a Bruselas hay que llevar la política, pero hoy poco han hecho ambos para lograrlo.

Lo lógico es que el candidato más veterano hubiera intentado poner de manifiesto las lagunas europeas del más joven. Pero no. Ha sido López Aguilar, más dinámico y agresivo, el que ha atacado la trayectoria de su contrincante en la cámara. Mayor aguanta lo que le echen con su calma y su estilo de otra época.

Las reglas del debate están puestas para que no sea tal, sino una sucesión de monólogos. Las réplicas de un minuto son la única oportunidad para la confrontación directa. López Aguilar las ha sabido aprovechar. Por supuesto, ambos han convencido a los convencidos y no creo que muchos ciudadanos cambien su voto y ni siquiera que algún abstencionista haya decidido ir a votar.

La moderadora segura y con autoridad. La realización -también pactada- correcta. Los candidatos, achicharrados, apenas podían abrir los ojos al principio. Y el cronómetro, oculto a los espectadores. Otra consecuencia de un pacto que privilegia a los dos grandes partidos.

Las elecciones europeas en YouTube

Libération titula “El gran circo de los vídeos”. Los servicios de comunicación del Parlamento Europeo han decidido promover el voto con una campaña, una de cuyas piezas esenciales es la producción y carga de vídeos en YouTube y en otros repositorios como DailyMotion. Algunos de estos vídeos se pasan también en las televisiones convencionales como el de “estas no son las noticias reales” que incide en la importancia de los temas que puede decidir el futuro parlamento.

El vídeo es un buen ejemplo de las dificultades de plantear campañas o cualquier iniciativa común desde la diversidad de lenguas. Visto desde televisión, resulta un galimatías y dudo que muchos telespectadores entiendan el mensaje.

Otros acuden a un mensaje más elemental utilizando el humor.

Pero el problema general es que se trata de una campaña general de comunicación, como se muestra en el último de los vídeos que incrusto.

Una campaña que ha tenido en cuenta las nuevas plataformas de distribución del vídeo, pero campaña al fin y al cabo y, por tanto, carente de la espontaneidad de los vídeos en la red. Falta, sobre todo, una verdadera propuesta de interactividad.

Cualquier iniciativa es buena para favorecer la participación, pero lo que se echa en falta son verdaderos debates europeos, debates comunes, con actores europeos representantes de las distintas sensibilidades e ideologías, que podrían repetirse, adapatados, en cada televisión nacional.

El gran desafío de la Unión Europea, su democratización, sólo puede conseguirse dando pasos hacia un espacio público y una opinión pública común.

Las dificultades de Obama con la democracia digital…y Cuba

Franklin D. Roosevelt supo explotar un nuevo medio, la radio, para establecer una relación especial con los ciudadanos. Otro tanto hizo Kennedy con la televisión. Y Obama ensaya fórmulas de democracia digital. Pero al político que ha llegado al poder en la ola de una campaña digital se le está atragantando la tecnología.

La Casa Blanca no tiene la tecnología adeacuada para, por ejemplo, realizar el envío masivo de correos. Además, toda acción gubernamental está sometida a normas y procedimientos, ente otros, en materia de privacidad. Ahora los vídeos de YouTube incrustados en el blog de la Casa Blanca llevan un enlace a la política de privacidad de este repositorio, advirtiendo que se recogen cookies, como puede verse en el siguiente vídeo.

Lo más importante es que los entusiastas jóvenes tecnólogos que acompañaron a Obama en su carrera a la Casa Blanca, están aprendiendo que gobernar no es hacer campaña. Que gobernar no es agitar o movilizar. Que existen responsabilidades y un escrutinio permanente.

Son ya muchas las voces que reprochan a Obama no haber aprobado, como prometió, una directiva del gobierno digital (e-goverment) como prometió. No falta tampoco el uso de las nuevas herramientas para controlar la acción de gobierno. ProPublica (una interesante iniciativa de periodismo de interés público) ha puesto en marcha su ChangeTracker que advierte de los cambios en las páginas oficiales n whitehouse.gov , recovery.gov y financialstability.gov.

(Fuentes: Washington Post, Wired)

EPÍLOGO CUBA

Interrumpo la redacción de esta entrada para ver los telediarios. Y me entero que Obama ha levantado las restricciones a los contactos con Cuba. ¿Y cuál es la última entrada del blog de la Casa Blanca? Pues Obama buscando huevos de Pascua, con el correspondiente vídeo (el incrustado más arriba).

