Observatorio “Medios de Comunicación y Sociedad”


La Fundación 1º de Mayo de CCOO acaba de lanzar su Observatorio de Medios de Comunicación y Sociedad. Su objetivo es escrutar el modo en que los medios inciden en la percepción de nuestro entorno y conforman nuestras pautas de convivencia. Dirigido por la periodista Carmen Rivas se propone llevar a cabo esa misión mediante estudios, jornadas y propuestas.

El Consejo Audiovisual de Cataluña y el Consejo Audiovisual de Andalucía realizan una magnífica labor, pero, lógicamente, centrada en los medios audiovisuales y en su comunidad autónoma y en el marco de unas competencias bien delimitadas. La Asociación de la Prensa de Madrid edita anualmente su Informe sobre la Profesión Periodística (que, inceiblemente, se regala en una costosa edición en papel y se cobra si se quiere descargar en línea). La Fundación Alternativas también ha elaborado informes importantes, por ejemplo sobre la Televisión Digital Terrestre. Pero falta una plataforma que siga sistemáticamente la evolución de los medios y de la comunicación horizontal en el ciberespacio y sus consecuencias en la convivencia democrática.

El Observatorio arranca con una revista digital (pdf). En este primer número encontramos los siguientes autores y trabajos:

Manuel Núñez Encabo- Los nuevos retos jurídicos europeos de la convergencia multimedia. Aboga por una regulación europea convergente de las telecomunicaciones y los contenidos audiovisuales desde una perspectiva del desarrollo de los derechos fundamentales.

Rafael Díaz Arias – Periodismo ciudadano vs. Periodismo cívico. Propone que los periodistas profesionales se conviertan en periodistas cívicos, cartografiando el ciberespacio y creando en él espacios públicos conectados con los espacios mediáticos. Un periodismo innovador, que vuelve a las fuentes, que se plantea como un servicio al ciudadano, abierto, bajo el control de los propios ciudadanos.

Rafael Fraguas – Los medios de comunicación ante el reto de la divulgación cultural. La divulgación es la asignatura pendiente de la cultura española. La privatización del patrimonio cultural cosifica objeto cultural-patrimonial, que, desprovisto de su dimensión simbólica, se convierte enmero objeto físico espacio-temporal susceptible de intercambiomaterial, no comunicativo.

José Rubio – El apagón analógico: digitalización y periodismo. La digitalización y la convergencia de plataformas sirve a los titulares de las televisiones privadas como excusa para liberarse de las obligaciones de servicio público que la ley les atribuye, El reforzamiento de la televisión pública como educativa e informativa debiera de convertirse en modelo para las televisiones privadas.

Javier Saéz Munilla – Comunicarse con la otra orilla; sí, pero ¿desde que orilla?. Propugna tener presentes las realidades de ambos lados del Atlántico: la degradación del periodismo de esta orilla; la violación de los derechos humanos de la otra, oculta a menudo por los intereses de los grandes grupos mediáticos españoles.

Salvar el periodismo en Europa


La Federación Europea de Periodistas (EJC-IFJ) ha dirigido un llamamiento a todos los grupos del Parlamento Europeo instádolos a poner en el centro del debate político, tanto en la inmediata campaña, como en la deliberación de la futura cámara el futuro del periodismo en una sociedad democrática. (Puede verse la noticia en EuObserver.com).

Los periodistas europeos piden que el debate y la acción de la futura Comisión no se reduzcan a políticas de competencia en torno a las telecomunicaciones, sino que afronten la cuestión esencial de la función pública de los medios para una sociedad democrática en un entorno convergente.

Plantean tres preguntas básicas:

- ¿Quién pagará por el suministro de una información fiable, precisa, de calidad y útil para los ciudadanos dado que los modelo de negocio hasta ahora existentes han dejado de funcionar?

- ¿Cuáles son las opciones en la relación entre el Estado y los medios para financiar servicios de información con los recursos públicos?

- ¿Cómo puede financiarse esa información de interés público sin comprometer el principio fundamental de la independencia editorial?

Democracia mediática, democracia digital


Ayer asistimos a una vuelta más de tuerca de la convergencia entre los viejos y los nuevos medios al servicio de la comunicación política. Barack Obama convirtió la Sala Este de la Casa Blanca en un Town Hall virtual.

