La Guerra de los Mundos, otra vez


Las radios españolas se han puesto de acuerdo para recrear, 70 años después, la Guerra de los Mundos, una emisión que marcó un antes y un después en la historia de la radio y de los medios de comunicación. Incluyo los enlaces a la emisión original y a la producida conjuntamente por la mayor parte de las cadenas españolas, emitida en directo por Radio 3 el jueves 30 de octubre a las 21 horas.

Tanto se ha escrito sobre la Guerra de los Mundos es que es muy difícil hacer un comentario breve.

- ¿Por qué una emisión de radio fue capaz de crear tal pánico?

Hay razones expresivas y razones psicológicas.

Expresivas, la radio es capaz de crear imágenes mentales muy convincentes. Aquella audiencia, esos 32 millones de oyentes que escuchaban de “costa a costa” la CBS, estaban familiarizados con la dramaturgia radiofónica, pero era un público mucho más virgen e ingenuo que el de hoy día. Los efectos especiales (completamente artesanales), pero sobre todo la creciente tensión dramática resultaron creíbles, al menos para una parte de esa audiencia.

Pero las razones expresivas no son suficientes. En su introducción, Orson Welles pinta una imagen esperanzadora del momento: el fantasma de la guerra se aleja (eran los días del Pacto de Munich), la economía se recupera, el paro se reduce. Efectivamente, parecía que Estados Unidos empezaba a superar el gran bache económico y moral de la Depresión. Pero, después de lo ocurrido en el 29, un poso de pánico había quedado en todas las conciencias. El desastre era posible -y terminó por llegar en forma de la guerra más destructiva que había conocido la humanidad. Y eso es lo que pretende demostrar Welles, que bajo la capa de normalidad y prosperidad alienta la catástrofe. O, no, ¿no es todo una simple broma de Halloween? Esta ambigüedad es la esencia de la obra de Welles, llevada al máximo en una de sus últimas películas “Fake”.

Justamente, el impacto de esta emisión se puso como ejemplo, durante muchos años, del que se consideraba poder omnímodo de los medios masivos. En primer lugar, el pánico fue mucho más limitado de lo que la leyenda nos ha transmitido. Hoy ese poder onmimodo nadie lo sostiene. La influencia de los medios es más sutil, creando la realidad simbólica, construyendo relatos colectivos, delimitando el espacio público…

- La ficción en la radio


En los primeros años, la radio explota el filón de las obras narrativas y dramáticas, al principio simplemente leídas y luego dramatizadas. En 1938 estas dramatizaciones había logrado ya gran complejidad. A ese terreno llega Orson Welles con su Teatro del Aire, un grupo de jóvenes actores (algunos, como Joseph Cotten, le acompañarán en su carrera cinematográfica). La radio había encontrado ya un lenguaje propio. Hasta mediados de los 60 los radioteatros tendrán audiencias masivas y luego irán muriendo poco a poco, por la competencia de la música, la información y la opinión. Se forman cuadros de actores (en España en Radio Madrid y en Radio Nacional) y técnicos especializados. Se recrea el espacio, colocando los sonidos en distintos planos en grandes estudios.
- La complejidad narrativa de la emisión
El público estaba acostumbrado a la dramatización de novelas y obras teatrales, pero no a la ambigüedad narrativa puesta a pie por Orson Welles. Se utilizan recursos expresivos del género dramático, pero también de los informativos y del entretenimiento. Presente, pasado y futuro se alternan sutilmente, tanto como la reflexión con la ficción.
- La nueva realización

Gregorio Parra, impulsor de la iniciativa y realizador de la emisión ha seguido fielmente el guión de Orson Welles, incluidos los efectos especiales artesanales. El resultado es digno, pero las voces de la radio española, la mayor parte dedicadas al entretenimiento y la información, dramatizan de modo demasiado evidente. Sobre todo, falta ese reposo narrativo que aportaba la voz de Welles, esos cambios, expresión de la ambigüedad a la que me refería anteriormente. Ni que decir que nadie que oyera Radio 3 en directo, por mucho que desconociera el origen y el contexto, podrían creer que se estaba produciendo una invasión de los marcianos.

La emisión ha tenido, y era imposible seguramente evitarlo, un prólogo escesivamente institucional y autocomplaciente. Creo que la iniciativa, positiva en si misma, no ha hecho más que mostrar algunas de las “vergüenzas” de la radio española: el abandono de la ficción y de las narraciones informativas (reportajes y documentales).

