Innovación y convergencia en la página electoral de RTVE


La campaña electoral le ha sentado bien al sitio de RTVE. Sigue siendo preferentemente institucional y promocional, pero ha incoporado una página electoral de carácter informativo completamente innovadora.

La novedad más importante es la integración de texto y vídeo. Y para ello se ha escogido el cara a cara Zapatero-Rajoy. La aplicación vincula el texto de la transcripción con el momento correspondiente de vídeo, de manera que se puede navegar por el texto para acceder al vídeo y viceversa. El vídeo se encuentra minutado por bloques y es posible acceder al texto buscando también por palabras claves. Así, por ejemplo, sabemos que cada uno de los candidatos mencionó el término “eta” en 17 ocasiones y podemos acceder al momento concreto del vídeo.

Esta interrelación de vídeo y texto es una notable novedad notable, no implementada, que yo sepa, hasta ahora en otros sitios de televisiones que explotan su propios vídeos. Esta sincronización entre palabra escrita e imagen en movimiento abre nuevas posibilidades en el lenguaje audiovisual. No sólo resulta útil para las personas con discapacidad, sino que ofrece la posibilidad general de recibir el mensaje por un doble canal sensitivo y, por tanto, mejora su eficacia comunicativa.

No es la única novedad. En la línea habitual de convergencia entre radio, televisión y gráficos, en la página encontramos vídeos de TVE, sonidos de RNE y gráficos con datos electorales. Y entre los vídeos de TVE, algunos en relación con las campañas electorales de valor histórico, como el famoso “Puedo prometer y prometo” de Adolfo Suárez. No falta, claro, un vínculo con el canal de TVE en YouTube. Y una buena funcionalidad, la posibilidad de incrustar los vídeos en la propia página o blog (lamentablemente, wordpress que aloja este blog no permite la incrustación de vídeos fuera de las más habituales plataformas como YouTube).

Esperemos que todo esto sea un anticipo de un verdadero portal informativo.

La esterilidad de un falso debate


Bueno, ya he terminado el primer asalto… el primer cara a cara “histórico”… Pues para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

Cualquier democracia, representativa, directa o participativa se basa en la deliberación. La deliberación es el proceso por que, mediante el diálogo, el debate y la confrontación de ideas, opiniones y posiciones se determinan las opciones colectivas. En la democracia representativa -y la nuestra es básicamente una democracia representativa con algunas gotas de democracia directa y participativa- el parlamento es el espacio de deliberación por excelencia. El parlamento es el lugar para vencer dialécticamente, pero también para convencer al oponente y, desde luego, para convencer a la opinión pública. Nuestra tradición parlamentaria era la de los debates caóticos y desordenados, dominados a menudo por la irrupción de lo que se llamaba diputados “jabalíes”; pero también un parlamento de magníficas piezas oratorias -“Grande es Dios en el Sinaí, pero más grande es en el Calvario”, Castelar; “España ha dejado de ser católica”, Azaña- que eran verdaderos hitos de cambios históricos. La democracia del 78 no fue capaz de establecer procedimientos parlamentarios ágiles, los políticos ya no tienen formación oratoria y leen sus discursos y la disciplina de partido hace imposible convencer desde la tribuna al adversario, aunque en el trabajo parlamentario cuando los focos se apagan el pacto es posible. Pero, con todo, de vez en cuando, en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo salta la chispa del verdadero debate.

La televisión descubrió los debates entre candidatos en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 1960. La teoría dice que John F. Kennedy ganó porque Nixon se negó a maquillarse… cuando en realidad es que Kennedy ganó porque encarnaba un cambio de generación. Desde entonces, la democracia se ha convertido en democracia mediática: el foro de las ideas y de la confrontación se ha trasladado a los medios. Y en esa democracia mediática, los debates electorales son la gran atracción. Ha habido grandes debates entre varios candidatos (no ha habido más que seguir los debates entre los candidatos demócratas en las primarias norteamericanas en curso) y magníficos debates entre dos candidatos. Nuestra democracia no es bipartidista, pero los debates cara a cara favorecen el bipartidismo. Pero aún así los debates entre los dos líderes de los grandes partidos (que no candidatos a la presidencia del gobierno, porque nuestro sistema es parlamentario) han sido la excepción. Para que existan estos debates, y salvo que una ley que los impongan, es necesario que los dos políticos perciban que algo pueden ganar y esto ha sido la excepción en la corta historia de nuestra democracia.