Durante su campaña el candidato se enfrentó a las preguntas de grupos de ciudadanos reunidos en un ayuntamiento. Es una tradición muy norteamericana, que se remonta a los orígenes rurales de la República, seguida prácticamente por todos los candidatos y que, como acto de campaña, venía siendo reflejado desde hace dos décadas por las televisiones. Ahora, la novedad es que ese grupo de ciudadanos puede ser planetario (aunque, de hecho, es norteamericano) y ya no preguntan presencialmente, sino a través de la Red, usando en muchos casos el vídeo. Ni que decir tiene que si en los ayuntamientos los responsables de la campaña filtraban a los asistentes, normalmente entusiastas, ahora las preguntas son también controladas, y hasta el extremo de que es imposible la aparición del espontáneo agresivo, cosa imposible de descartar completamente en las reuniones presenciales.

Me remito al blog de la corresponsal de TVE en Washington, Ann Bosch,  y a su magnífica crónica en el Telediario de anoche. Puede verse también la transcripción de las respuestas y el vídeo del acto (que no consigo incrustar).

La democracia de la polis griega era una democracia directa, una democracia deliberativa que resolvía sus cuestiones en el ágora. Era también, una democracia ologárquica. En la República romana aparece un sistema de representación oligárgica, el Senado. Pero la apelación a la plebe supone, ya durante la República, la aparición de formas de comunicación populista y, luego con el Imperio, la política de “pan y circo”, antecedente de nuestra sociedad del espectáculo. La democracia moderna es la democracia representativa. Lo que nació en la Inglaterra del XVIII como un sistema oligárquico de limitación de poderes del soberano, fue convirtiéndose en un sistema de alternativas políticas globales, propuestas por los partidos (mecanismos de organización social, hoy casi nada más que máquinas electorales) a los ciudadanos. El respeto de los derechos humanos y la división de poderes son notas esenciales de la democracia representativa. En la sociedad de masas los medios de comunicación han sido el mediador entre los ciudadanos y los partidos. La democracia informada, en la que un debate racional mantenido en la prensa y las tribunas pública conformaba la opinión pública, fue sustituida por la democracia audiovisual, creadora de imágenes mentales, símbolos y líderes telegénicos, donde lo esencial es mantener la aceptación en las encuestas y lograr el voto en la elección.

Ahora, la democracia digital establece un enlace directo entre los líderes y los ciudadanos. Con las nuevas herramientas interactivas ya no se trata de lograr una aceptación o conformar una opinión pública, sino de movilizar y crear lazos personales. El líder audiovisual ha tratado siempre saltarse la división de poderes y apelar a la opinión pública para ningunear al parlamento y la división de poderes. En realidad, en nuestras partitocracias audiovisuales, el gobierno domina el parlamento en virtud de la regla de las mayorías. Ahora, no sólo se establecer nexos inmediatos, sino que es posible movilizar y pedir opinión de forma interactiva. Sería un regreso a la democracia directa, pero no limitada a cuestiones cruciales, sino a un referendum interactivo permanente. Una posibilidad que convertiría nuestras sociedades en verdaderas veletas, en manos de los magos de la interactividad.

Ayer Obama jugó con los nuevos instrumentos, pero terminó recurriendo a los viejos medios, a la televisión. Con los nuevos medios, moviliza y establece vínculos y adhesiones. Con los viejos, conforma la opinión pública. El objetivo estratégico es superar la resistencia del Congreso a sus planes de reforma. Y es que el presidente de Estados Unidos es el líder investido de unos poderes más impresionantes, pero también es el jefe del ejecutivo más sometido a control del legislativo.

La nueva democracia, la fusión de la democracia audiovisual y la democracia digital, ofrece posibilidades para enriquecer la democracia representativa con elementos de democracia directa y democracia participativa. Pero también el riesgo  de una manipulación populista de la interactividad.

El empobrecimiento de la radio española


Un informe realizado por el Instituto Oficial de Radio y Televisión para el Consejo Audiovisual de Andalucía y dirigido por Juan Cuesta (ver declaraciones en El País) verifica empíricamente lo que cualquier oyente puede constatar: la radio generalista española está dominada por la opinión. Tertulias y entrevistas dominan los magazines, los grandes contenedores que estructuran la programación, y tienen espacios muy significativos en los informativos propiamente dichos. El estudio muestra la pobreza de contenidos de los programas informativos propiamente dichos, convertidos en una sucesión de titulares, simples perchas de las que se cuelga la opinión.

Que la radio sirva de vehículo de opinión cumple con la función pública del medio. Pero que esa opinión redunde en una baja calidad informativa, sea profesionalizada (los tertualianos que de todo saben) y sectaria es una verdadera perversión.