Genocidio en Colombia


El último informe de Amnistía Internacional sobre Colombia vuelve a denunciar el exterminio y hostigamiento sistemático de los más pobres, de los campesinos a los que se quiere privar de sus tierras, de los afrodescendientes que están en un terreno estratégico para el paso de las drogas, de los indígenas que reivindican tierras ancestrales en manos ahora de multinacionales.

Me limito a copiar la nota de prensa de Amnistía:

Colombia: El gobierno distorsiona la situación de los derechos humanos en el país

Madrid.- El gobierno de Colombia está dando una versión muy optimista de la situación de los derechos humanos en el país, a pesar de que cada vez son más los informes sobre desplazamientos forzados, ataques contra activistas sociales y de derechos humanos y homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad. Ésta es la conclusión del informe publicado hoy por Amnistía Internacional.

“Las autoridades colombianas mantienen una postura de negación absoluta: incluso se niegan a reconocer que hay un conflicto armado en el país. Sin embargo, la gente nos cuenta una versión muy diferente”, afirmó Marcelo Pollack, investigador sobre Colombia de Amnistía Internacional. “Es imposible resolver un problema sin admitir que existe. Negando la situación sólo se consigue condenar a más personas a sufrir abusos o a morir.”

El informe de Amnistía Internacional es el estudio más exhaustivo y actualizado sobre el estado de los derechos humanos en Colombia. Muestra que, si bien algunos indicadores de derechos humanos han mejorado con el paso de los años –por ejemplo, el índice de secuestros y la seguridad en algunas ciudades–, otros muchos han empeorado.

El estudio también echa por tierra declaraciones realizadas en repetidas ocasiones por el gobierno colombiano, por ejemplo, que los grupos paramilitares ya no están activos, que se obliga a rendir cuentas a los autores de abusos contra los derechos humanos, o que se respeta plenamente el trabajo de los activistas sociales y los sindicalistas.

“La población colombiana lleva más de 40 años atrapada en uno de los peores conflictos olvidados del mundo, atacada por las fuerzas de seguridad, los paramilitares y los grupos guerrilleros, mientras que el gobierno no toma ninguna medida de peso para brindarle protección”, declaró Marcelo Pollack.

“Para cambiar radicalmente la trágica realidad de Colombia, el gobierno y los grupos guerrilleros tienen que dejar de involucrar en el conflicto a la población civil de una vez por todas.”

El informe de Amnistía Internacional arroja los siguientes datos sobre Colombia:

· En 2007 hubo al menos 1.400 homicidios de civiles, frente a 1.300 en 2006. De los casos en los que se conoce a los autores, las fuerzas de seguridad fueron responsables de al menos 330; los paramilitares, de unos 300; y los grupos guerrilleros, de alrededor de 260.

· Hasta 305.000 personas fueron desplazadas en 2007, frente a 220.000 en 2006.

· En 2007, al menos 190 personas fueron víctimas de desaparición forzada a manos de las fuerzas de seguridad y los paramilitares, o se encuentran en paradero desconocido después de ser secuestradas por los grupos guerrilleros, frente a 180 en 2006.

Amnistía Internacional insta a todas las partes implicadas en el conflicto de Colombia a que muestren la voluntad política necesaria para poner fin a los abusos contra los derechos humanos. La organización también exhorta a la comunidad internacional a que redoble los esfuerzos para lograr que las dos partes enfrentadas respeten los derechos humanos de la población colombiana.

Rumor y acontecimientos mediáticos


Un lector mexicano de este blog me pone sobre aviso sobre un bulo que se ha convertido en un ciberacontecimiento. Se trata de un vídeo en el que un tal Hal Turner denuncia una conspiración para sustituir el dólar por una nueva moneda el amero. Mostrando una moneda apenas visible asegura que Estados Unidos acuño el pasado año millones y millones de esta supuesta nueva divisa, que envió a China. Asegura que ante una deuda de la que no podrá asumir ni siquiera su servicio, el Tesoro declarará extinto el dólar, formará una unión monetaria con México y Canadá y cambiará cada nuevo amero por cuatro dólares. Y recomienda a sus seguidores comprar oro o monedas respaldadas por oro.