Millón y medio de cubano-americanos habrán acogido con alegría o rechazo esta medida. Pero para los servicios de información de la Casa Blanca la noticia es el huevo de Pascua.

La medida estrecha más aún el estrecho de La Florida. La población de Cuba se va beneficiar y los cubano-americanos van a reconstruir sus lazos con el país de sus orígenes. La llegada de remesas también será un balón de oxígeno para el gobierno de Castro. Es una buena plataforma para un mayor acercamiento que puede escenificarse en la próxima cumbre de las Américas. El reto para Washington y La Habana es el levantamiento total del embargo. La transición a la democracia se aceleraría -los hermanos Castro mediante.

Enhorabuena al pueblo de Cuba.

Democracia mediática, democracia digital

Ayer asistimos a una vuelta más de tuerca de la convergencia entre los viejos y los nuevos medios al servicio de la comunicación política. Barack Obama convirtió la Sala Este de la Casa Blanca en un Town Hall virtual.

Durante su campaña el candidato se enfrentó a las preguntas de grupos de ciudadanos reunidos en un ayuntamiento. Es una tradición muy norteamericana, que se remonta a los orígenes rurales de la República, seguida prácticamente por todos los candidatos y que, como acto de campaña, venía siendo reflejado desde hace dos décadas por las televisiones. Ahora, la novedad es que ese grupo de ciudadanos puede ser planetario (aunque, de hecho, es norteamericano) y ya no preguntan presencialmente, sino a través de la Red, usando en muchos casos el vídeo. Ni que decir tiene que si en los ayuntamientos los responsables de la campaña filtraban a los asistentes, normalmente entusiastas, ahora las preguntas son también controladas, y hasta el extremo de que es imposible la aparición del espontáneo agresivo, cosa imposible de descartar completamente en las reuniones presenciales.

Me remito al blog de la corresponsal de TVE en Washington, Ann Bosch,  y a su magnífica crónica en el Telediario de anoche. Puede verse también la transcripción de las respuestas y el vídeo del acto (que no consigo incrustar).

La democracia de la polis griega era una democracia directa, una democracia deliberativa que resolvía sus cuestiones en el ágora. Era también, una democracia ologárquica. En la República romana aparece un sistema de representación oligárgica, el Senado. Pero la apelación a la plebe supone, ya durante la República, la aparición de formas de comunicación populista y, luego con el Imperio, la política de “pan y circo”, antecedente de nuestra sociedad del espectáculo. La democracia moderna es la democracia representativa. Lo que nació en la Inglaterra del XVIII como un sistema oligárquico de limitación de poderes del soberano, fue convirtiéndose en un sistema de alternativas políticas globales, propuestas por los partidos (mecanismos de organización social, hoy casi nada más que máquinas electorales) a los ciudadanos. El respeto de los derechos humanos y la división de poderes son notas esenciales de la democracia representativa. En la sociedad de masas los medios de comunicación han sido el mediador entre los ciudadanos y los partidos. La democracia informada, en la que un debate racional mantenido en la prensa y las tribunas pública conformaba la opinión pública, fue sustituida por la democracia audiovisual, creadora de imágenes mentales, símbolos y líderes telegénicos, donde lo esencial es mantener la aceptación en las encuestas y lograr el voto en la elección.

Ahora, la democracia digital establece un enlace directo entre los líderes y los ciudadanos. Con las nuevas herramientas interactivas ya no se trata de lograr una aceptación o conformar una opinión pública, sino de movilizar y crear lazos personales. El líder audiovisual ha tratado siempre saltarse la división de poderes y apelar a la opinión pública para ningunear al parlamento y la división de poderes. En realidad, en nuestras partitocracias audiovisuales, el gobierno domina el parlamento en virtud de la regla de las mayorías. Ahora, no sólo se establecer nexos inmediatos, sino que es posible movilizar y pedir opinión de forma interactiva. Sería un regreso a la democracia directa, pero no limitada a cuestiones cruciales, sino a un referendum interactivo permanente. Una posibilidad que convertiría nuestras sociedades en verdaderas veletas, en manos de los magos de la interactividad.

Ayer Obama jugó con los nuevos instrumentos, pero terminó recurriendo a los viejos medios, a la televisión. Con los nuevos medios, moviliza y establece vínculos y adhesiones. Con los viejos, conforma la opinión pública. El objetivo estratégico es superar la resistencia del Congreso a sus planes de reforma. Y es que el presidente de Estados Unidos es el líder investido de unos poderes más impresionantes, pero también es el jefe del ejecutivo más sometido a control del legislativo.