En estas circunstancias, los presentes debates se han vendido como un acontecimiento histórico. En realidad, se han construido como acontecimientos mediáticos y cómo acontecimientos mediáticos han sido más importantes sus prolegómenos, la pugna entre medios y las consecuencias extraidas por los medios que el acontecimiento en si mismo.

Se nos ha enseñado hasta el último detalle del decorado y a esta hora, pasada media hora de la media noche, los tertulianos habituales repiten con machacona disciplina que el “suyo” ha sido el ganador, el menos crispador, el más convincente… Y mañana vendrá la guerra de las audiencias. Y los especialistas que analizarán corbatas y gestos.

La realidad es que la normas pactadas por los partidos han sido un corsé tan rígido, un escudor protector de ambos, que todo se ha limitado a repetir las consignas habituales y los desencuentros sabidos, con un punto de indignación ensayada hasta la saciedad. Ni una chispa de verdadero debate. Ni un reconocimiento del adversario. Ni una rectificación. Ni siquiera un ataque de calado. Todo ha sido una confrontación ritualizada, que oculta datos básicos ¿Alguno ha hablado de la economía del ladrillo, responsable en gran parte del auge económico pasado y del parón económico actual? Penoso el debate sobre los desafíos del futuro, donde se ha terminado hablando de quién va en helicóptero a los entierros por los incendios forestales. Ni una gota de autenticidad; ni una gota de novedad.

La única virtualidad de este acontecimiento mediático puede haber sido encender el interés político; pero, ¡ojo! la repetición de estos eventos puede saturar, sobre todo si son tan aburridos como el de esta noche.

Adiós a Drnovsek


Janez DrnosekVeo en las necrológicas de los periódicos (ahora, obituarios, con término anglosajón) que el pasado viernes 22 murió Janez Drnovsek, ex primer ministro y ex presidente de Eslovenia. La muerte pone fin a una larga enfermedad contra el cáncer que comenzó en 1999.

Drnovsek ha tenido varias vidas, o mejor, ha expresado una personalidad íntegra y única por medio de distintas formas de servicio público y, en la última década, por un proceso de introspección espiritual.

Drnovsek era uno de los jóvenes reformistas de la Liga de los Comunistas Eslovenos. Economista de formación, saltó a la palestra cuando el partido único esloveno decidió elegir por votación popular su representante en la Presidencia Colegiada Yugoslava. Drnovsek era un desconocido, pero consiguió derrotar al candidato oficial. Fue necesario que el la Asamblea eslovena endosara la elección para que el resto de las repúblicas federadas admitieran que uno de los miembros de la jefatura colegiada del estado hubiera sido elegido por votación popular. Drnosek ha contado su experiencia de aquellos años en unas memorias publicadas en España por Grijalbo en España bajo el título “La trampa balcánica”.

Es un testimonio excepcional de los dos años decisivos para la ruptura de Yugoslavia, 1989 y 1990. Antes de llegar a Belgrado, Drnovsek era partidario de una mayor autonomía de las repúblicas, para que cada una pudiera hacer las reformas económicas y políticas que deseara. Pero su choque con la burocracia y el ejército federal le llevan a posiciones más radicalmente nacionalistas. La ruptura de la Liga de los Comunistas Yugoslavos había cortado el más importante vínculo político de la Yugoslavia post Tito. Mientras los eslovenos se iban de la Liga, la Serbia de un Milosevic recién llegado al poder imponía sanciones económicas a la república alpina, la más eficiente y rica del país.

Todas las tensiones terminaron por romper en la Presidencia Colegiada. Drnovsek fue su presidente durante la Cumbre de los No Alineados en Belgrado, un evento capital para la burocracia federal y que el joven presidente consideraba un simple engorro fuera de tiempo. Las tensiones en la cúpula política y las interferencias militares recuerdan a los primeros años de la transición española. Drnovsek medió entre unos y otros, pero terminó abandonando la institución cuando resultó imposible dar el relevo al croata-abiertamente separatista- Stipe Mesic, pocas semanas antes de que Eslovenia y Croacia declararán unilateralmente la independencia, prontamente reconocidas por Alemania y el Vaticano.

En julio de 1991 el Ejército Federal atacó Eslovenia y terminó por retirarse después de un par de semanas de guerra, el balance menos sangriento de todo el proceso de desintegración yugoslava, aunque todavía queda pendiente de dilucidar la responsabilidad por el asesinato de un grupo de reclutas federales.