El personaje es lo que en Estados Unidos llama un supremacista blanco, es decir un racista en el borde de la violencia. Si gestionara una radio local, su mensaje no pasaría de New Jersey. Pero, primero con un programa radiofónico y luego con el vídeo mencionado, su voz se hace global.

No incluyo el enlace al vídeo, aunque sé que la explosión de este ciberacontecimiento es imparable. Esta por ver cuántos de los cibernautas que lo vean estarán dispuestas a seguir sus consejos, espero que pocos, porque cualquier ataque masivo contra el dólar no haría sino agravar la ya de por sí gravísma crisis financiera.

Como cualquier rumor, éste parte de un hecho cierto: el déficit comercial de Estados Unidos es de tal dimensión que hubiera hecho quebrar a cualquier otro país. De ahí, extrapola no una opinión ni siquiera una probabilidad, sino un hecho que dice revelar para detener una conspiración. Ya lo decía el Evangelio, en tiempos de conmoción vendrán muchos falsos profetas.

Fotografía de estudio


Una exposición revive en Madrid el mundo de la fotografía de estudio con un vistazo a la obra de Juan Gyenes y a colectiva de Foto Ramblas de Barcelona.

Los mayores de cuarenta guardarán en su memoria la experiencia de hacerse una foto de estudio, una humilde foto de carnet, una foto de “cartera” para el novio o la novia o una solemne foto de boda o comunión. Podía tenerse en casa una cámara más o menos barata con la que producir instantáneas de las vacaciones o los cumpleaños, pero las fotos que marcaban la memoria, las fotos enmarcadas, procedían de un estudio o galería. Hasta los 50, muchos estudios, sobre todo provincianos, guardaban una ingenua decoración, que iría sustituyéndose por simples efectos de iluminación. El fotomatón, la popularización de cámaras domésticas de más calidad, y, sobre todo, una sociedad menos estática y solemne, mataron a los estudios fotográficos. A la llegada de la fotografía digital los estudios ya habían desaparecido hacía una década.

Foto Ramblas

La exposición cubre más de cuatro décadas y se centra en dos símbolos de aquella fotografía. Gyenes, el retratista de la élite madrileña. Foto Ramblas, la casa de boxeadores y vedettes del Paralelo. Es un acierto contraponer la exquisitez de Gyenes, la estirada distinción madrileña, con el arte popular y canalla de las Ramblas. Pero las dos colecciones (ahora entre los fondos de la Biblioteca Nacional) tienen una virtud común: dar testimonio de una sociedad desaparecida, sin que la cámara hubiera salido a la calle.

Como pórtico de la exposición nosesperan las dos cámaras de Gyenes, montadas en un trípode especial. Aquellas cámaras, con placas de 13×18, en las que se enfocaba en un cristal esmerilado los objetos boca a bajo, y que permitían lograr una definición y un foco difícilmente alcanzable con otras cámaras, analógicas o digitales.

Gyenes era un fotógrafo húngaro que llegó a Madrid en 1944, con un importante historial como reportero gráfico. Gyenes fue uno de sus artistas del viejo y corrupto imperio austro-húngaro que fertilizaron la ciencia, cultura y el arte de Europa y América: de Freud a Billy Wilder, pasando por Ladislao Wajda, también afincado en España. Gyenes, amante de la música como buen centroeuropeo, se autorretrata con un violín, seguramente el Stradivarius de su propiedad. Gyenes es un gran retratista, busca la profundización psicológica, pero, eso sí, limando cualquier aristas desfavorable del personaje. Su obra está llena de retratos históricos. El de Franco, de 1970, que sirvió para las últimas series de sellos y monedas. La de los Reyes, de 1976, que todavía cuelga en muchos despachos oficiales. Por su objetivo pasaron artistas, buena sociedad y políticos. Eso sí, Gyenes, siguió ese consejo que dicen que daba Franco “haga vd. como yo, no se meta en política”.

Personalmente me quedo con dos retratos, el de un anciano y casi ciego Azorín, que ilustraba mi libro de Historia de la Literatura, y el de un viejo Juan Belmonte, posando en un juego de claroscuros ante el retrato de Romero de Torres del joven y pletórico torero, toda una lección del paso del tiempo.

