Deseos para el 2008


Al borde del cambio de año, es el momento de enunciar algunos deseos para el que viene, a modo de carta a los  Reyes Magos de la Comunicación.

Que el 2008 nos traiga:

- Más información sobre lo público, menos sobre lo privado

- Más información política en profundidad, menos periodismos de declaraciones

- Menos periodismo de fuentes

- Ninguna rueda de prensa sin preguntas

- Que la teoría de la conspiración no sea ya más que un fenómeno para el análisis de la manipulación

- Menos crispación informativa

- Un poco de tila para algunos tertulianos

- Una campaña electoral relativamente limpia

- Debates electorales no discriminatorios entre las principales opciones, sin excluir a la televisión pública

- Un Estatuto y unos Consejos de Informativos en TVE

- Un Consejo de lo Audiovisual fuerte

- Menos televisión basura

- Más documentales de calidad

- Unos planes de estudio para Periodismo en los que desaparezca la paja y se vaya al grano

- Menos guerras mediáticas

- Menos acuerdos de autocontrol incumplidos

- Menos precariedad entre los periodistas

- Un estatuto del periodista profesional

Creo que me he pasado y los Reyes no van a poder con tanto encargo…

A todos, que se hagan realidad vuestros deseos, pero no olvidéis que, a menudo, el peor castigo es verlos cumplidos. (Por ejemplo, no termino de dicidirme a pedir más información internacional, no sea que eso traiga más guerras, atentados, cataclismos; aunque también podría significar una solución consensuada para Kosovo, un verdadero acuerdo de paz en Palestina, respeto a los derechos humanos en China…. Dejemos que los Reyes Magos decidan sobre la información internacional).

¡Feliz 2008!

Benazir Butto


Benazir Butto ha muerto asesinada, víctima de -en principio- un atentado suicida. Se cumple así un trágico destino (su padre fue ahorcado y su hermano murió violentamente), paralelo al de la otra gran saga política del subcontinente indostánico, la de los Gandhi en la India.

Pakistán entra, así, en una fase de mayor incertidumbre, si cabe. El casi seguro pacto entre Musharraf y Butto después de las elecciones del 8 de enero ahora parece frustrarse. La autoría material será atribuida a los islamistas radicales próximos a Al Qaeda, pero no puedo dejar de pensar que en Pakistán nada se mueve sin la participación de los servicios secretos…

afpReutersReuters

Dejo el análisis a otros más expertos. Aquí sólo quiero comentar estas tres fotos, tres momentos en la vida de Butto, que me traen a la memoria imágenes profesionales.

La primera (obtenida en BBC News) corresponde a 1972, durante un viaje de su padre Zulfikar Ali Butto a la India, el primero después de la guerra que terminó con la independencia de Bangladesh. Benazir (acompañada en la instantánea por el ministro de exteriores de la India) parece una estudiante hippie, (se había educado en Harvard y Oxford) como tantas de las que pocos años antes habían asistido al los multitudinario concierto por Bangladesh, uno de los primeros acontecimientos globales. Ni rastro de velo islámico… En 1979 su padre fue ahorcado, declarado culpable de corrupción por el régimen de Zia ul-Haq, que le había derrocado dos años antes. Desde su exilio de Londres, Benazir -la cabeza descubierta- encanta con sus rasgos marcados y sus ojos profundos a las cámaras de las televisiones occidentales. Regresa a su país en 1986 y dos años después es elegida primera ministra -una mujer en un país musulmán. Dos años después, dimite acusada de incompetencia y corrupción.

La segunda (obtenida como la tercera de la colección fotográfica de Reuters) es ya de 1994. Benzir había vuelto por segunda vez del exilio para ser nuevamente primera ministra. Su imagen es ya distinta. Se cubre como requiere la tradición y su vestimenta y en su aspecto ya nada queda de aquella estudiante. Benazir es la sucesora de su padre, líder indiscutida de la oligarquía sindh. Su rostro todavía tiene, sin embargo, un toque juvenil.