Drnovsek negoció la retirada de las fuerzas federales. En la década de los 90, Drnovsek fue 9 nueve años primer ministro en tres periodos. En esa década, dirigió desde posiciones de centroizquierda una ordenada transición a la economía de mercado y el ingreso en la OTAN y en la Unión Europea.

Tuve la oportunidad de entrevistarle en varias ocasiones en España y Eslovenia. Siempre amable, nunca se negaba a responder en el español que aprendió de joven en Salamanca, lo que no dejaba de ser para él un handicap.

En 2002 llegó a la presidencia, coincidiendo con un agravamiento de su enfermedad. Desahuciado por los médicos, exploró métodos de curación tradicional, se hizo vegetariano, pero, sobre todo, inició un proceso de introspección espiritual. Vivía solo, en el campo y desde allí hacía llamadas en favor de una vida más auténtica y dirigió -sin éxito- iniciativas para superar el genocidio en Darfur y para una solución consensuada en Kosovo. Su reivindicación de los pueblos indígenas le llevó a acompañar a Evo Morales en su toma de posesión…

Todas estas “excentricidades” sacaban de quicio al primer ministro Janez Jansa (el organizador del embrión del ejército esloveno en 1989, 1990), un viejo rival político, al que Drnovsek criticó constantemente desde la presidencia por la que consideraba deriva autoritaria al intentar acallar las voces críticas. En este clima, Drnovsek fue tratado como un lunático y ninguneado políticamente.

Descanse en paz Janez Drnovsek.

Enlaces: Obituario en The Times, biografía en Cidob.

Todo empezó en Kosovo


Esta tarde de domingo, Kosovo se dispone a declarar su independencia.

Kosovo fue la pieza que descuadró todo el rompecabezas yugoslavo, con importanteslíneas de ruptura todo él. Kosovo fue el catalizador de unas tensiones que no esperaban más que un motivo para expresarse violentamente.

Kosovo se convirtió en el corazón cultural y religioso de Serbia durante el reinado de Stefan Nemanja, a principios del siglo XIII. Del XIII y el XIV datan los maravillosos monasterios ortodoxos que jalonan el territorio. En 1389, en Kosovo Polje, el campo de los mirlos, el Zar Lazar comandó una coalición de príncipes cristianos que fueron derrotados por los otomanos. Los turcos extendieron su gobierno por los Balcanes del sur y la batalla quedó fijada en el imaginario serbio como elemento esencial de su identidad. Esa identificación con la derrota y los siglos de sufrimiento y, sobre todo, humillación que siguieron es esencial para entender la cultura y la sociedad serbia.

Vecino a Albania, los albaneses se extendieron por Kosovo durante el imperio otomano. Albaneses cristianos aliados de los ejércitos austriacos atacaron Kosovo en el siglo XVII. En general, la islamización tanto de albaneses como de parte de los serbios, favoreció su asentamiento en el territorio. La larga agonía del imperio otomano enfrentó a serbios ortodoxos y albaneses musulmanes. Todos los pueblos de la región practicaron lo que hoy llamamos limpieza étnica durante las guerras balcánicas, prólogo de la I Mundial. Durante la primera Yugoslavia, en el periodo de entreguerras, la población albanesa declinó. Durante la II Guerra Mundial, Kosovo pasó a formar parte del estado títere albanés, dependiente de Mussolini. Los serbios sufrieron una terrible limpieza étnica. La segunda Yugoslavia, después de la II Guerra Mundial, la Yugoslavia de Tito, reconoce los derechos culturales a los albaneses. En 1974, la Constitución reconoce una amplia autonomía a Kosovo, dentro de la República de Serbia, en el marco federal yugoslavo. La mayor natalidad convierte a los albaneses en clara mayoría.

Visité Pristina como turista en 1976. La capital de Kosovo tenía un aire polvoriento y artificial. Al final de su calle principal, el airoso minarete de la mezquita rivalizaba con un hito escultórico de la nueva universidad. El gran almacén, con sus escaleras mecánicas, estaba bien dotado y no le faltaban televisores en color. Las barberías turcas estaban presididas por el retrato de Tito, en sus últimos años de vida. No se adivinaba más tensión que la de las vociferantes comitivas de hinchas futbolísticos. El Gran Hotel, un edificio digno de la Rusia de Stalin, era el único alojamiento posible. Con los años se convertiría en el cuartel general de los paramilitares serbios.