Gyenes idealizaba a sus modelo, aunque fueran simples estrellas populares. Pero para llegar a su estudio de la Gran Vía había que haber triunfado. En cambio, las artistas y cómicos del Paralelo y el Barrio Chino daban su primer paso al éxito haciéndose retratar en Foto Ramblas, para que su representante hiciera circular sus fotos. Hoy a eso se le llama “hacerse un book”. Foto de calidad, pero sin sofisticaciones, enseñando lo que hay que enseñar, a lo sumo con algún juego de luces para sugerir. Pocos de aquellos artistas llegaron al éxito y menos se han salvado del olvido, pero Foto Ramblas guardó su memoria.

Gyenes, Madrid/Foto Ramblas, Barcelona. Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II. Santa Engracia 125. Hasta el 11 de enero.

Luchar contra el rumor


Leo en el Campaign Desk de la Columbia Journalism Review (CJR) un artículo titulado That’s not right que plantea cuál debe de ser la actitud de un reportero ante el rumor de que Barack Obama es musulmán. Los reporteros que siguen la campaña se ha visto confrontados con el rumor, sobre todo en su trato con los asistentes a los mítines de McCain. ¿Qué hacer?

Lo primero, como reconoce uno de los reporteros, sería plantear qué importa que sea o no musulmán. Pero todos reconocen que con la islamofobia extendida en la sociedad norteamericana -y la importancia de la religión allí, añadiría yo- la cuestión cuenta.

Todos están de acuerdo en que deben de aclarar en sus informaciones que Obama es cristiano. Algiunos piensan que esa es única obligación: informar, no cambiar el pensamiento de la gente. Otros, en cambio, entienden que informar significa mostrar la verdad y recomiendan dejar claro al interlocutor, sin entrar en discusión, lo erróneo de su opinión demostrándoles lo inconsistente de sus fuentes.

Entre estas dos posturas, creo que lo obligado es informar correctamente; intentar mostrar el error a nuestros interlocutores es ya una cuestión personal, no profesional.

Curiosamente, los reporteros no plantean una cuestión básica respecto al rumor. Cualquier desmentido, o, simplemente, la mención a su falsedad en una información, multiplica el rumor. Desde un punto de vista deontológico, es obligación del periodista desmentir el rumor si le consta la falsedad del mismo, aportando los datos en su poder para apoyar su información. Si eso al final propala el rumor, no podemos hacer nada. Otra cosa son los afectados por el rumor, que debieran de sopesar si un desmentido les perjudica más que callar.

Para desngrasar aqú dejo el enlace a este vídeo en el que Obama bromea: “soy de Kripton”

Y puesto que hablo de la campaña en Estados Unidos, reflejar tambien la polémica sobre la “vulgarización de la política americana”, recogida en otra reseña de la CJR. A la afirmación de que la candidatura de Palin es un síntoma de la vulgarización de la política, responde Bill Kristol en The New York Times, una de los grandes santones neocon, acusando a quien tal cosa afirme de defender un elitismo profundamente contrario a la democracia, que no es otra cosa que el el gobierno del vulgo. Una opinión que trata de vestir intelectualmente el populismo más ramplón, como ya analicé en las entradas Líderes a nuestra semejanza y “Reality electoral”

La realización del tercer debate


No he tenido tiempo para ver en detalle el tercer debate entre Obama y McCain. Sólo una observación sobre el formato.

Todos los comentaristas están de acuerdo en que este ha sido el más vivo de los tres. Creo que no es casualidad. Desde luego, el momento de la campaña resulta decisivo en el desarrollo del debate; pero la puesta en escena y la realización también es importante. La proximidad física, el estar sentados en una mesa redonda, centra a los que debaten en su contrincante, en atacar y a refutar. El anterior formato, el de los podios en los extremos del estudio, lleva a los candidatos a dirigirse más a la audiencia que a debatir, a hacer exposiciones que ignoran las objecciones del contrario. De modo que aunque, aunque en principio, la otra puesta en escena parece más espectacular, ésta otra es mucho más eficaz. Porque, en definitiva ¿hay algo más audiovisual que el enfrentamiento de dos personajes en plano medio?. La mesa redonda es, además el espacio ideal de debate. Por cierto, una mesa bien común, nada de diseño como en los debates españoles y franceses. Desde el punto de vista de la realización, con esta puesta en escena cuando cada candidato responde a su contrincante, el espectador siente esa cercanía, sin que nadie se dirija expresamente a él.