La nueva democracia, la fusión de la democracia audiovisual y la democracia digital, ofrece posibilidades para enriquecer la democracia representativa con elementos de democracia directa y democracia participativa. Pero también el riesgo  de una manipulación populista de la interactividad.

La prensa en caída libre

La recesión está golpeando a los medios en todo el mundo. Así lo reflejan las noticias diarias y así lo constatan los informes más recientes. Como ya es tradicional, con la primavera nos llega el State of the News Media elaborado por el Pew Research Center dentro del Project for Excellence in Journalism.

Este exhaustivo análisis de los medios informativos en Estados Unidos resume así la situación: la prensa aguanta el desafío de los medios interactivos y no pierde tantos lectores como se auguraba, gana credibilidad… pero pierde drásticamente ingresos, hasta el punto de que algunas fuentes económicas, como los anuncios por palabras están prácticamente desapareciendo. La tendencia se ha acentuado en 2008 y la recesión no hace más que agravar la situación, porque (aunque el informe no lo diga) la dependencia de la bolsa está significando la puntilla final para muchos grupos de periódicos.

Dos gráficos ilustran las diferencias entre audiencias e ingresos. La fuerte subida en audiencia de los medios interactivos no tiene correlato una subida proporcional de ingresos. En cambio, a una pequeña bajada de audiencia en periódicos y revistas corresponden fuertes bajadas de ingresos. Sólo la televisión por cable, con un salto de audiencia debido a las elecciones, es capaz de convertir las ganancias de espectadores en semejantes mejoras en los ingresos.

Audiencias 207-2008

Publicidad 2007-2008

El informe refleja las tendencias en Estados Unidos, que no tienen porque ser universales, pero que indican cambios que afectan en todas partes. Puede verse el resumen, imprimirse o descargarse por capítulos (tiene más de 700 páginas) o explorar sus gráficos interactivos. Por ejemplo, como muestra, el gráfico de los formatos utilizados por las televisiones, donde se aprecia que, aunque el vídeo editado sigue siendo el formato más empleado, las entrevistas ocupan cada vez más espacio.

Hay capítulos que me han interesado especialmente, como el de las nuevas iniciativas, donde se destacan nuevas fórmulas interactivas, muchas de ellas desarrolladas por periodistas expulsados de los medios tradicionales. Por ejemplo, Global Post, para desarrollar el periodismo internacional, de la que ya me ocupé en este blog. O ProPublica,, una organización sin fin de lucro dedicada a desarrollar informaciones de servicio público con una “fuerza moral”.

Por último, Lecciones de las Elecciones, de Tom Rosenstiel and Bill Kovach (los autores del famoso Elements of Journalism) cuyas conclusiones resumo a continuación:

- La prensa política es más pasiva, cada vez mero vehículo para las campañas de los partidos, cubiertas con un supuesto equilibrio. Cada vez hay menos información propia dedicada a investigar asuntos relativos a los candidatos o a sus programas (parece que los norteamericanos copian a los españoles).

- La cultura de la “cobertura del autobús”, con periodistas asignados a las distintas caravana limita su independencia y los hace más vulnerables al control político (¡vaya! parece que hablan de España).

- La prensa política realiza un enfoque de “estrategia” o lucha por el poder, con abundantes encuestas que tratan de ocultar el sesgo cada vez mayor de cada uno de los medios.

- Los medios de información permanente, sobre todo la televisión por cable, han abdicado de hacer una información propia sustancial, y han centrado su cobertura en la opinión de analistas, jefes de comunicación, supuestos analistas, todos ellos completamente partidistas.

¡Qué envidia dan estas informes!

Diplomacia YouTube

El presidente Obama ha hecho una primera apertura simbólica hacia Irán felicitando el año nuevo a los iraníes en un vídeo, colocado en el blog oficial de la Casa Blanca. (Es curioso que aunque en YouTube podemos encontrar el vídeo sin subtítulos en farsi, la versión recogida por la Casa Blanca es la incrustación del vídeo en YouTube con subtítulos).

El mensaje puede resumirse en un titular: Irán recuperará el papel que merece en la comunidad de naciones si renuncia a promover el terrorismo y a su programa nuclear. Las autoridades iraníes han pedido a Estados Unidos más que palabras para comenzar una nueva época de relaciones. Son los primeros pasos de un complejo ballet que puede llevar a encuentros al máximo nivel. Nada ocurrirá hasta después de las elecciones en Irán, que puede volver a ganar Ahmedinejad.