En los primeros 80, coincidendo con la muerte de Tito, se suceden manifestaciones y huelgas de albaneses, reprimidas por la policía. En el marco de la tradicional rivalidad y agravios históricos entre serbios y albaneses, el crecimiento demográfico de los albaneses y los derechos específicos que a éstos da la autonomía hace sentirse acorralado a la minoría serbia.

Este malestar será explotado por Milosevic para presentarse como el defensor de los serbios, residan donde residan. A finales de los 80, poco después de tomar el poder en Belgrado, Milosevic realiza una visita a Kosovo. Le siguen los medios de Belgrado. Ante las cámaras, escucha las quejas de ancianos serbios y les promete que “nadie volverá a tocaros”. Es su consagración. Uno de los periodistas que sigue la escena será años más tarde asesinado por la policía política de Milosevic. En 1989 se celebra en quinto centenario de la batalla de Kosovo Polje, convertido en la gran reafimación de Serbia. Milosevic amenaza: lucharemos militamente por Yugoslavia. La autonomía de Kosovo es abolido y los votos que tenía en la presidencia colegiada yugoslava son asumidos por Serbia. Todo ello será detonante para la ruptura de Yugoslavia, querida por los digentes eslovenos y croatas, y que los serbios decían querer combatir. En Kosovo, Ibrahim Rugova lanza una campaña de desobediencia cívica y los albaneses construyen una red de instituciones que se convierten en un precario estado paralelo.

Todos los políticos, croatas, serbios, eslovenos, bosnios… se lanzan a la carrera nacionalista. Los dirigentes serbios confían en su fuerza militar y en su demografía y convencen al pueblo de que es la hora de la Gran Serbia. Todos cometen crímenes, pero los cometidos en nombre de esa ahistórica Gran Serbia se convierten en verdadero genocidio en Bosnia.

Las victorias militares del principio de la guerra de Bosnia no pueden convertirse en victoria política. El nacionalismo serbio resulta contenido por los acuerdos de Dayton, pero ve reconocido su dominio sobre territrorios en los que ha realizado una terrible limpieza étnica. En el 96,97… parecía que Milosevic había tenido suficiente, pero en el 98 se embarca en una represión salvaje de una pequeña guerrilla kosovar. La represión radicaliza a la juventud, que se alista en la guerrilla. El moderado Rugova se ve desbordado. Los paramilitares serbios comienzan la limpieza étnica. Después de muchas vacilaciones, la OTAN, sin la legitimidad de una resolución de la ONU, lanza su campaña de bombardeos sobre Kosovo y Serbia. El acuerdo de Kumanovo pone fin a la presencia del ejército serbio en el territorio.

Desde 1999 Kosovo es un protectorado de la OTAN. La fuerza política dominante es la sucesora de la guerrilla. Los serbios han quedado reducidos a enclaves como Gracanica y el más importante, al norte del río Ibar, con la ciudad de Mitrovica. Los serbios, sobre todos aquellos aislados en pequeñas localidades han sufrido el acoso de sus vecinos albaneses. Kosovo ha vivido de la ayuda internacional y, sobre todo, de la inyección económica que supone el contingente militar desplegado.

Ahora, Kosovo, va a ser independiente mediante una declaración unilateral y merced al apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea (por mucho que algunos de sus miembros, como España, no vayan a reconocer al nuevo estado). Se aplicará el plan Atthisari escrupulosamente. Se evitará cualquier veleidad de Gran Albania, que pondría en pie de guerra a Montegro, Macedonia y Grecia. No creo que se produzca una integración de los serbios. Puede que, incluso, los territorios al norte del Ibar proclamen una indepencia no reconocida por nadie.

Los Balcanes de hoy no son los de los 90. El odio persiste, pero todo el combustible bélico se quemó en la gran hoguera. Pero si Kosovo fue el principio de todo, con esta solución unilateral ¿será el fin de todo?.

(Actualizo esta entrada con el enlace al trabajo La independencia de Kosovo a la luz del derecho a la autodeterminación, de los catedráticos de Derecho Internacional Público Romualdo Bermejo y Cesáreo Gutiérres, en el Boletín nº 100 del Instituto Elcano. Copio una de las frases que me parece clarificadora:

El problema se encuadra en el debate sobre si se puede aplicar a los pueblos nacionales un derecho pensado para los pueblos coloniales. Mientras que éstos lo tienen reconocido -autodeterminación externa-, los primeros sólo tienen reconocido el derecho a una autonomía -autodeterminación interna- que les impida ser perseguidos o excluidos del gobierno. La falta de esa autonomía fue la que provocó los bombardeos de la OTAN sobre Serbia hasta que aceptó su concesión por la fuerza.”