La tercera instantánea corresponde a su penúltimo acto político, un mitin en Peshawar, el 26 de diciembre, víspera de su asesinato. Su rostro ya está completamente endurecido. Entre la segunda y tercera foto hay 13 años, un derrocamiento, un juicio a ella y a su marido por corrupción, un exilio de una década, un tercer regreso recibido con un atentado masivo… Benazir es una líder dura, calculadora, pasional cuando es necesario, amada y odiada…

Benazir regresó del exilio por tercera vez, pero no será por tercera vez primera ministra.

Primeras imágenes del atentado

Política del Corazón


Foto Ap Foto Ap

Sarkozy y su nueva novia en Luxor… Una fotografía que se repite este 26 de diciembre en la portada de nada menos que en tres diarios nacionales, El Mundo, El País y ABC. ¡Qué gran noticia!

Los titulares de los tres resaltan el discurso de Navidad del Rey, pero el protagonismo gráfico es para Sarko. El personaje ha convertido su vida privada en materia política con la que encantar a los medios. El gran domador está subido en un tigre, que por ahora le obedece dócil, pero que puede desbocarse en cualquier momento… Política espectáculo que da al presidente francés estupendos réditos. El asunto da para el análisis y los tres diarios lo analizan en páginas interiores, pero primero venden con la imagen. ¡Por fin no hay barreras! Política y famoseo ya son una misma cosa, carnaza para el populacho y reclamo de venta.

Bien por La Razón, La Vanguardia, que dan protagonismo gráfico al Rey, y sobre todo bien por Público, que divide su portada entre dos imágenes, el Rey en televisión y el atentado de ETA.

(Puede que los vínculos deban ser actualizados en días posteriores para buscar las primeras páginas del día 26)

Navidad y comunicación


Imagen del blog Navidad Digital

En estos días vale la pena repasar el monográfico del Portal de la Comunicación sobre Navidad y consumo. Otro planteamiento, más en línea antropológica, el artículo de de Manuel Delgado en El País.

¡ Feliz Navidad y fuerzas para el 2008!

¿Tienen todos los niños los mismos derechos?


Niños palestinos en Jenin (EL PAÍS 22-12-07, fuente Reuters)

El diario El País publica esta foto de Reuters como ilustración de la crónica de su corresponsal en Oriente Próximo Juan Miguel Muñoz titulada “Guerra sucia entre los palestinos”.

Estamos acostumbrados a ver fotos de niños en escenarios de conflicto que con sus juegos recrean el universo de odio y miedo de sus mayores. Ésta es especialmente terrible. La puesta en escena de los chicos corresponde con la de una redada, ya sea del ejército israelí, ya de Hamás o Fatah contra sus enemigos. El muchacho capturado en el juego lleva tapados los ojos, como suele ocurrir en estas situaciones. La mirada del niño de azul, el segundo por la izquierda, trasluce a partes iguales miedo y odio. Los territorios palestinos se han convertido en una cárcel y los niños interiorizan la violencia. Si llegara una solución justa que devolviera sus derechos a los palestinos y aplicara las resoluciones internacionales el virus inoculado duraría al menos una generación.

Los rostros son absolutamente significativos en esta instántanea. Pero ¿no existe un consenso profesional en que la imagen de los menores debe ser preservada cuando aparecen en situaciones aflictivas o desmerecimiento social?. Si estos niños fueran españoles sin duda sus rostros hubieran sido ocultados .¿Por qué no lo son cuando no son españoles? ¿Tienen todos los niños los mismos derechos?

¿Europa sin barreras?


Nueve países europeos (los tres bálticos, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Hungría, Eslovenia y Malta) se han sumado hoy, 21 de diciembre de 2007, al espacio Schengen, cuyo efecto más evidente es la abolición de los controles fronterizos entre los estados miembros de este ámbito de cooperación reforzada dentro de la Unión Europea. O, en otras palabras, facilitar la libertad de circulación de las personas, una de las libertades sobre las que se asienta la Unión. Las fronteras interiores se disuelven, pero se refuerzan las exteriores con Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Serbia…

El canciller austriaco y el primer ministro eslovaco cortan la barrera fronteriza. REUTERS