La radio gloriosa de los 40 y los 50 desarrolló un lenguaje y narrativa con géneros propios. Junto con el cine, era la gran fábrica de sueños. La llegada de la televisión acomplejó a la radio que, abandonando el territorios de la ficción, se refugió en la música y la palabra. En España, en los 60 la radio quedó prácticamente reducida a la música. En los 70 la palabra ganó espacios democráticos y sirvió como no lo hizo la televisión a la democratización del país. A partir de los 80, la radio española responde a dos modelos. La radio fórmula, vehículo de las compañías discográficas. Y la radio generalista, que poco a poco transforma su programación en una sucesión de contenedores confiados a estrellas cada vez mejor pagadas. Son éstos programas en directo basados en la palabra, que abren sus micrófonos a una participación controlada de la audiencia. Sus contenidos mezclan la información y el entretenimiento, o mejor, convierten en divertimento los asuntos públicos. Cuando no existía ninguna forma de comunicación participativa dieron salida a la necesidad de expresión de los oyentes. Pero en la última década han sido una de las causas de la polarización sectaria de la sociedad española.

Secuestrada por las estrellas, los intereses empresariales y políticos, la radio española es un medio no explota sus posibilidades expresivas ni cumple cabalmente con su función pública de favorecer el debate democrático en el espacio público.

La prensa en caída libre


La recesión está golpeando a los medios en todo el mundo. Así lo reflejan las noticias diarias y así lo constatan los informes más recientes. Como ya es tradicional, con la primavera nos llega el State of the News Media elaborado por el Pew Research Center dentro del Project for Excellence in Journalism.

Este exhaustivo análisis de los medios informativos en Estados Unidos resume así la situación: la prensa aguanta el desafío de los medios interactivos y no pierde tantos lectores como se auguraba, gana credibilidad… pero pierde drásticamente ingresos, hasta el punto de que algunas fuentes económicas, como los anuncios por palabras están prácticamente desapareciendo. La tendencia se ha acentuado en 2008 y la recesión no hace más que agravar la situación, porque (aunque el informe no lo diga) la dependencia de la bolsa está significando la puntilla final para muchos grupos de periódicos.

Dos gráficos ilustran las diferencias entre audiencias e ingresos. La fuerte subida en audiencia de los medios interactivos no tiene correlato una subida proporcional de ingresos. En cambio, a una pequeña bajada de audiencia en periódicos y revistas corresponden fuertes bajadas de ingresos. Sólo la televisión por cable, con un salto de audiencia debido a las elecciones, es capaz de convertir las ganancias de espectadores en semejantes mejoras en los ingresos.

Audiencias 207-2008

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El informe refleja las tendencias en Estados Unidos, que no tienen porque ser universales, pero que indican cambios que afectan en todas partes. Puede verse el resumen, imprimirse o descargarse por capítulos (tiene más de 700 páginas) o explorar sus gráficos interactivos. Por ejemplo, como muestra, el gráfico de los formatos utilizados por las televisiones, donde se aprecia que, aunque el vídeo editado sigue siendo el formato más empleado, las entrevistas ocupan cada vez más espacio.

Hay capítulos que me han interesado especialmente, como el de las nuevas iniciativas, donde se destacan nuevas fórmulas interactivas, muchas de ellas desarrolladas por periodistas expulsados de los medios tradicionales. Por ejemplo, Global Post, para desarrollar el periodismo internacional, de la que ya me ocupé en este blog. O ProPublica,, una organización sin fin de lucro dedicada a desarrollar informaciones de servicio público con una “fuerza moral”.

Por último, Lecciones de las Elecciones, de Tom Rosenstiel and Bill Kovach (los autores del famoso Elements of Journalism) cuyas conclusiones resumo a continuación:

- La prensa política es más pasiva, cada vez mero vehículo para las campañas de los partidos, cubiertas con un supuesto equilibrio. Cada vez hay menos información propia dedicada a investigar asuntos relativos a los candidatos o a sus programas (parece que los norteamericanos copian a los españoles).

- La cultura de la “cobertura del autobús”, con periodistas asignados a las distintas caravana limita su independencia y los hace más vulnerables al control político (¡vaya! parece que hablan de España).

- La prensa política realiza un enfoque de “estrategia” o lucha por el poder, con abundantes encuestas que tratan de ocultar el sesgo cada vez mayor de cada uno de los medios.

- Los medios de información permanente, sobre todo la televisión por cable, han abdicado de hacer una información propia sustancial, y han centrado su cobertura en la opinión de analistas, jefes de comunicación, supuestos analistas, todos ellos completamente partidistas.

¡Qué envidia dan estas informes!