El trabajo analiza las distintas fórmulas existentes en el Derecho Internacional para una solución definitiva)

Huelga en la radiotelevisión pública francesa


Jacques Demarthon -AFP“El audiovisual público gravemente perturbado por una huelga sin precedentes”. Así titula France Press su información sobre la huelga seguida por los trabajadores de la radio y la televisión pública en Francia. Entre un 60 y un 70%, dependiendo de las empresas, han seguido el paro, que se ha notado en la programación. La movilización, la más importante desde el troceamiento de la ORTF,  se ha completado con una manifestación, a la que han acudido, según los convocantes, 2000 personas.

Los trabajadores temen que la desaparición de la publicidad anunciada por Sarkozy (veáse mi entrada Las trampas de la supresión de la publicidad en la televisión francesa y ¿Televisión Pública sin publicidad?) redunde en una reducción de la envergadura del servicio público e incluso en la privatización de FR3, la tercera cadena pública de base regional. La Federación Europea de Periodistas ha expresado su inquietud por el futuro del sector.

La supresión de la publicidad disminuiría los ingresos en 833 millones de euros. Sobre los datos económicos ver Le Monde del 19 de enero (mejor la edición en papel, con magníficas tablas)

Directrices editoriales: la referencia de la BBC


La BBC es sinónimo de buen periodismo y para muchos periodistas españoles es la referencia obligada en cualquier debate sobre la calidad de la radio y la televisión. Como todos los estereotipos tiene mucho de verdad, pero no estaría de más que sus defensores conocieran a fondo su programación y modo de funcionamiento.

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A este modo de funcionamiento nos podemos aproximar a través de sus Guidelines. La Corporación ha desarrollado un importante corpus de directrices editoriales (para radio, televisión y contenidos en línea), directrices y estándares técnicos y directrices para el desarrollo de productos y servicios en línea. Además, existen normas para los proveedores y los procedimientos de suministro y específicamente para los colaboradores (freelancers). No son, por supuesto, normas cerradas, sino en continua actualización e interacción con los profesionales a los que se dirigen y el público al que garantizan una calidad de servicio. En conjunto, impresiona la normalización y previsibilidad de todas las actividades de la Corporación, siempre con un doble objetivo, el mejor servicio del público y la gestión más eficaz.

La Asociación de la Prensa de Madrid ha editado ahora en castellano las directrices editoriales (pdf). Se abren estas directrices con unos principios editoriales generales, que luego se detallan en otros 17 capítulos. El detalle de estas indicaciones superan el de las normas deontológicas y -a mi entender- constituyen un catálogo de buenas prácticas informativas.

Enrique Peris, corresponsal en Londres de TVE hasta hace unos meses, asistió a la presentación el pasado 11 de febrero. Esta es su crónica:

  

La accuracy, es decir, la exactitud, la precisión, el rigor a la hora de elaborar la noticia, es más importante para la BBC que la rapidez. Así lo decía David Jordan, responsable del cumplimiento de los criterios editoriales de la corporación británica, y sus palabras sonaban como de otro lugar, y, desde luego, de otra époa: como el enunciado de esos principios casi sagrados que constituían la base del periodismo serio y honrado en los tiempos gloriosos de esta profesión.

Jordan acudió este lunes pasado a la sede de  la Asociación de la Prensa de Madrid, que ha tomado la feliz iniciativa de publicar en castellano el libro que contiene las directrices editoriales de la BBC, una especie de manual de estilo en el que se ponen por escrito esos criterios y esas líneas de actuación que la radiotelevisión pública británica proclama como propios y que quiere ver reflejados en el trabajo de sus profesionales. 

Veracidad, imparcialidad, honradez en relación con lo que no se sabe de una noticia o de un hecho, seriedad y profesionalidad a la hora de tratar y presentar los temas, respeto por la intimidad: todo un catálogo de valores y normas éticas para el tratamiento de la información.

Un código ético que, como se dijo en la presentación de esta versión española del ideario profesional de la BBC, sería en sentido estricto, “de imposible cumplimiento”,  pero que para la cadena británica es una referencia en la tarea diaria de sus informadores; y eso es, en definitiva, junto a su independencia en lo político y lo económico y su envergadura empresarial (la BBC es un negocio de tres mil millones de libras esterlinas, que tiene 25.000 empleados, como recordó David Jordan)  lo que ha convertido a la cadena británica en un modelo de respetabilidad y credibilidad. 