La diplomacia clásica, por definición, establece cauces permanentes y discretos de comunicación entre estados. Junto con el uso de la fuerza, ha sido el principal determinante de las relaciones internacionales. El contacto entre soberanos ha sido siempre otro factor clave. En el siglo XX, con regímenes políticos cada vez más personalistas, la diplomacia de la cumbres trajo a veces cambios reales y dramáticos (Munich, Rykiavik), pero ha terminado por convertirse en un ejercicio de relaciones públicas, dirigido a las respectivas opiniones públicas nacionales. Las técnicas de las relaciones públicas aplicadas a las relaciones internacionales ha traído la diplomacia pública, consistente en construir imágenes y ejercer un poder blando para que otros estados influidos por sus opiniones públicas desarrollen políticas que no sean favorables.

El vídeo de Obama se encuadra en estas estrategias de diplomacia pública. No es la primera vez que un mandatario dirige un mensaje en forma de vídeo a otro país. Pero ahora ese vídeo no hay duda que llegará a esa opinión pública, a través de YouTube y la difusión viral. El momento y el motivo también son estratégicos. El Nowruz, el año nuevo persa, el nuevo día que coincide con el solsticio de primavera, es una fiesta que se celebra desde Bosnia a la India por multitud de pueblos con raíces persas. Es una fiesta no islámica, que el régimen de los Ayatolas no tiene más remedio que respetar, pero que nada tiene que ver con el tremendismo de la Asura chií. En definitiva, una fiesta laica en una república islámica.

No me extrañaría que Ahmedineyad respondiera con otro vídeo.

Confundir información con propaganda electoral

Luchaba anoche con mi conexión a Intenet (una vez más Ya.com me tiene sin servicio adsl y, en consecuencia con el blog desatendido) cuando escuché en el Telediario de TVE a Lorenzo Milá introducir el bloque electoral y anunciar que “el orden y los tiempos son establecidos por la Junta Electoral… Una obligación que el Consejo de Informativos de TVE critica porque considera que las campañas deben hacerse exclusivamente con criterios informativos…” (video). Pensé, bueno, el férreo corsé de la propaganda se afloja un poco.

La declaración del Consejo de Informativos es una más de las voces profesionales que vienen pidiendo recuperar la información en las campañas electorales. Los periodistas catalanes fueron pioneros y consiguieron que los bloques electorales se identificaran como una imposición. Ahora el Colexio de Xornalistas de Galicia denuncia que los partidos ponen obstáculos a la toma de imágenes en sus mítines (denuncia de la que también se hizo eco el Telediario de TVE). Es un cambio cualitativo que, por primera vez, TVE se haga eco de esta crítica profesional, aunque sea por una vía tan tímida como esas referencias en el Telediario. Es cierto, también, que durante el bloque electoral aparecen rótulos en los que se advierte que las imágenes han sido grabadas por los respectivos partidos, un principio recogido en el Código Deontólogico del Estatuto de Informativos de RTVE (art. 9.5). Es un pequeño logro del Consejo de Informativos de TVE, que como el de RNE, están encontrando graves obstáculos para desarrollar su misión de control.

¿Cómo es posible que la información electoral haya llegado a convertirse en propaganda? Desde las primeras elecciones democráticas las normas electorales (en la actualidad la L. O. 5/85, de Régimen Electoral General) regularon los espacios de propaganda gratuita en la radio y la televisión públicas. De la sopa de letras de 1977, con todo tipo de agrupaciones y coaliciones improvisando un discurso ideológico antes las cámaras, se pasó a primar a los grupos en función de su representación parlamentaria. Los partidos, según su capacidad económica, fueron poco a poco empleando estos espacios para colocar propaganda con el formato de spot publicitario, con nulo segumiento de la audiencia. Por otra parte, a partir de 1982, TVE, la única televisión por entonces, organizó la cobertura de los mítines y caravanas electorales. Muy pronto la información dejó paso a la propaganda, con un espacio reservado en esa cobertura informativa para los grandes partidos. La Junta Electoral Central exige y aprueba un plan de cobertura informativa de las cadenas públicas para cada convocatoria electoral.

El resultado de este sistema es que la cobertura informativa se ha convertido en un clon de los espacios gratuitos, con los partidos realizando grandes despliegues técnicos, suministrando la imagen realizada (y enaltecedora de la organización y el líder) a las cadenas y dificultando el acceso de las cámaras de las televisiones. Es imprescindible que la Junta Electoral vigile la imparcialidad y el equilibrio informativo, pero someter la información a un previo reparto de tiempos es enfeudarla a los partidos, es convertirla en propaganda. La prensa realiza el seguimiento de la campaña, pero también desarrolla los grandes temas informativos planteados. Las televisiones se quedan en la campaña y las públicas reparten esa cobertura de tal forma que, a veces, para cubrir la cuota de un determinado partido en el día se improvisa una declaración. Es hora de liberar de esa propaganda a los telediarios y hacer información de verdad, esto es, planteando y esclareciendo las cuestiones en juego en esas elecciones.