Como siempre, remito al visor interactivo de rtve.es y al tratamiento completo de BBC.news

Añado los comentarios que me envía Alberto Marinero:

En efecto, todo estuvo más animado que otras veces, pero la sensación es que los dos actúan con cautela y no echan el resto. Tal vez, ninguno de los dos se cree que lo que dicen las encuestas es definitivo. Es admirable la paciencia de Obama que repite una y otra vez sus argumentos sin temor a que el pescado se pudra: ahí empieza a demostrar una consistencia propia de un estadista. McCain, en cambio, reafirma su condición de luchador tenaz y experimentado: no piensa tirar la toalla hasta ver el resultado de la votación. Si bien un cambio brusco en la política de un país como EE UU no es posible, pero en el sufragio universal, si que pueden suceder vuelcos inesperados. En España sabemos de eso.

McCain por fin se vió beneficiado físicamente del formato y no aparecía tan patéticamente mayor como en los anteriores. A pesar de que se hablaba de temas que hasta ahora se consideraban de Obama, McCain no se amilanó ni mucho menos y estuvo, a mi juicio, no simplemente combativo o explícito – también un polemista convincente y respetuoso  . El tema clave es si la penalización en el terreno económico que arrastra se debe a la identificación de su imagen con el sistema que llevó al desastre actual, o si sus recetas realmente no convencen. Para esta valoración hay que ser americano. Temas como impuestos, asistencia sanitaria o educación tocan más al votante común, que las alusiones al rescate, a la independencia energética u otras divagaciones sobre temas globales. Eso sí, me parece incorrecto el planteamiento del debate como exclusivamente “interno”, porque las guerras que lleva a cabo EE UU en Irak y Afghanistan no son tan “externas”: los más de 700.000 millones de dolares que se han gastado en ellas hasta ahora son un importante lastre para la economía nacional (si solo hablamos de dinero). No hay que ser experto, para entender que con menos del 10% de esa cantidad, se podría cubrir las propuestas sobre educación, por ejemplo, de cualquiera de los dos candidatos. Con bastante menos le arreglarían el cuerpo al fontanero Joe.

Indicadores de una información democrática


La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa acaba de aprobar su Resolución 1636 Indicadores de los medos en una democracia, un catálogo de los principios básicos a que deben de ajustarse los medios de comunicación en una sociedad democrática. El punto de partida es, naturalmente, el art. 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos y la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (puede verse el trabajo de García Ureta y mi tesis Libertad de Programación) que consideran que cualquier limitación y, en general, regulación de las libertades de expresión e información tienen que ser proporcionadas y estar justificadas por los derechos de terceros o el interés público, tal como se interpreta en una sociedad democrática.

Las resoluciones del Consejo de Europa en materia de información se han caracterizado por promover la participación del público y los profesionales, defender el pluralismo (interno y externo) y, en consecuencia, requerir regulaciones contra la concentración y a favor de la transparencia. Es el contrapeso a la política audiovisual de la Comisión Europea, punta de lanza del neoliberalismo en el mundo de la información en Europa. Hay que recordar que la Asamblea Parlamentaria del Consejo no tiene más que una función de foro, sus resoluciones no tienen fuerza ejecutiva y su papel más importante es servir de recomendación para que los ministros europeos (por la vía de la cooperación intergubernamental) adopten tratados u otros instrumentos jurídicos.

No puedo ni siquiera resumir aquí los 27 indicadores que menciona la Resolución. Mencionaré sólo los que me parecen más relevantes:

  • El derecho a la libertad de expresión e información debe de estar garantizado por la legislación nacional (1). De modo que olvidemos eso de que la mejor “ley de prensa es la que no existe”. Eso no quiere decir que no exista un sistema de autorregulación en materias como el derecho de réplica (25). De modo que regulación y autorregulación son perfectamente compatibles.
  • Un síntoma de que ese derecho fundamental puede estar siendo limitado es la existencia de un alto número de litigios judiciales en torno a la información (1). Las sanciones penales que persiguen la propaganda del odio, la protección del orden público o la seguridad nacional tienen que ser proporcionadas (3). Funcionarios y autoridades no debieran de tener una protección penal más rigurosa que la de cualquier ciudadano (2).
  • Los medios tienen que ser independientes de sus propietarios y para ello se proponen códigos de conducta sobre la independencia editorial (13). Debe existir una legislación contra la concentración empresarial y a favor de la transparencia (18).
  • Los periodistas deben regirse por sus propios códigos deontológicos y declarar cualquier conflicto de intereses (26).