Esta foto en la que el primer eslovaco, Robert Fico, y el canciller austriaco, Alfred Gusenbauer, rompen simbólicamente la barrera fronteriza ha traído a mi memoria, en un proceso proustiano, otra catarata de imágenes. En el verano y otoño de 2001 recorrí 5 de estos países (Eslovenia, Hungría, República Checa, Eslovaquia y Polonia) elaborando un reportaje para el programa de TVE “En Portada”: “La Europa que viene” (puede visionarse el vídeo del reportaje) . El equipo viajó desde el Adriático (Eslovenia, Koper) hasta el Báltico (Polonia, Gdansk) y cruzó en aquellas semanas decenas de puestos fronterizos que hoy se hacen trasparentes para el ciudadano. Estas son las imágenes que vienen ahora a mi memoria.

El martirio de las colas y el cuaderno ATA. La mayoría de los pasos tenían gran afluencia y la espera era obligada. Pero el equipo de televisión tenía que tramitar la entrada temporal del material técnico que llevaba consigo. Este material está recogido en un documento expedido por la cámaras de comercio (Cuaderno ATA) y debe ser visado a la entrada y la salida, para vigilar que ese material no se quede ilegalmente en el país. El documento era desconocido por muchos funcionarios fronterizos. El caso más grave ocurrió en el paso entre Eslovenia y Hungría, donde los aduaneros pretendían aplicarnos el arancel como si nuestras cámaras fueran a ser importadas a Hungría, aunque con una tarifa reducida. Fue necesario telefonear al jefe del sector fronterizo, con el que teníamos concertada entrevista al día siguiente, para eludir esta corruptela. Antes de la ampliación y en los años siguientes la Unión Europea ha dedicado importantes presupuestos para actualizar y homologar estas fronteras, pero en aquel momento faltaba todavía mucho por hacer. Los responsables fronterizos nos llevaban a nuevos puestos, recién construidos y remozados, pero la formación de los aduaneros dejaba mucho que desear. La entrada en Schengen ha requerido una cooperación más estrecha, una información en común y una adaptación de los puestos para el tráfico fluído de personas y vehículos, como muestra el siguiente reportaje de Reuters.

La cola de la borrachera del sábado. Tres de la tarde de un sábado de octubre. Paso fronterizo entre Eslovaquia y Polonia. La cola en ambos sentido tiene una decena de kilómetros. Los coches se quedan en la cuneta y los polacos cruzan la frontera cargados de bloques de latas de cervezas, licores y -todo hay que decirlo- bebidas gaseosas. Antes del ingreso, los impuestos eran menores en Eslovaquia que en Polonia. Hoy el paso habrá desaparecido y seguramente los precios equiparados.

La frontera invisible entre República Checa y Eslovaquia. Antes del ingreso de ambos países en la Unión esa frontera ya era prácticamente transparente. Un ejemplo de una separación amistosa, que dolió a muchos checos y eslovacos como si les arrancaran parte de sus entrañas, pero que fue une ejemplo de divorcio pacífico y bien avenido.

El telón de espino. El verano de 1990 el gobierno comunista-reformista húngaro toma una decisión histórica: abrir sus fronteras a los miles de alemanes que huían de la República Democrática y que, de esta manera, pudieron transitar por Hungría con destino a la Alemania Federal. Recuerdo la imagen de los aduaneros cortando la valla de alambre de espino. Ese fue el primer y decisivo golpe en el muro de Berlín. En 2001 entrevistamos a Gyula Horn, el gobernante comunista que tomó aquella decisión y visitamos en la frontera con Austria un pequeño museo de aquella frontera de la Guerra Fría, montado por el dueño de un restaurante en su finca, con restos de torres froterizas, controles, minas y trampas.

Patrullando las fronteras exteriores. De patrulla fluvial con los guardias fronterizos húngaros por el río Tizsa, frontera con Rumanía, o por la raya con Serbia… Rumanía ya forma parte de la Unión y podrá unirse en un par de años a Schengen. Sus ciudadanos ya circulan libremente, aunque en la mayoría de los países, como España, no puedan, de momento, trabajar sino no lo hacen en las mismas condiciones y con las mismas limitaciones que los nacionales de países terceros. Pero, ¿y Serbia?… En la frontera entre Hungría y Serbia, en el lado magiar un par de kilómetros de autopista conducían a un paso recién construido, pero sin servicio, porque al otra lado no había nada, ni carretera, ni paso fronterizo. Entre tanto, miles de serbios y ex yugoslavos se agolpaban en la vieja aduana, intentando regresar a sus hogares de gastalbeiters en Alemania, después de haber pasado las vacaciones en sus pueblos de origen de la antigua Yugoslavia. Hoy, un largo proceso de adhesión es el señuelo para Serbia a cambio de Kosovo.