La construcción de un mito

Tenía pendiente desde hace un par de semanas el comentario de la exposición Korda: Conocido / Desconocido en la Casa de América de Madrid. Ahora veo que cerró el 25 de enero. Llego tarde, pero como ha sido un acontecimiento suficientemente recogido por los medios, no creo que importe.

Alberto Korda ha pasado a la historia por la foto del Ché, uno de los iconos más potentes del siglo XX, elemento sustancial del mito del guerrillero. Icono, por cierto, susceptible de múltiples lecturas y usos, como la paradoja de convertirse en artefacto mercantil ligado al mundo de la moda, algo que debe hacer rebullirse a Ernesto Guevara en su tumba.

No es del mito del Che del que quiero hablar. Korda fue la sombra de Fidel durante casi 10 años. Estas fotografías, menos conocidas fuera de Cuba que la del Ché son un buen testimonio de como se construye un mitio.

Alberto Díaz fue un autodidacta convertido en fotógrafo. En homenaje a los hermanos Korda, cineastas húngaros, y por las resonancias de la película Kodak bautizó a su estudio fotográfico de La Habana como Estudios Korda, y el mismo se convirtió en Alberto Korda. Eran los 50. Dedicado a la fotografía de moda y publicidad los estudios Korda se convirtieron en una referencia en La Habana frívola de la dictadura de Batista. Cuando los barbudos bajaron de Sierra Maestra, Korda abrazó la revolución. Desconozco las circunstancias, pero lo cierto es que se convirtió en el fotografo de la Revolución. Dejó testimonio de los primeros años y de todos los hechos relevantes. Allí estaba en aquel gran mitin en el que tomo la foto del Ché a contraluz. Era una instantánea más y un acto más. En la exposición pude ver una foto excepcional: Sarte y Simone de Beauvoir, de visita en La Habana, escuchan las explicaciones del Ché. Sartre parece atento e interesado. Beauvoir luce una media sonrisa de superior condescendencia.

Korda tuvo, sobre todo, el privilegio de seguir estrechamente a Fidel y establecer con él una relación muy especial. En 1968 esa relación (¿personal? ¿profesional? ¿política?) se rompió.

Documentó y ayudó a construir el mito. Fidel aparece siempre sobre la multitud, en encuadres enfáticos, que resaltan su fortaleza y soledad. Especialmente atractiva es esa foto de Fidel a los pies de Lincoln, con varias posibles lecturas. ¿Un libertador admira a otro? ¿La grandeza de Lincoln y la pequeñez de Fidel? ¿El David cubano que iba a enfrentarse al Goliat gringo? Korda retrata los grandes actos políticos, siempre con Fidel como protagonista, como ese mitin en el que las palomas rinden pleitesia al comandante y le señalan como ungido.

No son estas las fotos que más me interesaron. Las más verdaderas y al mismo tiempo las que han ayudado a crear el mito del caudillo proteico son las que documentan la actividad del incansable Fidel. En la zafra, cortando caña… Manchándose las manos de barro… Conversando con guajiros… Dirigiendo todo tipo de actividades… La Revolución hecha potencia en un hombre que actúa y piensa, al  que rinde el cansancio físico con un libro en las manos. Una fuerza de la naturaleza que está en todas partes para cambiar Cuba. Allí me contaron que la zona de Cárdenas no se cultivaban los cítricos. Hasta que el comandante la visitó. Un guajiro le ofreción un fruto, una toronja, del árbol que había plantado en su bohío. El comandante comprendió que aquella era una buena tierra para esos frutales. Dicho y hecho. Hoy las plantaciones de cítricos llenan aquellos campos. No sé si la historia es real o un relato mítico más.

Los hombres excepcionales pueden hacer mucho para cambiar la Historia. Los hombres excepcionales aciertan y se confunden. Los hombres excepcionales, sin frenos ni limitaciones institucionales, se convierten en tiranos. Los hombres excepcionales convertidos en mitos pueden ser tiranos aceptados y queridos. Los mitos dejan a sus pueblos en minoría de edad. Los mitos, incluso cuando no ejercen un poder formal, siguen determinando la vida de los pueblos. Y eso es lo que ocurre hoy en Cuba.