La Resolución invita a los parlamentos europeos a que hagan informe periódicos sobre la base de este catálogo de principios.  También exhorta a las empresas a que apliquen y desasrrollen estos principios.

El catálogo encuentra inspiración en el trabajo de la ONG Article 19, que se felicita de la Resolución. También Federación Europea de Periodistas aplude que el Consejo defienda la independencia del periodismo.

El problema es que muchos de estos indicadores tienen una ambigüedad esencial que es la que se considera imprescindible para el normal funcionamiento de una sociedad democrática. Creo que ningún país europeo cumple a satisfacción todos ellos. Por ejemplo, quien protege eficazmente en el terreno penal no tiene un sistema anticoncentración. O, como en el caso español, castiga más duramente las injurias o calumnias contra las altas autoridades. Sería útil que, con una base académica, estos principios se tradujeran en unos indicadores cuantitativos.

Ahtisaari: un pacificador concienzudo


El premio Nobel de la Paz ha ido a parar a Martti Ahtisaari (wikipedia) por sus tres décadas en la resolución pácífica de los conflictos. Es un premio merecido, porque el finlandés ha realizado una tarea meritoria en Namibia, Bosnia, Aceh o Kosovo. Ahtissari era uno de esos candidatos que se repetía casi cada año.

Entrevisté en 1996 a Ahtisaari cuando era presidente de Finlandia en su residencia oficial en medio de un bosque en Helsinki. La entrevista versó, sobre todo, sobre la inminente integración de su país en la Unión Europea. Ahtisaari insistía en que su país aportaría el respeto al medio ambiente compatible con la explotación de las riquezas forestales y una relación estratégica con Rusia. Por supuesto, presentaba a Finlandia como un mediador internacional, desde su status de neutralidad.

Ahtisaari forma parte de una tradición de diplomáticos nórdicos que, desde puestos internacionales, han servido de mediadores internacionales. Baste citar al noruego Dag Hammarskjöld, secretario general de la ONU, póstumo premio nobel de la paz fallecido en un accidente de avión no suficientemente esclarecido, cuando regresaba del Congo. Los nórdicos no suscitan desconfianza entre los pueblos y gobiernos del sur, porque no entran en conflicto con sus intereses estratégicos (otra cosa sería los económicos) ni entre los del norte (con los que comparten cultura). Pero, sobre todo, tienen un modo de trabajar honesto, pragmático y… quizá, poco imaginativo y poco sensible para realidades diversas, tan distintas de la homogeneidad de sus países de origen.

El mayor éxito del nuevo nobel fue la independencia de Namibia, previa retirada de Sudáfrica. Que el galardón llegue ahora hace pensar que el desencadenante pueda ser su misión en Kosovo. Su trabajo allí, su plan, puede ser irreprochable desde un punto de vista democrático y aporta, sin duda, elementos para construir un Kosovo en el que se respeten los derechos de las minorías. Pero quizá  le sobra pragmatigsmo. Los serbios le acusan de parcialidad a favor de los albaneses y son varios los observadores (españoles, de otros países balcánicos) que creen que Ahtisaari no tuvo en cuenta las consecuencias de reconocer la independencia del territorio para otros estados multiétnicos.

Televisión ciudadana… y de partido


De repente, un anuncio en el correo de Yahoo llama mi atención. Está en italiano y anuncia YouDem.TV. Pincho el enlace y me conduce a una página de registro de la que se califica la primera tv. social dedicada a  la política y la sociedad italiana. Y en la parte inferior de la página, el logo del Partido Democrático. Y empiezo a entender.

Resumo el proyecto, que arrancará el próximo día 14. YouDem.Tv es la televisión del Partido Democrático, una televisión, por tanto de partido. Una televisión con la que el partido de la oposición quiere romper el asfixiante dominio de la televisión por parte de Berlusconi. En cuanto a los contenidos, será una televisión mixta: información periodística profesional y vídeos producidos por los ciudadanos. El objetivo es conseguir ” la prima social television della politica italiana”. En cuanto medio, será una televisión convergente. Contará con un canal en YouTube y se difundirá también a través de la plataforma de pago italiana (Sky) y a través de la telefonía 3-G. Vamos, un proyecto casi calcado del Current-Tv de Al Gore, aunque se proclama más directamente la relación con Obama-Tv. YouDem.Tv se incardina en un proyecto más amplio de comunicación alternativa dirigida por el PD y que denominan CarpeDem.