El mercado Europa en Varsovia. En el antiguo estadio construido para celebrar los diez primeros años de comunismo se monta cada día uno de los mayores zocos del continente. Ucranianos, bielorrusos, rusos, chechenos y un variopinto conjunto de personas del antiguo espacio soviético acuden a Varsovia con mercancias, la mayor parte de contrabando, para vender en ese mercado Europa. La mecánica es la siguiente: un par de amigos piden vacaciones o faltan al trabajo, ponen un dinero en común y llenan su coche de objetos variopintos (desde iconos a condecoraciones, desde pieles a vodka de dudosa procedencia) que pasan de contrabando y venden en Varsovia. Luego, con los beneficios compran en Polonia objetos, sobre todo ropa, que revenderán en su país. Ni que decir que el mercado está controlado por las mafias. Ahora, con Schengen, estos tráficos de los que dependen centenares de miles de personas se verán muy dificultados.

¿Es Schengen el fin de las fronteras en Europa? No, Europa sigue fracturada todavía al este de Polonia, y en el sur, en los Balcanes (y con una isla separada por el Canal en deriva hacia Estados Unidos).

Telediarios “frescos”. No, gracias


Me he asustado leyendo en El País que “la BBC quiere telediarios frescos”. Pensaba que lo que la BBC quería (visto los principales significados de fresco en el diccionario de la RAE) era unos informativos moderadamente más fríos o quizá más recientes -y eso todavía me ha inquietado más, porque querría decir que nuestro gran modelo de televisión informativa difunde noticias que no están actualizadas.

He he ido a la fuente, el diario The Times, y entonces me he enterado que lo que se trata es de hacer “informativos más atractivos”. Vaya, eso quería decir frescos…

BBC news at ten

El Trust de la BBC, su máximo órgano supervisor que sustituyó al Consejo de Gobernadores, pide a la Corporación que acerque sus informativos al público, que según las encuestas, menos aprueba su programación, entre los que se encuentran muchos jóvenes y trabajadores manuales. Para ellos se piden unas informaciones más relevantes y accesibles. Y se presenta un modelo: el boletín de 90 segundos que se emite a las 20 horas, un avance del informativo principal de las 10 de la noche. Está presentado por una joven presentadora, Kate Silverton, y según su editor, Craig Oliver, pretende hacer accesibles las noticias claves del día a más espectadores.

Kate Silverton

Claro que lo de “frescos” no es un término que se haya inventado el periodista de El País. El Trust recomienda que no se presenten los programas informativos como “exigentes” o “creativos”, porque la gente entiende que se trata de programas “caros”, “artísticos” o que “requieren esfuerzo”. En su lugar deben ser presentados como “frescos”, “nuevos” o “diferentes”. O sea, que no haya que hacer esfuerzo para comprender las dificíles cuestiones que plantea la actualidad… Eso sí, se insiste en que la BBC debe mantener sus altos estándars de calidad en esos “frescos” informativos…

En realidad lo que subyace es un debate que se vive en todo el mundo. Para no perder audiencias, hagamos noticias “entretenidas”, con un lenguaje propio de adolescentes, sin complicaciones… Es una tendencia imparable, pero es un verdadero suicidio, porque no hace sino expulsar al gran consumidor de noticias, el espectador informado y exigente, sin conquistar al otro espectador, que no está interesado por la información y que para divertirse prefiere otros programas u otras actividades. Así lo demuestra una investigación de Thomas E. Patterson para la Universidad de Harvard: las soft news expulsan a las hard news y con ellas se van los espectadores más específicos, en una espiral de degradación del producto y pérdida de audiencia.

Así que, telediarios más frescos… No, gracias

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