Diplomacia YouTube


El presidente Obama ha hecho una primera apertura simbólica hacia Irán felicitando el año nuevo a los iraníes en un vídeo, colocado en el blog oficial de la Casa Blanca. (Es curioso que aunque en YouTube podemos encontrar el vídeo sin subtítulos en farsi, la versión recogida por la Casa Blanca es la incrustación del vídeo en YouTube con subtítulos).

El mensaje puede resumirse en un titular: Irán recuperará el papel que merece en la comunidad de naciones si renuncia a promover el terrorismo y a su programa nuclear. Las autoridades iraníes han pedido a Estados Unidos más que palabras para comenzar una nueva época de relaciones. Son los primeros pasos de un complejo ballet que puede llevar a encuentros al máximo nivel. Nada ocurrirá hasta después de las elecciones en Irán, que puede volver a ganar Ahmedinejad.

La diplomacia clásica, por definición, establece cauces permanentes y discretos de comunicación entre estados. Junto con el uso de la fuerza, ha sido el principal determinante de las relaciones internacionales. El contacto entre soberanos ha sido siempre otro factor clave. En el siglo XX, con regímenes políticos cada vez más personalistas, la diplomacia de la cumbres trajo a veces cambios reales y dramáticos (Munich, Rykiavik), pero ha terminado por convertirse en un ejercicio de relaciones públicas, dirigido a las respectivas opiniones públicas nacionales. Las técnicas de las relaciones públicas aplicadas a las relaciones internacionales ha traído la diplomacia pública, consistente en construir imágenes y ejercer un poder blando para que otros estados influidos por sus opiniones públicas desarrollen políticas que no sean favorables.

El vídeo de Obama se encuadra en estas estrategias de diplomacia pública. No es la primera vez que un mandatario dirige un mensaje en forma de vídeo a otro país. Pero ahora ese vídeo no hay duda que llegará a esa opinión pública, a través de YouTube y la difusión viral. El momento y el motivo también son estratégicos. El Nowruz, el año nuevo persa, el nuevo día que coincide con el solsticio de primavera, es una fiesta que se celebra desde Bosnia a la India por multitud de pueblos con raíces persas. Es una fiesta no islámica, que el régimen de los Ayatolas no tiene más remedio que respetar, pero que nada tiene que ver con el tremendismo de la Asura chií. En definitiva, una fiesta laica en una república islámica.

No me extrañaría que Ahmedineyad respondiera con otro vídeo.

Más canales, menos independencia


No se puede decir mejor con menos palabras. Más canales de televisión en Europa, pero cada vez menos independientes. Esta es la conclusión del informe Television Across Europe 2009 (pdf) editado por el Open Society Institute de la Fundación Soros, continuación de otro más general realizado en 2005, sobre 20 países europeos (no se incluía España). En esta ocasión el informe sólo afecta a 9 países, todos de la Europa Central y Oriental, salvo Italia.

El panorama está dominado por la fragmentación de las audiencias, la consolidación de la concentración, la convergencia tecnológica y una regulación más laxa, de hecho o derecho.

Estas son sus principales conclusiones:

- Los servicios públicos de radio y televisión sufren una creciente presión política, un déficit de financiación, una crisis de identidad y un desprestigio en aumento.

- Los reguladores están cada vez más politizados.

- No se han tomado medidas para mejorar los contenidos de servicio público.

- Falta transparencia en la propiedad de los operadores privados.

- La sociedad civil no es tenida en cuenta a la hora de diseñar los modelos de radio y televisión.

- No se ha hecho nada para promover la alfabetización audiovisual.

Vale la pena hacer una referencia especial a Italia. Italia sigue siendo la “anomalía” en Europa Occidental. Con el 90% de las empresas privadas en manos de Berlusconi, su regreso al gobierno ha significado la retirada de las tímidas reformas iniciadas por el gobierno Prodi y nombramientos políticos tanto en la RAI como en los organismos reguladores.

En la presentación del informe, su editor Mark Thompson (director general de la BBC) calificó la situación de “contrarreforma”, pues las reformas a las que se vieron obligados los nuevos socios de la Unión Europeo en materia de pluralismo audiovisual están siendo revertidas, bien por vía legislativa, bien por vía de hecho, sin que la Comisión Europea reaccione, en un clima de impunidad que destroza la independencia y el pluralismo. “Los profesionales están siendo reemplazados por mediocridades políticas -dijo Thompson. Por su parte Aidan White, el secretario general de la Federación Internacional de Periodistas, pidió que el futuro de los medios se convierta en uno de los asuntos centrales de la política de la nueva Comisión Europea.

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