Por lo demás, la BBC tiene un riguroso sistema de controles y una serie de fórmulas para recibir respuestas y quejas por parte de la audiencia, y un considerable sentido de la autocrítica que, entre otras cosas   –como subrayó Jordan, en respuesta a las preguntas de algunos de los periodistas españoles que escuchaban su exposición y a los que el asunto interesava vivamente–,  permite a sus profesionales (of course!) criticar pública y abiertamente las informaciones de la cadena o las decisiones de sus responsables si consideran que no se ajustan al ideario o a los criterios éticos que rigen su actividad.

De todos modos, curiosamente, en el coloquio que siguió a la presentación, el asunto dió pie a más preguntas y más intervenciones, y el que más tiempo ocupó, fue, con mucho, el del terrorismo y  por qué en las informaciones de la BBC no se llama “terroristas” a grupos como ETA o a sus activistas, que es algo que aquí en España llama mucho la atención y suscita controversias apasionadas y un tanto exageradas, a veces.

Las directrices de la corporación pública británica son bastante claras al respecto: se rechaza el adoptar el lenguaje de otros como propio, y en este sentido se considera inadecuado emplear palabras como “liberar” o “ejecutar” utilizadas en relación con grupos armados, pero tampoco el término “terrorista” es considerado adecuado. “Nuestra credibilidad se ve socavada por el uso descuidado de palabras que conlleven juicios emocionales o de valor  -se dice en el capítulo dedicado a Guerra, terror y emergencias-. La palabra “terrorista” en sí misma puede ser un obstáculo, más que servir de ayuda para entender lo acontecido. Deberíamos evitgar este término, a no ser que se ponga en boca de alguien. Deberíamos informar sobre los hechos tal y como los conocemos y dejar las valoraciones a otras personas”.  Son bastantes los medios británicos, no solo la BBC, que tienden a no llamar terroristas a organizaciones como ETA, porque consideran que el terrorismo no es, en sí mismo, un objetivo o un fin para esos grupos, sino un método, por muy reprobable y condenable que sea.

Durante la presentación del libro de valores y criterios de la BBC, varios de los asistentes  -con alguna opinión discordante-  expresaron con rotundidad su opinión en el sentido de que terroristas son indudablemente todos los que practican el terrorismo o cometen actos terroristas, y de que ETA es, sin discusión, una organización terrorista. David Jordan explicó como pudo el criterio de su empresa en este terreno tan escabroso, quizá algo sorprendido de la sensibilidad que despierta el asunto entre los periodistas y los políticos españoles.

Publicidad y periodismo ciudadano


CNN va a crear un espacio completamente abierto para el periodismo ciudadano, según informa Reuters. En agosto de 2006, CNN creó i-Report, que desde entonces ha recibido más de 100.000 fotos y vídeos enviados por el público. Pero sólo una pequeña parte, menos del 10%, han pasado a la emisión o a cnn.com. La mayor parte no superaron el escrutinio editorial: fiabilidad, derechos, posibles controversias… No obstante, en algunos sucesos, como la matanza de la Universidad de Virginia, las fotos y vídeos enviados fueron el material fundamental del “breaking news” de CNN.

Ahora, la compañía de Atlanta va a abrir un espacio en el que no va ejercer ningún tipo de control editorial. Serán los propios usuarios los que establecerán la relevancia por un sistema de votación. Los usuarios más asiduos podrán establecer su propio perfil. en definitiva, otro sitio en la línea de YouTube.

¿Qué aporta, entonces, este espacio? Para el individuo (¿ciudadano?) que busca la denuncia, la notoriedad o el divertimento, la posibilidad de colocarse bajo la marca prestigiosamente informativa de CNN. Pero, para los que buscan informarse, supone introducir un cuerpo extraño en un espacio profesional. En otras palabras, una pérdida de credibilidad informativa para la marca. Incluso, en medio de las declaraciones entusiastas de los directivos de la compañía, uno de los participantes más asiduos de i-Report se pregunta cómo se resolverán los problemas de ética y fiabilidad.

¿Dónde está el truco? En la publicidad. CNN dice que irá muy despacio en la explotación publicitaria, pero los publicitarios aseguran que estos son los tipos de sitios que la gente quiere ver.

¿Terminará el “periodismo ciudadano” por dar un mordisco importante a la publicidad de los sitios profesionales?

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