Los medios tradicionales se toman la iniciativa con una cierta sorna. “Filosofía web 2.0 en salsa YouTube”, dice La RepubblicaUn proyecto “espartano, pero trendy”, para Panorama. Y es que -bromeala Repubblica- “dices Obama y sale Veltroni”. Parece complicado que esta televisión ciudadana se libere de los usos partitotocráticos. Justamente, empieza el 14, coincidiendo con el primer aniversario de la “entronización” de Veltroni. En fin, que sea verdaderamente social, que bien les vendrá a los italianos

Valor, sacrificio y agallas


Valor, sacrificio y agallas para fijar un nuevo rumbo. Creo que éste es el mensaje esencial de Obama en su segundo cara a cara con McCain. Mucho valor y agallas va a necesitar el nuevo presidente y mucho sacrificio van a tener que soportar los norteamericanos para salir del marasmo en que les han colocado -nos han colocado- las presidencias de Bush y el modelo de capitalismo financiero especulativo.

(Como fuentes, vuelvo a remitirme al visor interactivo de RTVE y al tratamiento en profundidad de la BBC)

Destaco esta frase de Obama porque creo que el senador consiguió elevar el tono del debate y abrir una ventana de esperanza, sin falsas ilusiones, para superar la crisis. No es “sangre, sudor y lágrimas”, pero suena realista y sincero.

El formato audiovisual sirvió al debate y al esclarecimiento de las grandes cuestiones. No era -afortunadamente- “tengo una pregunta para vd.”- porque las cuestiones del público y las miles llegadas por internet habían pasado el control editorial de Tom Brokaw, el veterano conducor de la NBC, ahora retirado. Esa valoración periodística garantizó la relevancia de las preguntas. La sobriedad del escenario y la actitud de los candidatos convirtió al debate en la mayor oportunidad hasta ahora en la campaña para el esclarecimiento de las grandes audiencias.

No entro en el tópico de quién ganó a quién. Las encuestas parecen indicar que Obama y los analistas asegurán que McCain no consiguió su propósito de llevar a su contrincante al terrero de las descalificaciones personales, que, también según los analistas, es el último cartucho de los estrategas de la campaña republicana. Estos debates se denominan en Estados Unidos “town hall debates”, porque recuperan la tradición de los debates cara a cara en el salón de actos de un ayuntamiento entre candidatos locales ante la asamblea de los vecinos. McCain ha mantenido a lo largo de la campaña decenas de encuentros en este marco, pero con simpatizantes. Estaba, pues, más entrenado y, además, su lenguaje es más cercano al de la gente. Ha comunicado bien y sin duda habrá llegado a la audiencia. Pero ha insistido hasta la saciedad en su historial de servicio. Obama ha estado más articulado sin ser profesoral y ha transmitido sinceridad. No me hago ninguna ilusión sobre el desempeño de uno u otro como presidente, pero no cabe duda que se trata de dos grandes candidatos, capaces y comprometidos con los que entienden son los intereses de su país y sus ciudadanos.

El máximo choque se produjo en el minuto 72 cuando Obama acusó a McCain de estar obsesionado con bombadear Irán y querer aniquilar a Corea del Norte. Pero los aspectos a mi juicio más interesantes se produjeron ante dos preguntas del moderador. La primera sobre las prioridades entre crisis energéticas, sanidad y pensiones. Obama dió su máxima prioridad a la independencia energética a través de fuentes alternativas. McCain dijo que afrontaría simultaneamente las tres prioridades y sobre energía mencionó los sondeos de gas y petróleo en el mar y una ola de nuevas centrales nucleares (para echarse a temblar). La segunda, sobre la necesidad de intervenir en el exterior en situaciones de genocidio o graves violaciones de derechos humanos. La respuesta positiva de Obama fue muy matizada, incidiendo en la necesidad de una actuación conjunta con los aliados.

En fin, un debate que da envidia.

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